Coco Chanel: Elegancia y Poder

En la historia muy pocas veces se ha visto tal potencial, y tal deseo por el cambio como el de Gabrielle Bonheur Chanel, una mujer realmente extraordinaria que marcó hitos de la moda durante toda su vida.
CARACAS. Gabrielle Bonheur Chanel o mejor conocida como Coco Chanel nace el 19 de agosto de 1883 en Saumur, Francia. Fue una mujer que revolucionó el pensamiento y el estilo femenino de la época, las mujeres pasaron de los encorsetados estilos del Siglo XVIII y XIX a vestir pantalones y trajes con chaqueta inspirados en diseños masculinos, les puso corbatas y muchas otras modas que hoy en día siguen siendo famosas, liberando a la mujer de lo predeterminado a lo que uno quiera escoger.
En 1921 lanzó al mercado el perfume Chanel nº5, que un siglo después es el aroma más exitoso del mundo con unas ventas de un frasco por cada 30 segundos; en 1926 ideó el primer little black dress indispensable para cualquier acontecimiento chic (por cierto, palabra que ella inventó); en 1955 creó el 2.55, el primer bolso con cadena que permitía a las mujeres tener las manos libres y en 1957 creó el zapato bicolor (beige con la punta negra) que resaltaban unas piernas más largas y los pies eran más pequeños.
«La moda es efímera, pero el estilo permanece», algo que la genia de la moda siempre tuvo en claro, tuvo a lo largo de su vida muchos pretendientes de gran poder adquisitivo que la ayudaron en agrandar su imperio de la moda.
A diferencia de otros magnates de la moda como Givenchy, Chanel se negó a vivir la gloria efímera de Hollywood, pero gracias al productor Samuel Goldwyn vistió Gloria Swanson, Greta Garbo y Marlene Dietrich. Tras aquella experiencia, confesó: «La meca del cine es como la capital del mal gusto». Una de las más grandes publicidades que tuvo Chanel fue cuando un periodista le preguntó a Marilyn Monroe qué prenda llevaba para dormir: «Unas gotas de Chanel nº 5”.
Fue una mujer que se disfrutaba las cosas caras y mantenía amistades con personas de mucho poder en la sociedad, tanto así que hablaba de arte con Picasso y Dalí. Cabe acotar que sus prendas siempre han sido para cierto tipo de personas con un poder adquisitivo.
Con su inmensa fortuna compró un apartamento en el número 31 de la Rue Cambon que es un auténtico museo decorado con volúmenes en piel de Shakespeare o Voltaire, espejos art deco, mesas barrocas, armarios japoneses o tapices antiguos. Pero jamás durmió allí ya que prefirió pasar las últimas tres décadas de su vida en una suite de 200 metros cuadrados en el Ritz de París después de vivir en una de sus suites durante tres décadas. Poco antes de expirar a sus 88 años, el 10 de enero de 1971 exclamó: «Bueno, y así es como uno muere».
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