La doble huida: la migración de una mujer cubano-venezolana hasta Puerto Rico

Dos décadas después de salir del país que la vio crecer, una mujer nacida en Cuba y criada en Venezuela, narra las circunstancias que la llevaron a ella y su familia a buscar refugio en un territorio de EEUU: Puerto Rico

Fuente: Diario Tal Cual

22 junio 2023

Silvia Casado nació en La Habana, Cuba, sin embargo, de su vida en la isla recuerda muy poco. A sus dos años, sus padres se vieron obligados a huir del país tras oponerse a la llegada al poder de Fidel Castro en 1959. “Mi familia se puso en contra porque empezaron a quitarle cosas a la gente. Mi papá tenía una cafetería que había logrado con mucho sacrificio y se la quitaron. Entonces, trató de ver de qué manera luchaba por la libertad de Cuba, por las elecciones libres”, contó Casado a la Voz de América.

Sus esfuerzos, según dijo, fueron seguidos por amenazas y persecución. “No podíamos más, por la vida de mi papá, lo mejor era irnos”, agregó. Así, los padres de Silvia salieron de Cuba hacia México y luego Venezuela, donde “empezó nuestra vida de inmigrante” cerca del año 1963.

Desde la revolución cubana, al menos 1,4 millones de personas han huido de la isla. Según el Instituto de Políticas Migratorias, unos 300.000 de esos cubanos se han relocalizado en países como Venezuela, México, España y otros países latinoamericanos.

En Venezuela, la familia de Casado encontró comunidad. Otros cubanos les ayudaron a establecerse y a sus padres, a conseguir trabajo. Así comenzó su vida en el país que pensó no tendría que dejar. “Yo no tengo ningún recuerdo de Cuba pero la quiero, porque mis padres me enseñaron a quererla”, dijo Casado, al narrar que en cada día de Navidad era “muy triste” pues “veía a mis padres llorar, recordando las historias en familia”.

Los padres de Casado fallecieron en el país sudamericano, “sin ver a Cuba libre pero con el amor por Venezuela gigantesco”.

La situación de Silvia y su familia cambiaría nuevamente a inicios de 1999, cuando Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela con un mensaje socialista. Su agenda prometía utilizar la vasta riqueza petrolera del país para reducir la pobreza y desigualdad. “Los cubanos que estaban en Venezuela comenzaron a escuchar los discursos de Chávez y advertir que se estaba repitiendo la visión de Fidel (Castro)”, contó.

A comienzo de la década del 2000 se comenzaron a registrar en Venezuela las primeras olas migratorias. Según un estudio publicado por el Fondo Monetario Internacional, en su mayoría los migrantes estaban compuestos por personas educadas. Cerca del 2015, Venezuela pasó de ser lugar de acogida para miles de refugiados a ser protagonista de la segunda crisis de desplazamiento más grande, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Unhcr)

Datos recientes de Unhcr apuntan a que existen sobre 7.13 millones de venezolanos desplazados en todo el mundo. En EEUU, hasta el 2021, habían 545.000 migrantes de Venezuela residiendo en el país.

En el caso de Casado, asustada por la inseguridad y tensión política en Venezuela, decidió en 2001 hacer sus maletas y emprender camino hacia Estados Unidos. Pero no hacia el norte, sino de regreso al Caribe: a Puerto Rico.

“Puerto Rico yo lo conocía desde chiquita. Parte de mi familia cubana se vino para acá y a mi me fascinaba. Mi mamá decía que era como Cuba pero más chiquito”, contó Casado. “El puertorriqueño se parece al cubano y al venezolano, es el cariño del Caribe”.

Casado llegó al territorio estadounidense con una visa de turista y, dada su nacionalidad cubana, logró acogerse a la Ley de Ajuste un año después y acceder a la residencia permanente. A consecuencia, pudo tiempo después llevar con ella a su esposo Tomás Sorondo, y a sus dos hijas, Samantha y Sabrina. Desde Puerto Rico, ella se desempeña como publicista y su esposo, diseñador gráfico.

“Yo me siento más que un inmigrante. Yo me siento como un desplazado político”, dijo Sorondo a la VOA. El venezolano de 62 años afirmó que en su país tenía un trabajo, familia, “una vida hecha”. Sin embargo, “el poder que embriaga a políticos” lo obligó a salir con su esposa.

Loading

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *