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José Luis Borges y las mujeres y su supuesta misoginia/Roman J. Duque Corredor*

Creado Jueves 14 de Julio de 2016 por Aixa Armas
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El 14 de junio se cumplieron 30 años de la muerte en Ginebra de José Luis Borges. Por lo que el aniversario es propicio para recrear su pensamiento sobre las mujeres,   las cuales ocuparon  parte de su obra y particularmente para reflexionar si ciertamente Borges practicó, lo que algunos llamaron " una agresiva misoginia” por la ironía como se refería en su Diario de Boy Casares a algunas féminas,  como Victoria Ocampo,  y otras escritoras.  Sin embargo, es también mordaz  respecto de muchos hombres literatos. Por lo que dice la Dra.  Adriana González Mateos,  escritora mejicana, distinguida con el Premio Nacional de Literatura de Méjico en 1996 , que si bien,  es  verdad que su supuesta agresión contra las mujeres,   igual  era  la que ejerce con relación a los hombres, por lo que, en ambos casos,  él consideraba, tanto para unas como para otros,   su ineptitud literaria.  Sin embargo,  la agresividad es más frecuente contra las mujeres.  Es cierto, Borges es parte de los intelectuales latinoamericanos  que recelaban o  desconfiaban de las escritoras, por considerar   que la literatura es una actividad tradicionalmente masculina y que aun después de su muerte, algunos mantienen ese recelo todavía.  Pero, por  esta razón, como se explicara más adelante, a Borges  no se le puede atribuir una misoginia.

   En efecto, a pesar de esa dureza en contra de las intelectuales, en sus cuentos "Emma Zunz" y  "Ulrica, las mujeres, de una manera autónoma y no complementaria,  son sus protagonistas .  Emma, por ejemplo, para vengar la muerte de su padre, como muestra de su feminidad,  busca su autonomía,  para lo cual sigue un modelo masculino.   En "Ulrica", de su obra, El libro de arena,  su protagonistaen sus primeras palabras dice; "Soy feminista".  Y su trama amorosa describe la situación de una mujer capaz de ser una profesional intelectual independiente,  como lo representa la protagonista de este cuento.  Es tal su desarrollo que Borges, como el auto narrador del cuento, no sabe si se siente atraído por la belleza de Ulrica, que apenas describe, o por su capacidad intelectual que, por el contrario,  ejemplifica ampliamente y con el ejemplo del lobo , que aúlla de forma independiente, según, la Dra. Adriana González Mateos, Borges “cumple con su intención de manifestar que respeta la independencia de las mujeres, su inteligencia, incluso su feminismo”. En su otro cuento, “La Intrusa”, del “Informe Brodie”, en su narrativa, Borges, a través de la historia de la rivalidad entre dos hermanos enamorados de la misma mujer trata la violencia de género y la atroz situación de las mujeres en un medio rural dominado por la violencia  y de cómo estos hombres para acabar con su rivalidad, que era un peligro para uno u otro, deciden eliminar la mujer, pues consideran deshonroso sentir algo por un ser que no debería tener ninguna importancia. Creo, al igual que la citada Dra. Adriana González Mateos , que  del señalamiento que hace Borges de la dominación masculina, donde las mujeres  son proscritas o eliminadas,  como aparece en "La intrusa",  que se dice fue dictado por Borges a su madre,  no pude concluirse si Borges es misógino o si se limita a describir la estructura social que observa y a la que se refieren  en los libros que lee y comenta. Estas apreciaciones de la Dra. Adriana González Mateos, como escritora feminista, contradicen  lo que opinan, entre otros, Herbert Brant y Ion T. Agheana,  que dicen que en la obra de Borges son escasos los personajes femeninos que tengan un papel central en la narración o que posean una personalidad independiente, y que si es que aparecen, lo son como  objetos secundarios con el propósito de proveer a los hombres de una oportunidad para el sexo.

En otro de sus famosos cuentos, "El Aleph”,  referido a un triangulo amoroso,  Borges recurre a un prejuicio cultural de la masculinidad, representado por la utilización del cadáver de una mujer como símbolo de un conflicto entre dos hombres: el narrador, que es el mismo Borges, y un escritor, Carlos Argentino,   que toma como pretexto a una mujer, que rivalizan por el amor de Beatriz   y que perdura aún después de su muerte,  de donde se desprende que la relación entre los hombres, tanto al nivel de la anécdota como en términos de la tradición literaria, es lo que  realmente preocupa a Borges, congruente con una cultura de dominación masculina.  Pero, de  donde no es posible  concluir  que Borges era misógino, puesto que no promovía  el odio o la aversión hacia las mujeres, sino que  su escritura refleja una cultura que domina y  discrimina a las mujeres. Esa preocupación de Borges por el tema de la masculinidad se encuentra también en  sus escritos "El Golem" y "Las ruinas circulares", que resaltan la superioridad de lo intelectual sobre la mera reproducción biológica ligada a las mujeres.  La  "Historia del guerrero y la cautiva”, referida a su abuela inglesa, y  "El Zahir",  son cuentos que comparan la distinción entre hombre y mujer con el anverso y reverso de la moneda que son iguales , que coincide con la teoría feminista moderna, que lleva a considerar que el sistema binario, que separa al hombre y la mujer,  es una aparente oposición, porque según sus aptitudes,  hombre y mujer se confunden. Es decir, según Borges, en "El Zhair", como el oxímoron, que como figura retórica o literaria, es una combinación, en una misma estructura sintética, de dos palabras con significado opuesto, pero que se complementan en  una sola palabra nueva, como "agridulce "o  "claroscuro", "tragicomedia", etc.  Y que, según sus propias palabras, los términos opuestos que se unen en el oxímoron, no se anulan, tampoco se excluyen, sino que se complementan para expresar una solo noción que refleja una realidad. En otras palabras, hombre y mujer, son un oxímoron.

   Por  lo expuesto, concluyo con la Dra. Adriana González Mateos ,  que lo  característico de José Luis Borges,  es de ser a  la vez, un esmerado y audaz narrador de la masculinidad, pero igualmente  un experto en los recursos paradójicos que llevan a desmontarla. Por lo que no puede calificársele de misógino.

 

 

*Ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia

 Presidente de la Fundación Alberto Adriani.

Colaboración especial para Mujer y Ciudadanía

@romanjoseduque

duquedeprado@gmail.com

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