DONATELLA VERSACE: «NADIE CREYÓ EN MÍ, PERO RENDIRME NO ERA UNA OPCIÓN»
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Tras la trágica muerte de Gianni Versace, que fundó su propia firma de lujo italiana en 1978, su hermana Donatella dio un paso al frente para reimaginar la ya icónica firma —con sus estampados vibrantes, la cabeza de Medusa, el vestido de los imperdibles— y adaptarla a un nuevo siglo. Su visión sigue perdurando, ya sea con aquel vestido verde a cuadros al más puro estilo Fuera de onda o con las plataformas que hace poco reveló en el desfile de su colección Crucero 2022.
Donatella afirma que la moda siempre ha formado parte de ella, incluso cuando seguía estudiando en la universidad en Florencia y pasaba los fines de semana en Milán, absorbiendo todo lo que hacía su hermano el «genio”.
“Gianni tenía muchísima creatividad e intuición, pero ya sabes, los hombres y las mujeres vemos la moda de forma diferente. A veces creaba algo arrebatadoramente hermoso que acababa siendo completamente imponible. Así que yo le preguntaba ‘¿Eso para quién es? ¿Quién se supone que llevará ese vestido? ¿Me ves llevándolo?”’.
Tras haber forjado la marca desde su propia perspectiva, ella misma lo dice: “Las líneas que señalan dónde termina el legado de Gianni y dónde comienza el mío se han difuminado. Ahora somos uno. Lo que ves sobre la pasarela es inconfundiblemente Versace y se trata absolutamente de una expresión de mí misma y de mi visión de la marca”.
El mundo de la prensa y el de las celebrities han seguido siendo sus seguidores devotos: Versace vistió a Angelina Jolie en los Oscars de 2012, a Dua Lipa en los Grammy de 2021 y a J.Lo en casi todas partes a lo largo de estos años, entre ellos con el celebérrimo vestido verde de estampado con motivos tropicales que lució en el año 2000, que además es el diseño favorito de Donatella (en caso de que tuviese que quedarse únicamente con uno) y uno que volvió a poner sobre la pasarela con un diseño similar en su colección de primavera-verano 2020. ¿A quién no ha vestido hasta ahora y le encantaría hacerlo? Pues a Rami Malek, así que más vale que se ponga en contacto con ella. “En los tiempos en que la alfombra roja era un aburrimiento, Versace le dio al mundo de las celebrities la vuelta de tuerca que necesitaba”.
¿Cuál fue la primera colección en la que trabajaste junto a Gianni
¡No me acuerdo. Al echar la vista atrás siento como si Gianni y yo siempre hubiésemos hablado sobre moda, incluso antes de Versace. Era su asesora y a menudo empezábamos peleando. Gianni tenía muchísima creatividad e intuición, pero ya sabes, los hombres y las mujeres vemos la moda de forma diferente. A veces creaba algo arrebatadoramente hermoso que acababa siendo completamente imponible. Así que yo le preguntaba “¿Eso para quién es? ¿Quién se supone que llevará ese vestido? ¿Me ves llevándolo?”. No siempre era fácil. Siempre le he considerado un genio y él tenía clarísima su visión. Pero si me pedía mi opinión yo siempre fui honesta. Eso fue lo que hizo que nuestra relación funcionase. Teníamos dos perspectivas diferentes, pero él era capaz de escuchar y hacer suya la mía. Fue un auténtico honor y algo increíble el poder verle trabajar…
¿Fuiste consciente del impacto de la marca hasta llegar a convertirse en una habitual en el ámbito de la moda y la cultura pop en las décadas de los 90 y 2000?
¿Cómo podría haberlo sido? Lo que estaba presenciando eran novedades en prácticamente todos los aspectos del mundo de la moda y de las conversaciones en materia de cultura.
Sé a qué puede sonar esto, pero cuando te fijas en la obra de un genio, de alguien tan adelantado a su tiempo que no se le entiende por completo en su propio sitio y momento, no puedes captar la profundidad o la amplitud de lo que estás viviendo en tus propias carnes. Gianni fue un revolucionario que no tuvo miedo de herir susceptibilidades con tal de expresarse. Su intención nunca fue la de ser irrespetuoso con las normas de la sociedad, pero se dio cuenta rápidamente de que muchos de los tabúes culturales del momento limitaban su libertad creativa. La industria y los medios de comunicación lo criticaron a menudo por negarse a ceñirse a una etiqueta y por tener el coraje de enfrentarse al statu quo en un país excesivamente servil hacia unas normas que para él carecían de sentido. Por ejemplo, imagínate cuáles fueron las reacciones cuando le puso a Naomi Campbell un vestido negro de cuero que utilizaba las cruces como mero símbolo decorativo, despojándolas de cualquier tipo de significado religioso.
Pese a todo, Gianni continuó cuestionando la idea de cómo tenían que vestirse los hombres y las mujeres porque a él lo que más le importaba era crear prendas que les permitiesen soñar y expresarse.

Hoy en día la inclusividad y la diversidad están en boca de todos (tal y como debe ser), pero para Gianni y para mí no hubo necesidad siquiera de pensar en ello. Surgía de manera natural. Quisimos incluir a todos en el mundo que estábamos creando. Creo que eso es lo que hizo que la gente se sintiese atraída por Versace. Aquello fue más allá de las prendas bonitas; creo que tuvo que ver con la libertad de expresión que trascendió más allá de la ropa y con nuestra curiosidad hacia las subculturas y manera de observar la sociedad de manera completamente distinta.
Cuando la cinta privada de Pamela Anderson era lo único de lo que hablaba todo el mundo y ella no era más que una mujer explosiva a sus ojos, decidimos sacarla con sus hijos en una campaña. Aparecía tumbada sobre la hierba con una camiseta blanca de tirantes y unos vaqueros y con sus hijos como querubines, jugando a su alrededor. La campaña se convirtió en nuestra manera de recordarle al público general que cualquier cosa y cualquier persona podía tener múltiples facetas y que andar juzgando o señalando con el dedo no tenía ningún sentido.
¿Cómo definiste tu propia visión para Versace hasta convertirla en algo que reflejase tu propia identidad y puntos de vista?
No fue tarea sencilla. Yo no elegí esta vida ni esta carrera. Yo era francamente feliz asesorando a Gianni y acudiendo al estudio para poner en marcha nuestras campañas. Pero no tuve elección.
Tardé mucho tiempo en hallar mi propia voz. Estaba procesando un suceso dramático, espeluznante, mientras que simultáneamente asumía un papel que entonces me quedaba demasiado grande, a mí o a cualquier otra persona, de hecho. Por si fuera poco, tuve la presión añadida de tener a todo el mundo pendiente mirando, juzgando y esperando a verme fracasar.
Pasé por un período de oscuridad. Tuve que soportar que se me juzgase y ver cómo los medios de comunicación analizaban cada aspecto de mi vida. Fue tan doloroso que sentí la necesidad de construir una armadura robusta para protegerme de todo aquello. La misma armadura que luego me llevó años quitarme y conseguir sentirme lo suficientemente a gusto como para volver a exponerme, a ser vulnerable y honesta conmigo misma. Creo que afronté de veras mis propios miedos y todo lo que conllevaron cuando empecé a trabajar en la Tribute Collection (Colección Tributo). Aquellos meses revisando el archivo y sosteniendo en mis manos aquellos vestidos después de 20 años fueron atroces pero necesarios.
Hoy en día puedo decirte con total seguridad que ya no me siento como si viviese a la sombra de mi hermano. Lo celebro en todo lo que hago, pero mi trabajo desde entonces también ha sido intrínsecamente mío. Las líneas que señalan dónde termina el legado de Gianni y dónde comienza el mío se han difuminado. Ahora somos uno. Lo que ves sobre la pasarela es inconfundiblemente Versace y se trata absolutamente de una expresión de mí misma y de mi visión de la marca.
¿Cómo te describirías a ti misma en tres palabras?
No me describo a mí misma. ¡Ay! Lo siento, eso han sido seis palabras…
¿Tienes alguna celebrity favorita entre todas las que has vestido o algún look de alfombra roja favorito entre todos los que has creado?
He de admitir que he tenido mucha suerte. Versace y las celebrities llevan mucho tiempo funcionando como sinónimos… Prince, Tupac, Dua Lipa, Diddy, Madonna, Britney Spears, Destiny’s Child, Beyoncé, Mariah Carey, Missy Eliot, Liz Hurley, Angelina, Bon Jovi, Halle Berry, Demi Moore, las supermodelos… son tantos los recuerdos… no quiero sonar arrogante, pero en los tiempos en que la alfombra roja era un aburrimiento, Versace le dio al mundo de las celebrities la vuelta de tuerca que necesitaba.
Versace rápidamente se convirtió en sinónimo de grandes momentos sobre la alfombra roja, del esos que las celebrities deseaban a la hora de elegir un look que las hiciese sobresalir en determinado evento. ¡Solo hay que pensar en todas esas carreras creadas o destruidas únicamente por llevar o no llevar el look adecuado! Las celebrities pronto se dieron cuenta del poder que implicaba disponer de su propia imagen y desearon aparecer en las campañas publicitarias de las firmas de moda para aumentar su notoriedad. Eso también supuso que aumentase en gran medida la oferta de talentos a disposición de la moda, que ya no buscaba trabajar únicamente con modelos, sino también con actores y cantantes.
Si he de elegir un look favorito, ese no puede ser otro que el famoso vestido Jungle que Jennifer (Lopez) llevó en los Grammys del 2000. Me siento particularmente orgullosa de ese vestido, no solo por el increíble revuelo que generó en la alfombra roja y que todos recordamos, sino porque fue la primera vez que un vestido fue el responsable de un importante avance tecnológico. Google Imágenes fue creado, de hecho, debido al enorme número de gente que buscó la imagen de Jennifer llevando ese vestido, hasta el punton de alcanzar cifras nunca vistas. Hoy en día diríamos que aquello “rompió Internet”. Por aquel entonces Google no mostraba ni reconocía las imágenes, solo buscaba los artículos, así que tuvieron que crear una nueva herramienta para hacer frente a la demanda de toda esa gente que buscaba aquella instantánea.
¿Qué te inspira a seguir avanzando y diseñando nuevas colecciones?
Si te soy sincera, no pensé que la moda fuese una carrera como tal. Durante mis años de universidad solía viajar de Florencia a Milán para pasar los fines de semana con Gianni. Él quería que trabajara con él, pero yo no estaba segura de que fuese el camino adecuado para mí. Eso sí, era bastante persuasivo y rápidamente consiguió implicarme más hasta que el mundo de la moda me absorbió sin que yo me diese cuenta.
Hoy en día, la moda es mi vida. No necesito un motivo para querer seguir adelante, esto es lo que hago: yo creo. Mi curiosidad por la vida me sirve de inspiración. Música, jóvenes artistas, subculturas, libros, películas, redes sociales, noticias… ¡le presto atención a todo! No solo porque quiera saber qué es lo que está sucediendo en el mundo, sino porque creo que la moda es un reflejo de la sociedad que la genera. Necesito entender qué es lo que desea la gente y querer seguir haciendo mi trabajo. No sé cómo explicarlo de otra manera, es algo intuitivo. La curiosidad y el deseo continuos, quiero decir.
¿Cómo suele ser tu día a día?
No tengo una rutina típica diaria porque mi horario cambia dependiendo de los proyectos en los que esté trabajando. Puedo pasarlo en la oficina trabajando en la nueva colección o en el estudio trabajando en una nueva campaña o creando contenidos para las redes sociales.
Suelo despertarme bastante temprano. Veo las noticias y leo los periódicos mientras desayuno. Después hago ejercicio desde casa durante 30-40 minutos y me preparo para el resto del día. En los días de diario me gusta dividir mi tiempo entre el equipo de diseño y el resto de los departamentos corporativos. Necesito saber en todo momento cómo van los equipos de merchandising, marketing, comunicación, redes sociales y quienes están trabajando con las celebrities. Escucho sus ideas. Planteo preguntas. Me gusta entender qué tal están funcionando las cosas y tenerlo en cuenta a la hora de conceptualizar y diseñar las nuevas colecciones.
¿Quién es la mujer que se esconde tras la marca?
Resulta difícil de decir. Pongo tanto de mí misma en Versace que siento que la marca es sinónimo de quién soy. Más allá de eso, en mi tiempo libre me gusta pasar mi tiempo libre en el lago junto a mi familia, viajando siempre que sea posible, leyendo y viendo la televisión. La gran diferencia entre lo que ves y mi vida privada es que mi vida privada es mucho más tranquila de lo que cabría imaginar. ¡Y eso me encanta!
¿Tienes alguna antigua colección favorita? ¿Alguna colección de Gianni en particular?
¿Cómo podría elegir? Tengo tantos recuerdos asociados a cada una de ellas… ¡Gianni era pura creatividad! Si tuviese que quedarme con una, las primeras que me vienen a la mente son la de otoño-invierno de 1992, Miss S&M, y el vestido Safety Pin [vestido “Imperdible”, llamado así por sus imperdibles a la vista] de la colección Punk de primavera-verano de 1994 que reinterpreté en 2013 con la colección Vunk: the Versace Punk; y por supuesto, su última colección Atelier (de alta costura). ¡Pero obviamente soy parcial! Podría seguir sin parar…
En lo que a mis propias colecciones se refiere, la colección primavera-verano 2000 con el famoso estampado Jungle [con motivos tropicales] seguramente sea mi favorita. Ese estampado es muy especial para mí porque por primera vez en el mundo de la moda, el vestido que llevó Jennifer Lopez en los Grammys de aquel año impulsó la puesta en marcha de una innovación tecnológica que alteró drásticamente la manera en que navegamos Internet gracias a la creación de Google Imágenes. En la actualidad estamos habituados a utilizar la tecnología en nuestra vida diaria, pero en aquel entonces aquello era bastante nuevo y el hecho de que fuesen una mujer y un vestido quienes hicieron que Google investigase y pusiese en marcha una herramienta nueva fue algo extraordinario. Otra colección a la que le tengo mucho cariño es la colección tributo. Marcó un antes y un después para mí a nivel personal y profesional. Revisar los archivos de Gianni por primera vez se convirtió en un momento de transformación y catarsis. Se convirtió en el principio de una nueva era para mí y para Versace.
¿Qué significa para ti ser una mujer al frente de una marca así de importante e icónica? ¿Sientes que supone cargar con responsabilidades adicionales?
Me siento responsable, pero no debido a mi género, sino porque me importa a nivel personal. El bienestar y el éxito de la marca y de mis equipos son importantes para mí. Todo solía ser mucho más difícil cuando asumí por primera vez este papel. Nadie creyó realmente en mí, pero rendirme nunca fue una opción. Sí que creo que tuve que trabajar más duro que la mayoría para demostrar que yo, siendo una mujer, era completamente capaz de realizar este trabajo. Al recordar todo aquello soy perfectamente consciente del hecho de que me llevó mucho tiempo encontrar mi propia voz. Probablemente eso ha sido lo más difícil que he hecho. Estaba de luto y sentía que el mundo entero estaba esperando a que fallara (o incluso deseándolo). Probé cosas diferente y escuché a quienes no debía. Pero no le echo la culpa a nadie porque, a fin de cuentas, cada error y cada caída me hicieron más fuerte y me llevaron al punto en el que estoy y a la persona que soy hoy en día.
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