El desarrollo de las ciudades y el derecho a la igualdad de género/Dr. Román J. Duque Corredor

 

En el contexto de la humanización del desarrollo urbano dentro del sistema internacional del tratamiento del crecimiento de las ciudades, en la actualidad, en los problemas que la rápida urbanización y el crecimiento urbano ocupa un primer plano el tema de la igualdad para los sectores desprotegidos o discriminados, puesto que sus diferentes formas de exclusión, obstaculizan, por ejemplo, el desarrollo social y la plena integración de las mujeres en la vida económica, social, política y cultural de las ciudades. Lo que impide la realización, según ese sistema internacional, de opciones disponibles en las ciudades para las mujeres , en comparación con las zonas rurales, pues en el ámbito urbano se ofrecen más diversas oportunidades de empleo y de su independencia financiera; al igual que se ofrece una mayor facilidad en el acceso a la educación en los diferentes niveles, un mejor acceso a la asistencia sanitaria; más oportunidades de socializar fuera del hogar; y, más potencialidades para asumir funciones de liderazgo en la comunidad, o de liderazgo político y, sobre todo, como se señala en el sistema internacional, de más posibilidades de redefinir los roles tradicionales de hombres y mujeres.

Hoy día, según afirmación del Consejo del Grupo de Trabajo sobre la Discriminación contra la Mujer de la ONU, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer de 8 de marzo de 2015, es una realidad que las desigualdades de género aún persisten, después de 60 años de haberse aprobado la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948 y después de más 30 años de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer de 1979, y que por lo tanto, como se destaca en el Programa de las Naciones Unidas “El Futuro ONU-Hábitat”, las mujeres y las niñas se benefician menos de la urbanización y del espacio urbano que los hombres y los niños. Se afirma, entonces, que de hecho, las mujeres y las niñas en las ciudades se enfrentan a una serie de barreras específicas y a una vulnerabilidad. Es así, entonces, que la desigualdad de género, la violencia contra las mujeres, la pobreza, trabajo de cuidado no remunerado, un control limitado sobre los activos, la desigual participación en la toma de decisiones públicas y privadas, y las barreras a la educación, el empleo, la vivienda y los servicios básicos, son hoy día parte importante del desarrollo justo de las ciudades. En este orden de ideas, se advierte que en ninguna parte son más evidentes las desigualdades que enfrenta la mujer urbana, que en los asentamientos informales, donde las mujeres representan más de la mitad de la población. En estos asentamientos, la realidad es que las mujeres se enfrentan a los retos urbanos más graves: la pobreza; el hacinamiento, el acoso sexual y el asalto, y la falta de acceso a la seguridad de la tenencia de la tierra, al agua y saneamiento, transporte y servicios de salud sexual y reproductiva.


Un aspecto al que se dedica atención en el desarrollo de las ciudades es a las políticas y leyes que impiden a las mujeres comprar tierra directamente, tener una casa en su propio nombre, o tener autoridad sobre la toma de decisiones con respecto a cuestiones de la tierra y de la vivienda. Se advierte por la ONU, que hay consecuencias negativas como resultado de la falta de autonomía de las mujeres sobre la tierra y la vivienda; por lo que son las mujeres las que están más afectadas por los desalojos y por la inseguridad de tenencia de las tierras causadas por desastres naturales, los conflictos armados y los conflictos civiles. Por lo tanto, en el desarrollo urbano en el acceso a la propiedad y en el control de la tierra y de la vivienda se ha de garantizar a las mujeres que tomen el control de sus vidas para impulsar el desarrollo sostenible y la capacidad de recuperación de desastres en sus comunidades.

Debe tenerse presente que la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece una igualdad formal de todos los seres humanos y que la Convención de Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de 1979, consagra una plataforma de derechos de la mujer con el fin de cumplir con la igualdad sustantiva de todos los seres humanos, reconociendo las situaciones particulares de las mujeres. Por lo tanto respecto de sus derechos, en el desarrollo urbano las mujeres han de tener una participación en los planos nacional, regional e internacional, por lo que en la ejecución del desarrollo urbano en sus gobernanzas o normativa, deben no solo eliminarse todas las formas de discriminación por razón del género, sino fundamentalmente establecerse como principio de ese desarrollo la igualdad de genero. En este orden de ideas, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, expresó » es una necesidad urgente de que las mujeres participen en las discusiones sobre las respuestas estratégicas sobre la violencia extremista, a la discriminación, y al resto de privaciones».

duquedeprado@gmail.com 

 

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