o

first
  
last
 
 
start
stop

Crear PDF Recomendar Imprimir

Clinton, Trump y la violencia de género/ María Cristina Parra de Rojas

Creado Domingo 30 de Octubre de 2016 por Aixa Armas
Votar
(0 votos)

El próximo 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, auspiciado por la Organización de Naciones Unidas. Dos semanas antes (el 8 de noviembre) se habrán celebrado ya las elecciones para presidente de los Estados Unidos. Lo curioso es que nunca antes dos hechos aparentemente tan disímiles habrán tenido tanta relación entre sí.

En efecto, esta vez los votantes de la más heterogénea colectividad nacional del mundo occidental, con sus 321 millones de habitantes (de los que el 50,44% son mujeres) y su crisol de razas, religiones, preferencias sexuales, estilos de vida e ideas políticas, no sólo votan por una tendencia ideológica determinada referida a qué papel debe jugar el Estado en la economía o qué rol mantendrán los Estados Unidos en la esfera internacional.

No. Tales resultados electorales definirán también el rumbo que puede tomar la actitud de la sociedad a nivel mundial frente a la violencia de género.

Así, estas elecciones presidenciales de EEUU de 2016 no son particulares por el simple hecho de que sea la primera vez que una mujer es candidata y con un considerable favoritismo. Lo son también porque el candidato del otro partido es alguien con unas ideas claramente retrógradas y peligrosas para la paz y la justicia.

En el caso de Hillary Clinton, nos encontramos con una estadista, que ha sido una defensora permanente de los derechos de las mujeres y de las niñas. Recordemos, a manera de ejemplo, que es la fundadora de Voces Vitales, una organización internacional que identifica, capacita y empodera a mujeres para el liderazgo y defensa de los derechos humanos alrededor del mundo, ayudándolas a crear un mundo mejor para todos.

Por el contrario, además de los planes xenófobos de Donald Trump, su desprecio a las minorías (incluyendo a los discapacitados) y sus poco serias ideas sobre la economía y las relaciones internacionales, estas últimas semanas ha salido a la luz su criterio cavernícola, reflejado no sólo en palabras sino también en hechos, respecto a la posición de la mujer en la sociedad y a la forma como debe ser tratada.

Sería demasiado largo referirnos a la lista de infamias que Trump ha cometido en contra de determinadas mujeres (como se evidencia de las declaraciones de Alicia Machado,  Jessica Leeds, Rachel Crooks, Mindy McGillivray o Summer  Zervos) o sus comentarios soeces a lo largo de varios años sobre el sexo femenino en general, que hemos escuchado con estupor y que, favorablemente, han tenido una amplia cobertura mediática.

Lo cierto es que tales comentarios y actos, si hechos por un hombre corriente serían de por sí una forma de violencia contra la mujer, protagonizados por un personaje público que además aspira a regir los destinos de un país, constituyen una verdadera amenaza, una carga potente de explosivos contra los cimientos de la igualdad y la justicia de género.

Los desmanes de Trump en esta materia, confrontados con las valientes y serias declaraciones de mujeres como la actual Primera Dama de los Estados Unidos, Michelle Obama, han puesto en el tapete la importancia que para la opinión pública mantiene el la igualdad de genero y los derechos de las mujeres y visibilizado a nivel mundial el problema de la violencia contra la mujer.

Lo que más nos sorprende  es que luego de toda esta polémica Trump no sólo no haya renunciado a la candidatura, sino que siga contando con un respaldo importante de votantes, incluso de mujeres. Aunque no dudamos que en definitiva perderá las elecciones, nos interesa una derrota aplastante que permita entender el poder de las mujeres unidas.

No vamos a correr el riesgo de que, en otros países, políticos machistas como el presidente de Nigeria Muhammadu Buhari, decidan seguir el discurso retrógrado de Trump, si comprueban que éste genera buenos resultados electorales. Afortunadamente, en todo el mundo, la movilización femenina por la igualdad esta activada y obteniendo frutos.

Este año, el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, tendrá un motivo más para rememorar.

 

Cristina.parra@rojasparra.com

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Encuesta Editorial

helper DB function reports no errors


Votos Totales:
La votación para ésta encuesta ha finalizado el: 12 Dic 2017 - 10:04
Banner