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Las cuotas de género, ¿un reconocimiento del “gremialismo” o una oportunidad para la reforma parlamentaria? /José G. Delgado H.*/Mujer Analítica

Creado Martes 04 de Agosto de 2015 por Aixa Armas
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Las circunstancias electorales ponen en el tapete un tema que a la larga es un debate de interés para la democracia, en el contexto de la igualdad y la no discriminación.

Con suma atención he seguido el tema de las llamadas “cuotas de género” y quisiera comentar dos pensamientos del Dr. Román J. Duque Corredor, para enfatizar el derecho a elegir que se le consagra a los electores, dado que, las cuotas se observan desde la perspectiva de los candidatos o candidatas y no desde la representación de la voluntad popular.

El Dr. Duque Corredor, en su análisis hace referencia a dos elementos:

·          “El estándar jurídico internacional es el de la igualdad entre hombres y mujeres, salvo por razones naturales, como por ejemplo, la preferencia de la guarda materna de los menores en casos de separaciones o divorcios.  Por eso, las llamadas “cuotas de género”  son  un instrumento jurídico  para eliminar la discriminación política. La doctrina constitucional admite que estas cuotas no violentan el principio de igualdad, sino que por el contrario es conforme con otro principio que le es consustancial como lo es el principio que prohíbe la discriminación, que en Venezuela se contempla en el artículo 21.1  de la Constitución”.

 

·          “La igualdad de género tiene su razón de ser en la equidad y la justicia y no  en la debilidad  o vulnerabilidad de la mujer y que su promoción no es ni debe ser demagogia o populismo. En efecto, la igualdad además de ser una garantía constitucional es un principio ético del ordenamiento jurídico venezolano, conforme el artículo 2° de la vigente Constitución”.

 

Resulta muy difícil el estar en desacuerdo con estas consideraciones generales, en el contexto de los artículos elaborados por este ilustre jurista, solo que, las cuotas femeninas no son las únicas que se pueden establecer en este debate electoral.

Si bien puedo coincidir en reconocer los derechos de la mujer, el tema de las “cuotas” nos es la vía para su efectiva garantía, pues la verdad es que sería como legitimar el desarrollo del “gremialismo” o el interés de grupos en la conformación del Parlamento, aspecto que se debería estudiar al desarrollar las ideas de una democracia integral.

La igualdad de oportunidades y la no discriminación, son principios o derechos igualmente exigibles por otros sectores sociales, en consecuencia, las cuotas se podría exigir por ejemplo para los jóvenes, los adultos mayores, los afro-descendientes, los profesionales y técnicos, las personas con discapacidad o los comerciantes, solo por mencionar algunos grupos de intereses diversos, que tendrían un derecho legítimo a invocar cuotas, dada su condición de gremios o grupos reconocidos socialmente.

En todo caso, queda la otra opción, dejar que los electores decidan libremente quién es su representante al Parlamento, con la alternativa de emprender una reforma que permita volver a la estructura bicameral del órgano legislativo nacional.

Establecer la figura del Congreso de la República, señalando una representación territorial igualitaria para los diferentes estados presentes en la conformación de la Cámara de Senadores, y establecer la representación por cuotas en el ámbito de la Cámara de Diputados, incrementando el número de integrantes de este cuerpo, para establecer las cuotas paritarias y un sistema de elección  que permita la garantía de la equidad y la justicia en el desarrollo de las postulaciones y la elección de los candidatos.

Esta propuesta no es novedosa, pues, se enmarca en los temas tratados para el desarrollo del Comunitarismo latinoamericano, donde las diversas expresiones sociales organizadas, podrían adquirir una representación en el cuerpo político responsable de la discusión y la aprobación de las leyes para toda la sociedad, en el contexto del derecho a la participación ciudadana, un elemento que se debe agregar a los aspectos que dan forma al debate de las cuotas parlamentarias y la debida representación política, en un sistema democrático que rescate la figura del Parlamento y un proceso de democratización de los partidos políticos, para sus relaciones constructivas con la sociedad civil organizada.

 

*Abogado Municipalista

Facilitador de la participación ciudadana

Colaboración para Mujer y Ciudadanía a.c.

jgdelgado2011@gmail.com

 

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