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Lope de Vega o el "hueco negro" que se tragó la riqueza de España y ¿de Venezuela? /Karin van Groningen

Creado Domingo 20 de Agosto de 2017 por Aixa Armas
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¡Letras y mujeres! Las dos grandes pasiones de Lope de Vega (1) , uno de los máximos exponentes del teatro del Siglo de Oro español. Ellas lo indujeron a idealizar la vida en el campo ¡Oh remanso de paz! Idealizó el desapego de los campesinos por las vanidades del mundo. Idealizó el grato acontecer de cantos y bailes de los segadores y viñadores durante las bodas, las fiestas y durante la cosecha. Pero, si a ver vamos, no sólo fueron sus dos grandes pasiones las que llevaron, al poeta nacido en 1562, a cantarle a la aldea, a lo natural, a lo bucólico y pastoril. Esa imagen idílica invadía toda Europa.(2)   Era el ideal de todo hombre renacentista. “La satisfacción con lo propio aunque sea poco (de tan vieja tradición literaria desde la "aurea mediocritas" horaciana), la ausencia de envidia ante el esplendor y la grandeza ajenos, el orgullo de sentirse rey dentro de su esfera …”(3), muy propios del mundo del labrador. Una vida en la que cada hombre es dueño del lote de tierra donde trabaja y lo hace junto con su familia, allí construye su casa, cultiva y cría animales y vive de los productos de su granja. Todo se lo gana con su duro trabajo. Nada de intervención pública. Cero controles gubernamentales. Esa imagen se apoderó de tal manera de la mente de los europeos que dos siglos después, en los tiempos de la Revolución Francesa, la Ilustración en Alemania, Francia e Inglaterra hace propio también el ideal de la vida campesina. ¡Pero… qué grave tragedia la de ese sufrido pueblo español…! -y les cuento que probablemente también la nuestra, la de los venezolanos-. ¡Qué grave fractura emocional aquella que han vivido los españoles! -y probablemente también, nosotros-. Tan grave, que dejaron de entenderse entre hermanos -¿les pregunto será ese ya nuestro presente?- ¡Y…se han tenido que matar entre sí mismos¡ -¿será ese nuestro destino?-. Y es que en España no había tierras para hacer realidad el sueño del hombre del llamado Siglo de Oro español. Ni aquel del hombre de la Ilustración ¡Era una nación sin tierras! ¡Un “hueco negro” se las había devorado! ¡Gigantesco y espeluznante “hueco negro”! Una gigantesca aspiradora -golosa de tierras- que no dejó escapar partícula material alguna. Un Estado hambriento y voraz las había arrebatado para su exclusivo disfrute. Causante de la prolongada guerra civil del siglo XIX y su continuación, en la muy sangrienta guerra civil del siglo XX (4) . En la que “la mitad de los españoles fue muerto por la otra mitad”. Un arrebatón marcado por el antipatriotismo pocas veces visto… -Y…les pregunto: ¿Se repitió en Venezuela con las riquezas provenientes de la explotación del petróleo?-. La riqueza de España -sus tierras- convertida en grandes latifundios. Fue tan antipatriota ese arrebatón, que se aseguraron que fuese para toda la eternidad, puesto que no sólo se apropiaron de los derechos de propiedad de las tierras españolas, también impidieron su división o su venta. Fue sólo un puñado de familias las beneficiarias. Junto con la Iglesia. Esa fue la causa de la ruina de España, señalan algunos…(5)   Poderosa fuerza interventora -apátrida- que se prolongó durante siglos… ¡Gran tragedia para el pueblo español que todavía lucha por levantarse! …Y para agravar la escenografía, les cuento que el Estado español conocía las fatales consecuencias de sus decisiones. Las grandes hambrunas. El alto precio de los granos y de la carne hablaba de ellas. Los harapientos deambulando por los campos y las ciudades también. El famoso Catastro de Ensenada de 1750 lo expuso abiertamente. La Real Sociedad de Economía con su Informe de Ley Agraria (1794), también. (6)   El rey recibió múltiples diagnósticos. Todos llegaban a la misma conclusión: la intervención del Estado, era la causa de las hambrunas y de los problemas económicos. Las soluciones proliferaron. Unos, en los extremos, los de mentalidad “antigua” -que era la prevalente en el siglo XVIII- propusieron mayor intervención pública para obligar a los propietarios a arrendar lotes de tierra a los campesinos. Todos iguales. Y a precios “justos”. (7) Al otro extremo los de mentalidad innovadora, hicieron una defensa frontal de la libertad económica total, tesis que prevalecía ya, desde aquellos tiempos, en Inglaterra y Alemania. Tesis que fue sostenida en España aun antes de que Adam Smith publicara La Riqueza de las Naciones (1776). (8)   ¡Comisiones y más comisiones de diagnósticos y recomendaciones que los siglos vieron pasar! (9) Inamovible se mantuvo la estructura interventora del Estado en procura del bienestar de unos pocos y de la tragedia de las grandes mayorías. A estas alturas del ensayo, los invito a visualizar lo peor de esta tragedia. Lo peor no fue la ausencia de propietarios de la tierra, ni la inoperancia de la agricultura como fuente de abastecimiento para una población en crecimiento. Eso es gravísimo, claro está. Pero ¿qué me dicen ustedes de la disonancia estrepitosa entre el ideal de vida de las gentes y sus posibilidades reales? Disonancia producida por la mano de unos cuantos que velan por sus intereses exclusivos. Probablemente es lo que estamos viviendo en Venezuela en estos mismos momentos. Probablemente es esa disonancia lo que ha hecho huir del país a muchos de nuestros jóvenes venezolanos ¡La ausencia de un proyecto de vida! Probablemente sea la causante de los resentimientos y la violencia que está por venir… Para continuar con el relato les cuento que, en el entretanto en América había llegado el mismo ideal del trabajador propietario de su pedazo de terreno…La trajeron en sus mentes los primeros emigrantes que poblaron los EEUU. Y…es por ello que al poco tiempo resonó el grito de:… ¡Libertad!..(10) ¡Abajo la intervención pública en la vida individual de los estadounidenses! ¡Viva la iniciativa individual y la propiedad privada! Y como todos sabemos algún tiempo después los venezolanos gritamos… Libertad! . Y… a estas alturas del ensayo, sobrevienen las preguntas: ¿Teníamos las mismas ideas venezolanos y estadounidenses cuando empezamos a construir un país? ¿Llegaron a la Venezuela colonial, las ideas de la libertad individual que luego popularizó Adam Smith? ¿Será que nuestros “libertadores” optaron por las tesis más reaccionarias de la época que obligaban al sometimiento del individuo a la intervención pública? ¿Será que se las impusieron a todos los demás? O tal vez más importante: ¿La guerra civil de casi un siglo que sobrevino, llamada erróneamente “guerra de independencia”, supuso una batalla entre los ideales de la libertad individual frente al intervencionismo público? ¿Esa batalla ha vuelto a renacer en el siglo XXI?

 

1. Lope Félix de Vega Carpio, prolífico autor de la literatura universal, llamado “monstruo de la naturaleza” por Miguel de Cervantes.

2. Voltaire en su Patrie de su Diccionario Filosófico, sostuvo que ni financistas, ni parroquianos ricos (citadinos) pueden amar honestamente a su país. Exaltó al pequeño propietario con su pequeño lote de terreno. Ver: Herr, Richard: Rural Change and Royal Finances in Spain at the End of the Old Regime. University of California Press. London. 1989.

3. Ver: García de la Santa, Tomás: La vida campesina en la obra de Lope de Vega. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes

4. Ver: Veganzones Rueda, Jesús: El Pensamiento de Balmes: dimensiones antropológicas, sociológicas y educativas. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Filosofía

5.Ver: Carreño Martín, Javier: El problema de la tierra en España y soluciones. Conferencia. Ateneo de Madrid. 30 mayo 1922.

6.El Consejo de Castilla le pidió un Plan de Reforma Agraria a la Real Sociedad de Economía, siendo Campomanes su director. Se produjo 20 años después, con Jovellanos, convertido en un entusiasta del liberalismo económico. (Informe de Ley Agraria, 1794). Ver: Herr, Richard: Ob. Cit.

7. Creían que la falta de regulación e intervención pública permitiría a los poderosos (los caciques y las comunidades religiosas ricas) tomar el control y doblegar la voluntad de los funcionarios, notarios y jueces en contra del pequeño agricultor. Ver: Herr, Richard: Ob. Cit.

8.Ver: Herr, Richard: Ob. Cit.

 

9.Se pasó por alto incluso, el Informe de Ley Agraria redactado por Jovellanos durante la Revolución Francesa (1787) donde informa que “la estructura de la agricultura es la consecuencia de la estructura política de la nación.” Informe que contó con el apoyo de Manuel Godoy, que fue considerado documento oficial y uno de los grandes escritos de su época.

 
 

 

 @KGroningen

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