La economía venezolana se contrajo tanto que apenas hay lugar para la RSE

Caracas, 19 de junio de 2022. Charo Méndez es acaso una de las expertas más aquilatadas en materia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en Venezuela y América Latina.

Es socióloga, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), tiene 30 años trabajando en proyectos sociales con ONG’s y empresas, y desde el año 2000 se ha desempeñado como asesora externa en RSE.

Tiene dos libros publicados sobre el tema.

Punto de Corte conversó en exclusiva con la prestigiosa consultora, para conocer cuál es el estatus de la RSE hoy en Venezuela.

La caída brutal del PIB

“El tamaño de la economía venezolana se ha reducido sustancialmente, por lo tanto, la capacidad de las empresas privadas, de realizar prácticas e inversiones responsables también se ha visto muy afectada”, abre fuegos.

No hemos crecido ni avanzado -dice- en iniciativas e inversiones.

Por el contrario, muchas iniciativas han desaparecido o disminuido su alcance, producto de la estatización, nacionalización y/o expropiación de empresas o del tamaño actual del mercado de consumidores en el país.

Expone que las empresas transnacionales con operaciones en el país deben responder a los mandatos de sustentabilidad de sus respectivas casas matrices.

Por esto, deben realizar operaciones responsables en Venezuela, para poder mostrar algún tipo de avance, y contribuir con los indicadores globales.

“Ellas son las que en este momento tienen más condiciones para hacerlo, aunque muchas ya no están incorporadas en los balances económicos globales”. 

-Entonces, ¿qué tenemos actualmente en materia de RSE en Venezuela?

-A nivel conceptual se están utilizando distintos conceptos:

Responsabilidad social empresarial, Compromiso social, Sustentabilidad, Ciudadanía corporativa, Comportamiento empresarial responsable, Valor compartido, Negocio responsable, Responsabilidad corporativa.

Cumplir con las obligaciones es el mandato inicial de muchas, obligaciones que ya son exigentes y extensas. Antes era más importante ir más allá de la ley, ahora se trata de lograr cumplir la ley.

La situación socioeconómica del país ha marcado en los últimos años la necesidad de las empresas de enfocarse más hacia su público interno, trabajadores, empleados o colaboradores.

Los sueldos, remuneraciones y beneficios son insuficientes, los seguros médicos se desvanecieron producto del fenómeno hiperinflacionario, por ello han aparecido prácticas novedosas en alimentación, salud, educación para los hijos, recreación.

Y con la aparición de la pandemia, muchos esfuerzos han estado vinculados a la protección de la salud, bioseguridad, educación en línea, salud mental, condiciones para teletrabajo y oferta de actividades para realizar trabajo voluntario. 

Algunas han estado comprometiéndose con el empoderamiento femenino. Hace años el grupo de los trabajadores de una empresa era el grupo más protegido, pero se ha convertido también en un grupo vulnerable.

¿Hacia dónde van orientadas las campañas?

Méndez indica que las iniciativas hacia consumidores y clientes han estado vinculadas hacia campañas de sensibilización ambiental, mercado asociado a causas y a mecanismos de recaudación de fondos para terceros.

Hacia los proveedores, se observan algunas prácticas de apoyo a pequeños proveedores locales o de alianzas con proveedores grandes a favor de terceros.

“En materia ambiental las iniciativas también han disminuido de forma significativa, y cumplir con la ley es un reto difícil, aunque se aprecian esfuerzos en materia de gestión de consumo de agua y energía, de gestión de residuos, recolección de papel y bombillos para reciclaje, tratamiento de aguas residuales”, ofrece la cara noble de la historia.

Y va a la almendra de lo que es hacer RSE: “Hacia las comunidades, menos mal que muchas iniciativas de inversión social comunitaria, y también muchas fundaciones corporativas permanecen, aunque con menos alcance”.

“Siento que empresarios, empresas y ejecutivos hacen esfuerzos para que no desaparezcan organizaciones que crearon desde los años 60”.

Los espacios de alianza y asociación de empresas y marcas, para trabajar en conjunto –avanza- se están imponiendo, porque para hacer algo deben hacerlo necesariamente mediante alianzas.

“Las empresas están convencidas que en este momento ayudar en nutrición es un mandato ético, pero sin embargo los programas de alimentación y nutrición son muy costosos”.

“Percibo que el área de patrocinios de eventos y actividades culturales se está moviendo, y creo que tiene que ver con presencia de sus marcas en iniciativas culturales dedicadas a aquellos grupos que tiene posibilidades de consumo”.

Los Objetivos de Desarrollo Sustentable

Méndez Rivas también atisba discursos de asociación entre las iniciativas y su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sustentable.

Se trata de buscar todas las asociaciones posibles entre sus prácticas y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

“Pero, sin embargo, qué posibilidad cierta existe que puedan contribuir con alguna de las 169 metas, me refiero, a que logren con su iniciativa alguna variación del indicador que mide esa meta”.

En materia de reportes, aclara la experta, han desaparecido o se han espaciado en el tiempo los balances sociales, los reportes de sustentabilidad, los informes de RSE.

“Es costoso prepararlos, hacer consultas con los grupos de interés y auditarlos, y las iniciativas y data en los últimos años no deben mostrar necesariamente avances en el comportamiento responsable”.

Reputación y comunicación

“En algún momento el tema de la reputación y comunicación de la responsabilidad corporativa fue de interés en el país, programas de televisión y radio específicos en el tema, revistas exclusivamente dedicadas a mostrar el área y las prácticas, columnas en medios, hasta periodistas especializados en la fuente como fue tu caso”.

Esto también ha cambiado, observa con ojo clínico, “y entonces las empresas tampoco se preocupan y ocupan en comunicar”. Además, prosigue en su análisis, “existe cierta sensación que si tienes alto perfil hablando de tu buena conducta puede ser riesgoso”.

En algún momento las áreas de RSE tenían que competir con los presupuestos de mercadeo y publicidad, hoy en día no hay presupuesto suficiente para ninguna de las áreas.

El asunto de los estándares

La autora de “Responsabilidad Social de Empresarios y Empresas en Venezuela durante el siglo XX” (CEDICE Libertad) asevera que en materia de estándares, unos hablan de la aplicación del GRI y otros de los estándares ESG.

También publicó en fecha reciente la obra “Responsabilidad Social Empresarial en Venezuela en el marco del Socialismo del Siglo XXI” (CEDICE Libertad).

-¿Cómo estamos con respecto a nuestros pares de la región, en materia de RSE?

-Rezagados. En las tendencias como: consumo responsable, cadena de suministro sostenible, empleabilidad responsable, cambio climático, etc.

En las metas y objetivos como: carbono neutral, cero plásticos, empaque 100% reciclables.

En cuanto a iniciativas hacia todos los grupos de interés como son: el canal ético, la certificación de origen de materias primas, el uso de energía solar, y muchas otras más.

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