Feminismo positivo para una sociedad igualitaria/Equipo Alternos

En el libro El derecho de igualdad de género. Reflexiones sobre el feminismo positivo, el abogado Román Duque Corredor analiza aristas sociales, académicas y jurídicas

 

 la última década los temas de la mujer han experimentado un auge en el mundo entero. Las luchas por la conquista de mayores reivindicaciones no cesan, las presiones para legislaciones más inclusivas y garantes de mayor equidad son constantes, en el ámbito académico se ha dado paso a cátedras especializadas en el tema, surgen organizaciones dedicadas al estudio de los problemas que afectan a este sector de la población, es una reflexión presente en la sociedad.

Es mucho el camino andado, pero igual o mayores los retos que se tienen por delante. Así lo plantea el abogado Román Duque Corredor, ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia e individuo de número de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, en un concienzudo análisis que abarca diversas aristas sociales, académicas y jurídicas, plasmado su reciente publicación El derecho de igualdad de género. Reflexiones sobre el feminismo positivo, como parte de la colección Cuadernos de Igualdad, editada por la Fundación Alberto Adriani.

 

En el libro, dedicado a la asociación civil Mujer y Ciudadanía (@MujerCiudadania), liderada por Aixa Armas, el autor reúne ensayos y análisis sobre temas como lo académico del feminismo; el derecho humano de la mujer a la paridad de género y acceso a la justicia; matrimonio civil igualitario, ciencia, política y derechos femeninos; islamismo y feminismo; feminismo en la sociedad patriarcal; democracia paritaria; igualdad ante la ley; diferencia y complementariedad entre sexos, y de la mujer víctima a victimaria, entre otros. Y se pasea por momentos históricos que marcaron la participación activa de la mujer en la sociedad venezolana.

“En Venezuela, el feminismo académico se enseña y se investiga en universidades como la Central de Venezuela, a través del Centro de Estudios sobre la Mujer; en la Monte Ávila en sus diplomados, y en la UCAB como parte de los trabajos de su Centro de Derechos Humanos. Al igual que en la actividad extracátedra de organizaciones como Mujer y Ciudadanía, que combina el activismo feminista con el feminismo académico sobre el modelo de “mujer analítica”. La elevación del nivel científico a través de especialistas, docentes e investigadores y de promotores de su contenido es clave para el reforzamiento del feminismo desde el punto de vista social, político e ideológico”, se lee en sus páginas.

Duque Corredor considera que un ejemplo de postmodernismo del derecho de igualdad de género lo constituye la formulación de la violencia de género dentro del Derecho Penal: “Es así como se hace postmoderno al contemplar delitos que afectan a la mujer en su condición femenina, que justifica que se le reconozcan especiales derechos como víctima y un derecho de acceso a la justicia que tenga en cuenta su condición femenina”. Sin embargo, dedica capítulo aparte a cuando la mujer pasa a ocupar el rol de victimaria valiéndose de diversos ejemplos en contextos bélicos o en sociedades dominadas por determinadas corrientes ideológicas, dominación de razas sobre minorías o fundamentalismos religiosos en los que las mujeres cometen, propician o incitan la violencia contra sus pares, hechos de los cuales cita estudios de académicas extranjeras.

La publicación finaliza con la presentación de una propuesta para la creación de la cátedra de estudios de género en el Centro de Estudios para la Participación Ciudadana de la Universidad Monteávila, que respondería a un convenio de cooperación institucional entre la Fundación Alberto Adriani y la AC Mujer y Ciudadanía por coincidir en la idea de que la igualdad de la mujer es una tarea no cumplida por la democracia. Por ello, el planteamiento de Duque Corredor va orientado a que se incentive la consolidación de los estudios universitarios en materia de derecho de igualdad de género “en la vertiente de un derecho humano fundamental, bajo la orientación del ejercicio de la ciudadanía para la promoción de la mujer en las estructuras sociales, de modo de garantizar su participación en la conducción de la sociedad”.

http://alternos.la/2018/08/03/6814/

 

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