Blanca Rosa Mármol: “Este viernes 3 de julio termina el interinato; corresponde a los ciudadanos asumir el poder”

La expresidenta de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, Blanca Rosa Mármol de León, insta a la ciudadanía a restablecer el orden constitucional mediante la constitución de una junta de gobierno de facto, ante el vencimiento del interinato y la ausencia absoluta de poder en una Venezuela devastada

Blanca Rosa Mármol de León, expresidenta de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia. Foto: EFE

(2 julio 2026) Venezuela amanecerá el 3 de julio sumida en la desolación que dejaron dos terremotos consecutivos y 30 años de chavismo. Miles de personas remueven escombros con las manos para rescatar a sobrevivientes, mientras el Estado evidencia su incapacidad para responder con la rapidez que exige la tragedia. La devastación generalizada exhibe una realidad que ya no admite disimulos: la ausencia absoluta de poder. El Estado dejó de cumplir sus funciones esenciales.

Blanca Rosa Mármol de León, expresidenta de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, sostiene que Washington ya hizo lo que decidió hacer con la captura de Nicolás Maduro y que corresponde ahora a los venezolanos restablecer el orden constitucional. El plazo constitucional del interinato concluye este viernes 3 de julio y desaparece cualquier fundamento para la permanencia de Delcy Rodríguez al frente del Poder Ejecutivo.

Propone nombrar una junta de gobierno de facto que asuma la conducción del Estado, reconstruya la institucionalidad democrática y convoque elecciones mediante un verdadero organismo electoral.

Frente a un Poder Ejecutivo sin legitimidad constitucional, un Poder Judicial subordinado y un Parlamento que dejó de representar a los ciudadanos, Blanca Rosa Mármol de León concluye que la única fuente de legitimidad que permanece intacta es la ciudadanía. Esa legitimidad obliga a actuar.

—¿Quién manda en Venezuela? ¿Quién gobierna?

—Un triunvirato que integran los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello.

—¿Gobiernan o ejercen el poder?

—Gobiernan pidiendo permiso.

—¿A Donald Trump?

—Sí, ellos piden las instrucciones sobre lo que tienen que hacer y lo hacen obedientemente, entre comillas.

—¿No lo hacen?

—Lo presentan como una iniciativa propia, pero en realidad siempre deben pedir instrucciones o permiso.

—¿Donald Trump no les dio permiso para rescatar a los venezolanos que quedaron atrapados bajo los escombros de dos terremotos consecutivos?

—Son maestros de la apariencia. Aunque no tienen que fingir, aquí no hay recursos. Venezuela es un país destruido. No había con qué ayudar. Tampoco hubo la voluntad, que es lo peor. Se movieron lentamente mientras los venezolanos, desesperados, removían con las manos los escombros tratando de sacar a las personas que todavía estaban con vida. El triunvirato demostró una gran insensibilidad y ninguna empatía ante la tragedia. No mandaron al Ejército a ayudar. ¿Dónde estaban los 2.000 generales? No aparecieron ni ayudaron en nada. ¿Y para qué sirven? El auxilio de otros países llegó antes.

—Si un gobierno no actúa ante una tragedia como la venezolana, es porque realmente no tiene poder. No actuar es lo contrario de gobernar.

—¿Me habla de los venezolanos en funciones de gobierno o de Donald Trump? Trump es el señor en el poder. Estamos bajo un tutelaje. Delcy Rodríguez está encargada de la Presidencia de la República y obedece las instrucciones. Me imagino, no me consta, que las instrucciones de Trump debieron ser ayudar cuanto antes a la población y de manera eficiente, pero no lo hicieron así. Tienen mucho talento para demorar, para hacer las cosas despacio. El 3 de julio se termina el interinato y, de seguir en el poder, habría una usurpación. Ninguna disposición constitucional le permite a Delcy Rodríguez seguir como presidenta encargada, interina o en ejercicio. Estamos convocando a la ciudadanía a salir a la calle el 3 de julio, porque cesa el interinato y los venezolanos debemos nombrar una junta de gobierno.

—¿Para evitar el vacío de poder?

—No. Para que la ciudadanía rescate su representación, su soberanía. No sabemos por qué Trump decidió que Delcy Rodríguez quedara como jefa del Poder Ejecutivo luego de la extracción de Nicolás Maduro y de Cilia Flores. La Asamblea Nacional debió aprobar una prórroga, pero no lo hizo. No obstante, Rodríguez siguió en funciones que la Constitución no ampara. Llegó el momento de actuar de la ciudadanía. No tenemos un Poder Ejecutivo constitucionalmente elegido, tampoco un Poder Judicial independiente, ni un Poder Legislativo válidamente electo que represente a los venezolanos. Lo único que nos queda como país es la ciudadanía en acción.

—¿La ciudadanía en la calle?

—En la calle, sí, pero no como una rebelión. Vamos a demandar el cese del interinato y que se constituya una junta de gobierno. Son acciones cívicas dentro del ejercicio de los derechos constitucionales.

—¿Le exigen a Donald Trump que no siga apoyando a Delcy Rodríguez y que la Asamblea Nacional nombre un presidente por el resto del periodo de Maduro?

—No. Queremos una junta de gobierno. El presidente tendría que ser escogido mediante elecciones. Estamos en una situación de excepción, de emergencia. Ante una ausencia absoluta del gobernante y la falta de institucionalidad para llamar a elecciones, se necesita que una junta de gobierno tome las riendas del país para ir a unas elecciones después de haber constituido un verdadero organismo electoral.

—¿Una junta de gobierno como la del 23 de enero de 1958?

—Sí. Esa es la situación a la que llegamos. Han ocurrido varios hechos absolutamente inesperados. Fue tan grande la sorpresa de que Trump ordenara extraer a Maduro y a Cilia Flores que la gente no salió a la calle a celebrar. Debimos haber salido. No lo podíamos hacer por nosotros mismos. Esta gente utilizó las herramientas de la democracia para destruirla. Trump lo sacó y nos encontramos en un escenario, por supuesto, muy bienvenido. Pero no se hizo el trabajo completo. Se llevó a Alí Babá, pero quedaron los 40 ladrones.

—A la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), derrotada militar y políticamente, le impusieron una comandante en jefe y quedó tan inactiva que ni siquiera salió a ayudar a los compatriotas atrapados en los edificios derrumbados.

—Los militares venezolanos capitularon cuando las fuerzas especiales de Estados Unidos, incluida la Administración de Control de Drogas (DEA), se llevaron a Maduro para enjuiciarlo por narcotraficante. Derrotados y sometidos al tutelaje de Donald Trump, los residuos gobernantes del régimen promulgaron una ley de amnistía que tenía como objetivo no libertar a los presos políticos. Lo que debió ser puertas abiertas para todos los presos políticos se convirtió en una ley con la que el Poder Judicial, sometido al Poder Ejecutivo, negó la libertad plena y se dedicó a imponer condiciones absurdas. Todavía tenemos más de 400 presos políticos. No se cumplió el acuerdo con Donald Trump de dar libertad plena a todos los presos políticos.

—¿Los venezolanos no hemos sido lo suficientemente exigentes con Trump para que cumpla lo acordado ni con los tutelados para que obedezcan?

—Fueron derrotados y capitularon. Sin embargo, fue su absoluta voluntad imponer la farsa de la amnistía y una absoluta ingenuidad de muchos políticos acogerse a un esperpento diseñado para no dar las libertades. Mientras la ley se fundamente en amenazas y discriminaciones, no es amnistía de manera alguna. De la institucionalidad de Venezuela solo quedan pedazos, y después de dos fuertes terremotos, uno detrás del otro, quedamos vueltos pedazos, literal y materialmente.

—¿Qué hacer?

—Hoy la exigencia ciudadana es una actuación heroica, realmente heroica. Así como hemos visto que con las manos ensangrentadas, sin herramientas, los venezolanos seguían buscando sobrevivientes en el estado Vargas porque no llegaba la ayuda que tenía que llegar, tenemos que actuar. Es un momento de desolación y tenemos que actuar. Es el momento de la ciudadanía. No tenemos jueces independientes, no tenemos un Tribunal Supremo de Justicia independiente, no tenemos un Poder Legislativo debidamente elegido y que actúe de manera autónoma. Frente al poder ejercido por el triunvirato que integran Diosdado Cabello y los hermanos Rodríguez, la ciudadanía está activada y decidida. Como no hay representatividad ni tenemos instituciones, tenemos que hacerlo los ciudadanos. Hay que designar una junta de gobierno de facto. Es una situación excepcional y tenemos que manejarla de manera excepcional.

—El contexto es muy peligroso. La pésima e ineficiente gestión del rodrigato para proteger bienes y vidas ha desarrollado una inmensa rabia y grandes deseos de venganza.

—Totalmente de acuerdo. Nombrar una junta de gobierno permitirá tomar las riendas para ir recuperando la institucionalidad y los derechos. La convivencia. He visto a mujeres enfrentándose con militares que se quedaban a la sombra, recostados a una pared con su fusil, mientras ellas buscaban entre los escombros sin herramientas y sin agua que tomar. Se han exacerbado los ánimos a un punto crítico.

—Puede haber una explosión social. Después de los sucesos del 27 de febrero de 1989 Venezuela no quedó mejor.

—No, claro que no. Hay que ir ordenando los pasos. La junta de gobierno es un camino para restablecer el orden y que la ciudadanía retome el control del país.

—¿Tiene la ciudadanía la fuerza suficiente para convencer al interinato de que abandone el poder?

—No hay que convencerlos, ellos ya están derrotados. Hace tiempo que el miedo cambió de acera.

—Pero el miedo con armas…

—No. Hay muchas personas de las que tienen armas que antes no se atrevían y que ahora se atreverán a tomar parte con la ciudadanía, de eso estoy segura. Todavía faltan muchas cosas.

—¿Qué hará Donald Trump?

—Nada. Esta parte es nuestra. Nos toca a nosotros. Donald Trump hizo lo que quiso hacer. Se llevó a Maduro y a Cilia Flores. Eso es suficiente y nos damos por bien servidos. Lo que falta nos toca a nosotros.

—¿Por qué llama a María Corina Machado?

—A María Corina Machado se le pregunta cuándo viene. Fue electa por esa ciudadanía y es expresión de la voluntad popular. Es la líder de los ciudadanos venezolanos y debería estar aquí.

—¿Estamos en manos de María Corina Machado?

—No. Si viene, es bienvenida. Si no viene, seguiremos ocupándonos de Venezuela.

—Los venezolanos estamos pasando un duelo muy grande y todavía no sabemos la verdadera dimensión de la tragedia ni las pérdidas reales de los últimos 30 años. ¿Cómo vamos a ser fuertes en medio de este dolor que nos está cruzando la vida?

—El dolor es de todos, no solamente de los que están en el estado Vargas, de los que están directamente involucrados, que perdieron gente. Ese dolor lo tenemos todos. Desolación es la palabra para describir los sentimientos que nos ahogan. Pero esa misma desolación, ese mismo duelo, esas mismas manos ensangrentadas que levantaron los escombros van a sacar adelante este país. Por ese inmenso dolor, precisamente, vamos a liberarnos de este gobierno que es absoluta y totalmente ilegítimo. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela lo dice claramente. No solo tenemos el poder y el derecho, sino que tenemos la obligación de restablecer la vigencia de la Constitución. La soberanía reside en el pueblo. El dolor nos llevará a recuperar lo perdido en estos años de despojo paulatino y de desesperación. Yo espero que la ciudadanía salga en todas las ciudades de Venezuela a exigir que se constituya a la brevedad la junta de gobierno. Podemos hacerlo. No tengo ni sombra de duda. Es lo que todos, absolutamente todos, queremos.

—¿Está fracturado el gobierno tutelado?

—Ya no es gobierno. El 3 de julio se acaba el interinato; se cumplieron seis meses de falta absoluta. Ya no son gobierno y no hay interinato. Son usurpadores. Si continúan allí, deben ir presos.

—Si el poder lo tiene Trump, Trump también decide quién ejerce las funciones administrativas del Estado.

—No estamos en la misma situación que el 3 de enero. Ya finalizó el interinato que establece la Constitución de 1999 y estamos en ausencia absoluta. No hay gobierno y tenemos 30 días para proveer un gobierno. Como no estamos en situaciones normales, tendremos que nombrar una junta de gobierno y Washington no tiene nada que opinar al respecto. Lo que tenía que hacer ya lo hizo. Ya se terminaron los lapsos constitucionales. Se acabó el interinato.

—¿Y si la Asamblea Nacional que preside Jorge Rodríguez designa la junta de gobierno?

—La junta de gobierno se puede constituir de facto. Ante grandes males, grandes remedios. Aquí dejamos de estar en la legalidad hace rato. Hace mucho tiempo que no estamos dentro de la constitucionalidad y dentro de la legalidad. Hace mucho que aquí desconocieron los resultados de las elecciones en las que fue electo Edmundo González Urrutia. Se persiguió a los que votaron y a los que trabajaron por esas elecciones. Persiguieron y encarcelaron a los que rescataron las actas. Han matado a muchas personas. La Constitución y la legalidad dejaron de respetarse por este régimen hace tiempo. Entonces, nosotros, de facto, tenemos que nombrar una junta de gobierno.

—¿Un interinato como el de Juan Guaidó y Leopoldo López?

—No. La situación es absolutamente distinta. Hay un vacío absoluto de poder. El presidente en funciones está detenido por narcotraficante y está siendo enjuiciado. Hay un vacío de poder y la Constitución nos exige actuar. La lucha es de todos.

Fuente: El Nacional
Por: Ramón Hernández

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