Esther Gómez, enfermera y profesora universitaria: «Reconocer los límites es una forma de autocuidado»

(Noviembre 2025) Con el objetivo de hablar claro sobre la salud de las mujeres y desmontar mitos hace apenas un mes vio la luz Sin Cita Previa – Salud en la Mujer, el nuevo pódcast de Adeslas. Centrado en el bienestar y los cuidados de las mujeres en las distintas etapas de su vida, el espacio, conducido por la enfermera y profesora universitaria Esther Gómez, muy conocida en redes sociales como @Mienfermerafavorita, busca acercar con rigor científico y un tono cercano información útil para acompañar a las mujeres en su día a día. “Cuando no se investiga algo, lo invisible se convierte en desatendido. Salud en la Mujer surge precisamente para romper ese silencio y poner sobre la mesa temas que afectan directamente a la vida, el bienestar y la autonomía de las mujeres”, remarca sobre este espacio de salud impulsado junto a la aseguradora.
¿Qué te motiva para liderar un proyecto como Salud en la Mujer, qué lo hace diferente de otros espacios de divulgación en salud?
Este proyecto nace de una necesidad muy clara: dar visibilidad a la salud de las mujeres desde una perspectiva científica, pero también humana. Durante décadas, la investigación médica se ha centrado casi exclusivamente en los hombres. Hasta los años 90, las mujeres apenas aparecían en los estudios clínicos, lo que significa que buena parte de los tratamientos, dosis o diagnósticos se diseñaban con un sesgo que nos dejaba fuera. Y cuando no se investiga algo, lo invisible se convierte en desatendido.
Salud en la Mujer surge precisamente para romper ese silencio y poner sobre la mesa temas que afectan directamente a la vida, el bienestar y la autonomía de las mujeres. Pero queríamos hacerlo de otra forma: con rigor, con cercanía y con todas las voces.
En el pódcast participan profesionales sanitarios, pero también pacientes, familiares y especialistas de diferentes ámbitos: médicos, enfermeras, fisioterapeutas, psicólogos, nutricionistas, farmacéuticos, podólogos… La salud no se puede mirar desde una sola especialidad. Por eso, este proyecto es multidisciplinar, colaborativo y profundamente humano.
El pódcast aborda el bienestar femenino en distintas etapas vitales. ¿Cuáles son los temas que consideras más urgentes o que generan más dudas entre las mujeres?
Depende mucho de la etapa vital, pero hay temas que se repiten una y otra vez: la menstruación y sus alteraciones, la fertilidad y la maternidad, la salud sexual, la menopausia y, sobre todo, el autoconocimiento corporal.
Durante años se ha hablado de salud femenina desde el tabú, el pudor o la culpa, y eso genera una brecha enorme entre lo que sentimos y lo que preguntamos. Muchas mujeres no consultan a tiempo porque piensan que algo es “normal”, cuando en realidad no debería doler, no debería sangrar tanto o no debería limitar su vida.
También hay cuestiones menos visibles, pero igual de urgentes, como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico, los trastornos del suelo pélvico o la salud mental perinatal.
Y, más allá de lo clínico, hay un tema de fondo que atraviesa todo: el papel de la mujer como cuidadora, incluso cuando está enferma. Muchas siguen anteponiendo a los demás, incluso en procesos de salud propios. Por eso el podcast busca no solo informar, sino acompañar.
«Durante años se ha hablado de salud femenina desde el tabú, el pudor o la culpa, y eso genera una brecha enorme entre lo que sentimos y lo que preguntamos»
Como profesional sanitaria y docente, ¿qué papel juegan la cercanía y el lenguaje claro a la hora de transmitir rigor científico sin perder accesibilidad?
Un papel esencial. El rigor científico es innegociable, pero si la información no se entiende, no transforma. De nada sirve citar diez estudios o hablar con tecnicismos si la persona que te escucha no puede aplicarlo a su vida. Por eso, para mí, la divulgación debe tener una base sólida de evidencia, pero también una capa de empatía.
En la docencia y en la comunicación en salud, el lenguaje claro no es “simplificar”, es traducir. Traducir lo complejo para que sea útil, para que las personas puedan tomar decisiones informadas. Además, la cercanía genera confianza, y la confianza salva vidas: una persona que confía en quien le informa, pregunta más, consulta antes y se cuida mejor.
«Hay un tema de fondo que atraviesa todo: el papel de la mujer como cuidadora, incluso cuando está enferma»
La salud se aprende en comunidad
En redes sociales eres muy conocida como @mienfermerafavorita. ¿Cómo influye tu experiencia en plataformas digitales en la forma de comunicar en este nuevo formato?
Las redes me han enseñado algo muy valioso: la salud se aprende en comunidad. Cuando empecé en redes, lo hice con la idea de educar y acompañar, pero pronto descubrí que también era un espacio para escuchar. Cada comentario, cada duda o testimonio es una ventana a lo que realmente preocupa a la gente, más allá de lo que los profesionales creemos que deberían saber.
Esa escucha activa ha sido la base para diseñar el podcast: hablar de lo que la gente pregunta y necesita, no solo de lo que la ciencia pública. Además, las redes te obligan a ser concisa, empática y visual, tres cualidades que ahora traslado al formato del podcast: mensajes claros, conversaciones naturales y temas que llegan al corazón, sin perder precisión.
¿Qué esperas que se lleven las oyentes y espectadoras después de cada episodio?
Espero que se lleven información y calma. Información para entender mejor su cuerpo, para distinguir entre lo normal y lo que necesita atención médica, y calma para no vivir la salud desde el miedo. Cada episodio está pensado para que quien lo escuche diga: “Esto me ha pasado, no estoy sola, y ahora entiendo qué hacer.”
Y también espero que se lleven algo menos tangible pero igual de importante: la sensación de que la salud femenina importa, de que hay profesionales implicados, hombres y mujeres, trabajando para cambiar esa historia.
«Escúchate»
Para terminar, ¿qué consejo sencillo darías a las mujeres sobre el cuidado de su salud en el día a día? ¿Qué más urge desterrar y qué debe vigilar con más precisión?
Diría algo muy sencillo: escúchate. Tu cuerpo siempre avisa, lo que pasa es que a veces no lo escuchamos o no nos creemos.
Hay que desterrar la idea de que el dolor, el cansancio o el malestar “son normales” solo porque les pasa a muchas. No lo son. Y cuanto antes se busque ayuda, antes se encuentra la solución.
También me gustaría insistir en la prevención: revisiones periódicas, autocuidado emocional, ejercicio regular, descanso y una alimentación saludable no son lujos, son parte del tratamiento de la vida. Y, sobre todo, dejar de culparnos. No somos menos fuertes por pedir ayuda, al contrario: reconocer los límites es una forma de autocuidado.
«Hay que desterrar la idea de que el dolor, el cansancio o el malestar ‘son normales’ solo porque les pasa a muchas»
Fuente: INESE
Por: Patricia Ojeda
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