Autonomía económica de las mujeres
Por: Lourdes Montero
La responsable país de Oxfam en Bolivia realiza un análisis en detalle sobre las consecuencias de la pandemia en la realidad económica de las mujeres bolivianas. Habla de la situación actual y los desafíos inmediatos.
En Bolivia, a raíz de la pandemia, se estima que 241.000 mujeres en áreas urbanas perdieron su fuente de ingresos, un tercio más que los hombres. Esta pérdida de empleo e ingresos es resultado, de que las medidas de cuarentena afectaron sobre todo a los sectores informales y del trabajo por cuenta propia, donde las mujeres están sobrerepresentadas. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estimó que esta reducción podría significar un retroceso de diez años en la autonomía económica de las mujeres.
A pesar de que las mujeres en nuestro país se han integrado masivamente al mercado de trabajo desde la década de los 80, la actual crisis ha impulsado un masivo traslado de mujeres hacia la “inactividad”. Un ejército de casi 1,5 millones de mujeres hoy conforma la población económicamente inactiva (el doble de los hombres). Esto no solo implica que muchos hogares han perdido ese ingreso y, por tanto, podrían empobrecerse aceleradamente, sino que muchas mujeres bien educadas, con habilidades para el empleo, que habían acumulado experiencia en el trabajo y que son fundamentales para la generación de riqueza del país hoy se encuentran en sus casas. Esto, en un momento donde la economía requiere de todos y todas para salir adelante, es un lujo que no podemos permitirnos.
Las mujeres, durante la pandemia, han tomado la mayor responsabilidad del cuidado de los hogares y de la vida. En este tiempo, frente al cierre de las escuelas y la necesidad de atender enfermos por COVID- 19, fueron ellas quienes, en mayor medida, cubrieron las necesidades de cuidado de más de 4,5 millones de bolivianos y bolivianas en condición de dependencia. Antes de la cuarentena rígida, las mujeres dedicaban, en promedio, 7 horas al día al cuidado; en la crisis de salud, esta cantidad subió a 13 horas diarias.
Para profundizar en esta discusión puedes recurrir a Las mujeres, durante la pandemia, han tomado la mayor responsabilidad del cuidado de los hogares y de la vida. En este https://lac.oxfam.org/latest/policy- paper/la-ma%C3%B1anadespu% C3%A9s-de-la-covid- 19.
En octubre, cuando se celebra el día de las mujeres bolivianas, es central poner en agenda al menos tres demandas que las organizaciones feministas han planteado en la recuperación económica después de la crisis pandémica: i) analizar la injusta distribución del trabajo doméstico y del cuidado de los hogares que recae principalmente en las mujeres, con costos en su tiempo y su disponibilidad para ocuparse de sus negocios o empleos remunerados, así como en una fatiga estructural con consecuencias en su salud. ii) Políticas públicas claras tanto en el ámbito nacional como municipal para favorecer la recuperación de los sectores de la economía que utilizan de manera intensiva a las mujeres. Estamos hablando en concreto del comercio y servicios, sectores altamente golpeados en la crisis económica actual. iii) Una mirada estratégica hacia el rol de las mujeres en la economía y las principales limitantes de una cultura machista que evita un acceso efectivo de ellas a los recursos para el desarrollo de sus negocios, actuando como bloqueadores de un despliegue efectivo de sus capacidades para contribuir al desarrollo del país.
Oxfam es una confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en 90 países.
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