El futuro es nuestro, y ya ha comenzado| Por: Shirley Camarán

(19 de septiembre 2025) Ante todo un saludo cordial y caluroso a las distinguidas autoridades que nos acompañan en esta prestigiosa casa de estudios, profesores, personal administrativo de mujer y ciudadanía, embajadores, invitados, niños, niñas, mujeres grandiosas y personas en general asistentes a este magnífico evento en este día tan importante.
Es un honor para mí estar hoy aquí, rodeada de mujeres extraordinarias y de todos aquellos que han hecho posible este sueño. Agradezco a Dios primeramente, a las diversas instituciones financistas de este diplomado, a la Universidad Monteavila y la Asociación Civil Mujer y Ciudadanía por su compromiso inquebrantable y por darnos la oportunidad de ser parte de este diplomado que, sin duda, marca un antes y un después en nuestras vidas.
Hace apenas unos meses, nos embarcamos en un viaje de conocimiento y autodescubrimiento. Llegamos con expectativas, con sueños, y quizás con algunas dudas. Hoy, estamos aquí, al final de este camino, pero al comienzo de muchos otros.
Durante este diplomado, que tan acertadamente se ha llamado «Mujeres como Agentes de Cambio», hemos recorrido un amplio espectro de saberes. Desde la Oratoria que nos dio la voz para alzar nuestras ideas, hasta el Feminismo Positivo que nos recordó la importancia de la sororidad y del empoderamiento colectivo.
Aprendimos que el Liderazgo Transformacional no es un cargo, sino una acción. Es la capacidad de inspirar, de guiar con empatía y de construir puentes, y no muros y vaya que lo hemos aprendido!.
Descubrimos que las Mujeres en la Gestión Ambiental son clave para un futuro sostenible, y que nuestra conexión con la tierra es tan vital como nuestra conexión entre nosotras.
El mundo avanza a una velocidad vertiginosa, y nosotras no nos quedamos atrás. Nos adentramos en el fascinante mundo de la Inteligencia Artificial, comprendiendo que la tecnología es una herramienta poderosa que debemos dominar, no temer. Nos formamos para romper el mito de que somos ajenas a la tecnología, demostrando que podemos usar las Herramientas Digitales para amplificar nuestro impacto.
Y en medio de todo este aprendizaje,
abordamos un tema tan doloroso como necesario: la Violencia contra las Mujeres. Al hacerlo, no solo nos sensibilizamos, nos reconocimos, lloramos algunas en aula escuchando algunos testimonios, sino que también nos empoderamos con el conocimiento para ser parte de la solución. Porque una mujer informada y consciente es una mujer menos vulnerable.
Así mismo, la Masculinidad Positiva nos ha permitido ver de otra manera sin duda a los hombres y entender los valores de cada genero y sus límites; para responder como mujeres a ello desde la Reconciliación, el Perdon y la Paz que fue otra asignatura clave en esta formación.
Por supuesto desde nuestro género nos reconocimos como Mujer, Familia y sociedad los retos que tenemos por abordar y para ello nos abrimos al aprendizaje en la Formulación de Proyectos Comunitarios donde cada una de estas mujeres valiosas que me acompañan el día de hoy, se unieron desde sus similitudes y lograron estructurar proyectos hermosos que brindan un apoyo a sus comunidades de forma directa, crean un impacto positivo y dejan indudablemente una huella…
Este diplomado ha sido más que un conjunto de asignaturas. Ha sido una experiencia de transformación. Nos ha enseñado que el conocimiento nos libera, que la colaboración nos fortalece y que cada una de nosotras tiene un potencial ilimitado para transformar su entorno.
No se trata solo de haber asistido a clases o de haber superado una actividad en aula. Se trata de haber conectado con otras mujeres, de haber compartido nuestras historias y de haber entendido que, aunque venimos de diferentes caminos, nos une un mismo propósito: ser agentes de cambio.
Ahora, con este conocimiento en nuestras manos, tenemos la responsabilidad de actuar. De seguir llevando lo aprendido a nuestras comunidades, a nuestras familias y a nuestros trabajos. De aplicar la oratoria no solo para hablar en público, sino para tener conversaciones difíciles. De utilizar el liderazgo para guiar a la próxima generación. De usar la tecnología para innovar y de ser guardianas de nuestro medio ambiente. Hoy no celebramos solo un logro académico. Celebramos la valentía de habernos atrevido a crecer, la resiliencia de haber superado los retos y la visión de haber invertido en nosotras mismas. A cada una de ustedes, les digo: son líderes, son visionarias, son el motor del cambio que nuestro país y el mundo necesitan a gritos. No dejen que nada ni nadie les diga lo contrario. Salgan de aquí y dejen su huella con cada uno de sus proyectos y su maravilloso aporte en la sociedad que tanto nos necesita. Hagan que la voz de la mujer resuene con fuerza y con sabiduría.
Hoy nos encontramos aquí para celebrar el poder de la comunidad y la resiliencia del espíritu humano. Quiero agradecer de corazón a quienes, con su visión y dedicación, han hecho posible iniciativas tan transformadoras como las que celebramos hoy.
A Acciona, por ser un motor de cambio a través de una red social, impulsando proyectos que no solo construyen, sino que también generan oportunidades.
A Nodos de Bienestar, por recordarnos que el cuidado y la atención a comunidades son la base de una sociedad fuerte. Su trabajo es un faro de luz en momentos de oscuridad.
A Shekinah, por su invaluable labor de apoyo al futuro de nuestro país los niños. Su dedicación es un testamento de amor incondicional.
A Contigo Cuidador, por su empatía y por reconocer el papel fundamental de quienes cuidan a otros. Su trabajo es un recordatorio de que nadie debe enfrentar esa labor en soledad.
A Voces del Silencio, por su valentía al enfrentar temas que a menudo se evitan. Su labor es vital para construir una sociedad más justa y compasiva.
A Salón de Usos Múltiples Rosa Pantoja, un espacio que lleva un nombre con historia y que se convierte en un punto de encuentro, de aprendizaje y de crecimiento para toda la comunidad. Es un recordatorio de que los espacios físicos pueden ser incubadoras de sueños.
A Mujeres de oro que con su fe inquebrantable han insistido en llegar a para demostrar talentos.
Y a Mujeres Resilientes en Chacao, un proyecto que empodera y fortalece. Su trabajo inspira y nos enseña que el aprendizaje y la valentía no tienen límites.
Y por último pero no menos importante nuestro proyecto Ciclo Digno, por su compromiso por romper los tabúes que rodean a la menstruación y disminuir la brecha de pobreza menstrual en comunidades. Su trabajo es fundamental para la dignidad y la salud de miles de mujeres.
Gracias a todos por su incansable labor. Juntos, están tejiendo un futuro más brillante, uno en el que cada persona y cada comunidad tiene la oportunidad de florecer.
¡Continuemos impulsando estos proyectos y sigamos construyendo un mundo mejor para todos!
Gracias una vez más a tod@s los involucrados por su inmensa labor. Y gracias a ustedes, mis compañeras, por haberme permitido ser testigo de esta increíble transformación y convertirlo en su voz el día de hoy!
«Recuerden que una mujer con voz es poderosa; pero un grupo de mujeres unidas, es imparable.»
¡Felicidades, graduandas! El futuro es nuestro, y ya ha comenzado.
Dra. Shirley Camarán: Administradora de Sistemas. Doctora en Ciencias Gerenciales de UNESR. Profesora Universitario en Universidad Simón Bolívar, adscrita al Departamento de Tecnología de Servicios, en colaboración con la Coordinación de Extensión. Analista y Consultora Organizacional: De lo analógico a lo digital. Madres de 3 jóvenes.
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