De Hillary Clinton a Michelle Bachelet/ Rogelio Núñez/Informe21.com

Hilary Clinton podría ser presidenta de EEUU en 2017. De ocurrir esto en toda América habría tres presidentas al frente de sus respectivas naciones y a lo largo del próximo año incluso se podría unir alguna más. Este aumento de la visibilidad de las mujeres en América latina vienen dándose desde el comienzo del nuevo milenio.

En las últimos décadas se ha dado una importante evolución en los derechos de las mujeres que garantiza su avance hacia la igualdad de género en todas las esferas y en todos los ámbitos, sobre todo en América Latina.

Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer y muchos son los desafíos pendientes sin una mayor visibilidad política y participación activa de las mujeres en decisiones que las afectan.

Hasta mediados del siglo XX las mujeres no consiguieron el derecho al voto en la mayoría de los países latinoamericanos. A partir de este momento la participación de las mujeres en la administración pública es innegable a lo cual se ha unido el incremento de número de senadoras, jueces, alcaldesas y gobernadoras. Incluso hay varios casos de mujeres que han estado a la cabeza de su país.

Una nueva hornada de mujeres presidenciables

En los años 90 solo hubo dos presidentas en la región: Violeta Barrios de Chamorro en Nicaragua entre 1990 y 1996 y Mireya Moscoso en Panamá desde 1999. En la pasada década y en la actual los casos aumentaron y muchas de ellas llegaron muy alto pese a no por tener el apellido de su esposo.

Michelle Bachelet se convirtió en la primera presidenta de Chile al ser elegida en 2006. Anteriormente fue ministra de Salud y de Defensa y en 2013 fue también reelecta. En Argentina, Cristina Fernández Kirchner fue elegida por primera vez en 2007 y luego reelecta en 2011. Antes de ocupar el cargo fue diputada y senadora.

Dilma Rousseff fue la primera mujer en convertirse en Presidenta de Brasil, asumiendo el cargo el 1 de enero del 2011. Fue ministra de Energía y jefa del Gabinete Civil de la Presidencia durante el gobierno del presidente Luis Ignacio Lula Da Silva. En Costa Rica, Laura Chinchilla fue presidenta entre 2010 y 2014.

Otra se quedaron a las puertas tras acabar como la segunda más votadas: Xiomara Castro en Honduras en 2013 y Sandra Torres en Guatemala en 2015.

Ahora es posible que en 2017 haya tres presidentas a la vez en toda América: Hilary Clinton en EEUU, Dilma Rousseff en Brasil (si no es destituida) y Michelle Bachelet en Chile quien gobernará hasta marzo de 2018.

Pero se puedan unir algunas otras en 2017 y 2018 ya que hay varias mujeres con opciones de llegar a la presidencia.

Por ejemplo Cilia Flores, en Venezuela, quien fue presidenta de la Asamblea Nacional (2006-2011), luego diputada de ese parlamento (2011-2012), y Procuradora General de La República (2012-2013) y quien podría ser nombrada vicepresidenta por Nicolás Maduro si prospera el referéndum revocatorio. Flores es la esposa de Maduro.

En México el PAN sueña con regresar a la presidencia, que ocupó entre 2000 y 2012, de la mano de Margarita Zavala precandidata mexicana a las elecciones del 2018. En Chile Isabel Allende podría ser la candidata presidencial del actual oficialismo y en Ecuador Cynthia Viteri suena como precandidata presidencial de la agrupación La Unidad para las elecciones de 2017 en Ecuador.

Otras van a llegar a las puertas de la presidencia como Rosario Murillo cuya postulación a la vicepresidencia de Nicaragua garantiza la sucesión familiar a Daniel Ortega.

Cara y cruz del papel de la mujer

Latinoamérica, una región marcada por la desigualdad, registra las más altas tasas de violencia de género, el mayor índice de embarazos en adolescentes y, al tiempo, ensalza a la mujer dándole un índice de poder desconocido para prácticamente el resto del mundo incluso una parte importante de países europeos que no han conocido presidentas electas. En este momento el 40% de la población latinoamericana está gobernada por mujeres.

Pese al terreno ganado en la participación política queda mucho por hacer en las sociedades latinoamericanas en cuanto a la ejecución de programas y reformas que garanticen la igualdad de género y la no discriminación en la sociedad. Además ellas sufren el azote de la violencia de género: México es el país en el que se registró en 2009 un total de 1.858 asesinatos machistas, una cifra del Instituto Nacional de las Mujeres.

En la actualidad es Uruguay quien está a la vanguardia en políticas de igualdad de género y derechos reproductivos. Contradictoriamente es la nación donde menos mujeres participan en política. Pero fue el primer país, en América del Sur, en 1927, donde fue aprobado el sufragio femenino. Muy de cerca le siguieron Ecuador, Brasil, y Cuba Dos décadas después se consiguió en el resto de los países latinoamericanos.

A partir de 1950, se produce un aumento constante del acceso de las mujeres a la educación. En 1975 se aprobó en Cuba una ley que requiere a hombres y mujeres compartir por igual las responsabilidades domésticas y de crianza de los hijos.

En los años noventa son 130 millones de mujeres y niños, los que cubren sus necesidades diarias trabajando en la economía informal, como vendedoras ambulantes, lavanderas, y empleadas domésticas.

El activismo político de las mujeres ha tenido un impacto importante en preocupaciones centrales en América Latina, tales como el acceso a la vivienda, el empleo, la salud pública, la conservación ecológica, la superación de la violencia, la plena participación democrática y los derechos humanos. Gracias a un proceso de amplios cambios socioeconómicos que se han ido desarrollando y que han redundado en el crecimiento de su participación publica

Un estudio hecho por el Banco Mundial muestra que en Latinoamérica el porcentaje de mujeres con responsabilidades políticas era en 2010 del 24%, la cifra más alta del mundo.
María Jesús Guirado Mauri y Rogelio Núñez

Fuente: http://www.infolatam.com/2016/08/16/de-hillary-clinton-a-michelle-bachel...

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