El Poder de Nuestra Voz| Por: Diannaly Muñoz Blanco

(Julio 2025) La semana pasada, un grupo de personas nos reunimos en la parroquia Universitaria de la Universidad Central de Venezuela, para asistir al taller “Tu voz emocional” organizado por el Centro de Asesoría Legal Padre Olaso. Fue una hermosa experiencia que nos permitió sumergirnos en un encuentro de aprendizaje excepcional, guiado por la talentosa Claudia Nieto, una locutora, actriz y Licenciada en Artes que nos llevó a explorar el fascinante mundo de nuestra voz, un instrumento poderoso que muchas veces subestimamos.
Desde el momento en que entramos al espacio, se sentía una maravillosa energía. La curiosidad y el deseo de aprender estaban en el aire. Durante la jornada, Claudia nos invitó a «mirar la voz«, un concepto que nos hizo reflexionar profundamente sobre el potencial que cada uno de nosotros tiene al comunicarse. Aprendimos que cada voz es única y lleva consigo una historia personal, una narrativa tejida a lo largo de nuestras vidas. Cada vez que hablamos, no solo transmitimos palabras; también compartimos fragmentos de nuestra esencia y nuestras vivencias.
Uno de los puntos más reveladores fue el descubrimiento de que la voz es tanto física como psíquica. Es un reflejo directo de nuestras emociones y estados internos. A través de los matices y tonalidades que empleamos al hablar, podemos conectar con los demás en maneras profundas y significativas. Nos dimos cuenta de que cada inflexión puede evocar una emoción o transmitir un mensaje oculto.
Un aspecto fundamental que se destacó durante el encuentro fue la idea de que «la voz nace en el silencio«. En tal sentido, las pausas son mucho más que simples interrupciones; son momentos decisivos para reflexionar y permitir que nuestro mensaje llegue adecuadamente a quienes nos escuchan. Este enfoque nos hizo tomar conciencia del poder del silencio y cómo puede enriquecer nuestra comunicación. Ahora bien, ¿Quién no recuerda lo que solían repetirnos nuestras madres o maestras: “No es lo que dices, sino cómo lo dices”?. En tal sentido, aprendimos que lo importante no es solo hablar, sino conectar auténticamente con nuestra audiencia.
Además, tuvimos la oportunidad de practicar técnicas valiosas para proyectar y cuidar nuestra voz al recordarnos la importancia fundamental de respirar profundamente al emitir un mensaje; esto no solo mejora nuestra proyección vocal, sino que también nos ayuda a mantener la calma y la confianza en situaciones desafiantes. La respiración se convierte así en nuestro aliado más fiel.
El encuentro no solo fue una oportunidad para aprender; también sirvió para seguir compartiendo experiencias y fortaleciendo nuestros lazos como comunidad. Así pues, con cada ejercicio práctico, redescubrimos el poder de nuestra voz y cómo podemos utilizarla para continuar empoderandonos en nuestras vidas diarias.
En particular, me gustaría resaltar cómo este aprendizaje es especialmente relevante para las mujeres. A menudo se espera que las voces femeninas sean suaves o sumisas; sin embargo, este encuentro nos animó a reclamar nuestro espacio y expresarnos con confianza y autenticidad. La voz femenina tiene el poder de inspirar cambios importantes en nuestra sociedad, ya sea a través del arte, la política o simplemente en nuestras interacciones cotidianas.
Por lo anterior, agradezco profundamente este encuentro, que nos brindó herramientas valiosas para comunicarnos de manera más efectiva en todos los aspectos de nuestras vidas. La voz no es solo un sonido; es una extensión de nuestra esencia, un reflejo de nuestras experiencias y sueños. Además, es una poderosa herramienta para denunciar, acompañar, animar a otras, transformar realidades y contar nuestras historias. Sigamos hablando, practicando lo aprendido y explorando, dejando huellas con cada palabra que pronunciamos. ¡Nosotras tenemos mucho que decir y el mundo necesita escucharlo!
Diannaly Muñoz Blanco
![]()
