Solo dos de cada diez directores de cine son mujeres, aunque la cifra está en ascenso

Fuente: diariosur.es | Puedes leer la noticia original aquí.

La Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales presentó ayer su informe anual en el que recalcan la necesidad de que haya cuotas

Chloé Zhao se convirtió hace unos meses en la segunda directora en ganar el Oscar en esa categoría de toda la historia de un premio que está a punto de alcanzar las cien ediciones. La realidad del mundo del cine –como en casi todo lo que tiene que ver con la cultura y con lo público en general– está muy masculinizada, una afirmación basada en datos muy concretos, como que tan solo dos de cada diez directoras son mujeres.

Esta cifra es una de las tantas que presentó ayer –en el marco del Festival de Málaga– la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) en su informe anual, del que si bien se desprende que la situación está lejos de ser igualitaria, al menos está mejorando.

Esta es una de las principales conclusiones de dicho informe, que alerta de que las mujeres han representado en 2020 un 33 por ciento en el cine frente a un 67 que corresponde a los hombres.

Por categorías, ha habido cinco en las que los datos de representatividad de mujeres han sido superiores al resto de los años estudiados. Producción (32%), guión (26%), sonido (19%), efectos especiales (26%) y dirección de fotografía (15%) ilustran lo más positivo, mientras que los datos de dirección (19%) permanecen exactamente igual y la representatividad disminuye en montaje (26%).

Lo que no ha sorprendido nada a la presidenta de CIMA, Inés Romero, es el alto nivel de mujeres en algunas profesiones dentro del cine que ha definido como vinculadas «con los roles tradicionales de género», es decir, centrados en la estética y la imagen. Diseño de vestuario (88%) y maquillaje y peluquería (74%) se mantienen, de lejos, como las más feminizadas de la industria, al tiempo que dirección de producción (59%) y dirección artística (55%) continúan un año más como las únicas en las que se cumple una verdadera paridad.

Tal como explicaron durante la rueda de prensa, este es el sexto informe anual elaborado por CIMA, por lo que consideran que ya «tiempo suficiente» para ver una tendencia. En este tiempo, y tomando como comparativa interanual de los tres géneros cinematográficos y los doce puestos de responsabilidad estudiados, han observado que la presencia de mujeres ha aumentado como media un 5 por ciento, una cifra que definieron como «insuficiente», pero que es una tendencia en positivo.

En este tiempo, la dirección de producción y los efectos especiales están a la cabeza con una media de aumento de un 15%, mientras que al final de la cola aparecen dirección, con un aumento en seis años del 2%, y montaje, solo con un 1%.https://datawrapper.dwcdn.net/YgAHc/2/

Diferencia de costes

A pesar de que la situación de las mujeres en la industria es algo mejor que hace unos años, tanto la presidenta de CIMA como Beatriz Navas, directora general del ICAA, admitieron que hay otros microdatos menos alentadores, y que tienen un nexo común: el dinero. Así, los costes medios de las películas dirigidas por mujeres son la mitad más bajos que los de las películas dirigidas por hombres (-51%); una cifra que empeora con respecto a la del año anterior, que era de un -47%.

Aunque no han entrado en concreto en la diferencia de salarios por un mismo trabajo, desde la asociación advierten de que las cadenas generalistas como agentes de financiación cinematográfica solo han respaldado en 2020 un 29% de largometrajes dirigidos por mujeres, y que dicho porcentaje está muy concentrado. Atresmedia Cine no ha respaldado ningún largometraje dirigido por mujeres en 2020, Telecinco Cinema solo ha apoyado uno. «El peso, por tanto, recae en RTVE», explicó la responsable de elaborar el informe, Sara Cuenca.https://datawrapper.dwcdn.net/waCuq/1/

Medidas de acción positiva

Aunque existen razones comunes a otras profesiones que explican la desigualdad en el ámbito del cine, la presidente de CIMA insistió en la problemática de la «autoexclusión». «Vemos que hay muchas mujeres en las escuelas de cine, pero después evitan profesionalizarse en la dirección porque consideran que no van a poder llegar. Hay que acabar con eso», exigió Romero, que defendió la política de cuotas en todos los espacios posibles.

En concreto, señaló que las medidas de acción positivas en la concesión de ayudas estatales, tanto generales como selectivas, están funcionando «y favorecen la puesta en marcha de películas con autoras y técnicas en una proporción mayor». Así, desgranó que los largometrajes con mujeres tras los cargos de dirección y guión representan porcentajes superiores en las concesiones que en las solicitudes «y han obtenido, como media, importes superiores a los liderados por hombres».

Sobre esto, la directora del ICAA avanzó que las obras dirigidas por mujeres tendrán «puntos extra» en la convocatoria de subvenciones para la distribución. «Son problemas estructurales y estas medidas de estímulo funcionan», defendió Navas.

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