o

first
  
last
 
 
start
stop

Crear PDF Recomendar Imprimir

Esa mujer si es un “hombre” /Yurislenia Pardo Ortega/Adelante

Creado Domingo 27 de Septiembre de 2015 por Aixa Armas
Votar
(0 votos)

En varias ocasiones he escuchado a hombres referirse de esa manera a determinadas féminas; y aunque pudiera pensarse que se refieren a características físicas “masculinizadas” como los músculos o la altura, su intención ha sido halagarlas, reconocer que aún siendo “féminas” no son chismosas o lengüilargas. ¿Acaso no existen hombres más habladores que las propias mujeres? ¿Porqué agasajarlas opacando su género?

¿Por qué permitir que en la mayoría de los casos los hombres juzguen a las féminas solo por el volumen de sus caderas, pechos y glúteos?, ¿acaso no es “tremenda” mujer también la que, aunque menos voluminosa, posee cualidades morales y éticas? Este es sin dudas un tema bien escabroso.

La realidad nos demuestra que aunque vivimos en pleno siglo XXI y en el caso de Cuba tenemos muchos derechos conquistados, la discriminación hacia la mujer en muchos ámbitos, incluyendo el lenguaje, no deja de estar presente.

¿De quién es la culpa?, pues en mi opinión de la sociedad que vivimos y la cual ha heredado en ese sentido mucho de lo que presenciaron nuestros antepasados, encargada de hacernos creer que lo masculino generaliza, cuando en realidad el idioma español posee una riqueza inmensa de vocablos para definir cada cosa.

Diccionarios, libros escolares, medios de prensa y la jerga popular siguen reproduciendo las diferencias sociales entre hombres y mujeres. El ocultamiento de ellas bajo el masculino genérico es una de sus manifestaciones más evidentes, pues históricamente "hombre" fue considerado sinónimo de "humanidad".

Cuando el idioma generaliza no iguala, sino anula. Mujer es mujer y hombre es hombre. Con sus similitudes y diferencias, cada cual debe ser llamado por su nombre. Por ejemplo, existen sustantivos que pueden sustituir a hombre, como es el caso de persona o ser humano.

Otras expresiones de sexismo en el lengua salen del desprecio hacia lo femenino en algunas palabras. Lo peor es que el propioDiccionario de la Real Academia de la Lengua Española legitima esas formas de discriminación.

En su edición más actualizada, de octubre de 2014, el diccionario reconoce sexo débil como “conjunto de las mujeres” y sexo fuerte como “conjunto de los hombres”, y a mujer pública, del arte o mundana como “prostituta”, perpetuando de todas las formas la herencia sexista del siglo XX.

Pienso que no es un debate trivial, que el meollo no solo decir, niñas y niños, muchachas y muchachos; pues si bien el abuso es nocivo, al usarlo también se está tomando partido, filosófica, política y socialmente sobre la polémica del género, muy de moda por estos días.

El español, la lengua materna de los cubanos y de otras más de 400 millones de personas en todo el mundo, legitima la discriminación femenina.

No hay una fórmula única para acogerse a un lenguaje incluyente y no sexista, pero estos ejemplos pueden ayudar a desarrollar fórmulas creativas que no discriminen o condenen peyorativamente o por omisión a las mujeres, quienes tradicionalmente han sido las más invisibilizadas, cuando no maltratadas en el lenguaje oral y escrito. Mujer es mujer y hombre es hombre, ¡no le hagas tu también el juego!.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Encuesta Editorial

helper DB function reports no errors


Votos Totales:
La votación para ésta encuesta ha finalizado el: 12 Dic 2017 - 10:04
Banner