De un «beso» a la amputación cuádruple: el devastador caso de Marie Trainer y su pastor alemán
Tras el lamido de su mascota sobre una herida imperceptible, una mujer de Ohio desarrolló una infección fulminante por la bacteria Capnocytophaga canimorsus. El cuadro derivó en una sepsis severa y gangrena, obligando a los cirujanos a amputarle las cuatro extremidades para salvar su vida

(26 diciembre 2025) Lo que Marie Trainer, de 60 años de edad, consideró un reencuentro rutinario con su perra pastor alemán tras unas vacaciones en República Dominicana, terminó en una pesadilla quirúrgica de 100 días y 13 operaciones.
Al regresar a su hogar en Ohio, la mascota lamió un pequeño rasguño que Trainer se había hecho accidentalmente en un brazo durante su viaje.
Ese contacto permitió la entrada al torrente sanguíneo de la bacteria Capnocytophaga canimorsus, un microorganismo que habita de forma natural en la saliva de la mayoría de perros y gatos. En humanos, no obstante, puede desencadenar respuestas inmunológicas extremas.
De la sospecha tropical a la realidad bacteriana
A las pocas horas, Trainer presentó síntomas inespecíficos: dolores estomacales y de espalda que rápidamente escalaron a una pérdida de conciencia.
Inicialmente, el equipo médico sospechó de una enfermedad tropical contraída en el Caribe. Sin embargo, tras descartar patógenos foráneos, los análisis de sangre revelaron la presencia de la bacteria canina.
El microorganismo provocó una sepsis, una respuesta inflamatoria sistémica, que colapsó la circulación periférica de la paciente.
La falta de flujo sanguíneo, según recuenta el portal Diario ADN, derivó en una necrosis irreversible. Su piel comenzó a cambiar de color y la gangrena se extendió por sus extremidades e incluso hasta la punta de su nariz.
10 días de coma
Tras permanecer diez días en coma inducido, Trainer despertó para enfrentar una realidad devastadora: los cirujanos habían tenido que amputar sus piernas y brazos para detener el avance de la infección.
El proceso de aceptación fue mediado por psicólogos del hospital, quienes explicaron que la medida era la única alternativa para evitar un fallo multiorgánico fatal.
Durante su estancia hospitalaria, que se prolongó por más de tres meses, Trainer fue sometida a una reconstrucción intensiva y, posteriormente, a un complejo proceso de rehabilitación física para aprender a desplazarse y realizar tareas básicas con el uso de prótesis.
Fuente: El Nacional
![]()
