La historia ningunea a las grandes mujeres: debemos recontarla”

Edad? Me interesa lo que empieza y cómo la mujer se proyecta en la historia. Nací en Madrid: ciudad de síntesis, porque también me interesan las del feminismo y todas sus corrientes. Los valores feministas también son para los hombres, porque rechazan la violencia, y propone la cultura del cuidado del débil. (Foto: Emilia Gutiérrez)

Hombres feministas

Le tiendo a Oñoro una pregunta trampa: “Si Shakespeare hubiera sido una mujer…”. Y contesta sin dilación: “No se la hubieran tomado en serio y no hubieran apreciado su obra excepto si se la hubiese atribuido un tío, primo o hermano… Y hubiera acabado violada y tal vez prostituida. como tantas actrices a menudo geniales entonces”. Y es que la escritora utiliza la ironía para generar pensamiento crítico y desmachificar la historia, tan sesgada a favor de los grandes hombres y tan poco objetiva con las grandes mujeres. Al final, sostiene, los varones seremos también beneficiarios de la adopción de los valores feministas al contar nuestro devenir, porque no son exclusivos de su género, sino una propuesta de progreso compartido. Ojalá –convengo– no se ejerzan de forma excluyente como los machistas.

Por qué rechaza que la historia sea la de los grandes hombres?

En una manifestación en el 2018 vi a una de mis estudiantes con una pancarta en la que se quejaba de que no había mujeres en el temario de literatura…

¿Tenía razón? ¿Lo ha corregido?

Antes le di muchas vueltas a la idea imperante de que la historia de la humanidad son las biografías de los grandes hombres.

Todavía hoy en las noticias salen más hombres que mujeres.

Es que la historia tampoco es un compendio de grandes biografías. Es mucho más compleja, incluida la de la literatura.

¿Siempre fue así?

Siempre la hemos visto en machista, me temo, ya desde que historiamos la prehistoria. Por eso yo comienzo por Denny,

¿Y Lucy? ¿Se ha olvidado de Lucy?

Me hago eco de lo que las feministas de los setenta escribieron a propósito del descubrimiento de Lucy. Y es que los restos son de hace tres millones de años y no se pueden considerar de mujer, como se hizo, solo porque su esqueleto era pequeño.

¿Por qué sí le interesa Denny?

Vivió hace 90.000 años y fue el primer humano híbrido –de denisovano y neandertal– de primera generación, y fue descubierta por Viviane Sloane…

¿Las mujeres han sido ninguneadas ya por los paleoantropólogos?

Sloane pone en evidencia que el 75% de las manos impresas en las cuevas eran de mujeres, que fueron las grandes artistas de la prehistoria pese a lo que nos han explicado de que eran los hombres los cazadores y artistas, mientras las mujeres se refugiaban pasivas en el fondo de la cueva.

¿Hemos sobrevalorado la caza?

Y sus instrumentos, cuando contribuyeron más al progreso de la humanidad otros utensilios como los portabebés o los paleoenvases, todos obra de mujeres.

¿Y en la historia de Grecia y Roma perpetuamos ese ninguneo de lo femenino?

Lo evidencia la figura de Agnódice en Grecia. Fue la primera en acceder a la ginecología y a la medicina, disfrazada de varón, junto a Heraclio en Alejandría.

¿Las parteras no eran valoradas?

Eso es lo relevante: el nacimiento. Y, sin embargo, la filosofía clásica se obsesiona con la muerte, que ha dominado las formas culturales desde sus inicios. Ya entonces, las parteras y los médicos se enzarzan en polémicas sobre su oficio.

¿Las médicas tardaron en serlo?

Demasiado. Hubo que esperar al siglo XIX para que se admitiera a las primeras estudiantes de medicina en Edimburgo. Y como eran las mujeres las que asistían al parto, el nacimiento no tiene la misma proyección que la muerte en el arte.

¿Y las escritoras de la antigüedad?

Además de las ya conocidas, reivindico a la hija de Cleopatra, Selene, que contrarrestó la leyenda de mujer fatal de su madre con sus relatos y llegó incluso a acuñar moneda reivindicándola.

¿Y las grandes guerreras? ¿Cuentan?

Juana de Arco para mí encarna muchos ideales, pero sobre todo el de la amistad femenina y la referencia de unas mujeres valerosas para las siguientes –Juana lo fue para las sufragistas– y cómo su rebeldía nos emancipa a través de los siglos. Otras, como la Malinche de Cortés, que fueron silenciadas para mayor gloria del varón al que ayudaron a triunfar…

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