En defensa de la perspectiva de género en el baloncesto/Primerahora.com
Salen a la defensa de la equidad luego de unas recientes expresiones machistas en contra de las baloncelistas.

Yanira Liceaga, una exjugadora de la Selección Nacional que labora como abogada en el Departamento de Justicia y se especializa en el derecho de las mujeres. (Twitter)
El tweet de una joven unió en una sola voz a atletas de diferentes deportes en un pedido de equidad y demostró una dolorosa realidad para las féminas que practican el baloncesto. En pleno siglo 21, hay mucho camino que recorrer para educar sobre la perspectiva de género dentro de los tabloncillos puertorriqueños.
“Qué feas se ven las nenas jugando baloncesto”, escribió @acarolina03 en su cuenta de Twitter, lo que encendió la mecha para que jugadoras de baloncesto, sóftbol y voleibol se unieran en un reclamo cargado de indignación.
Sus palabras también significaron una punzada al corazón para todas las jugadoras que dejaron su alma en la búsqueda de que no se les discrimine por practicar su deporte y muchas otras que actualmente luchan por que al baloncesto femenino se le dé el espacio que se merece.
“Lo leí, respiré y me quedé reflexionando. Mi mente viajó al pasado recordando claramente lo que nos gritaban en la cancha: ‘Fea, bucha, ridícula, pata, vieja, vete a cocinar, tetona, culona, chumba, gorilas y unas cuantas más’”, recordó Natalia Meléndez, exmiembro de la Selección Nacional y la voz femenina en las transmisiones televisivas del Baloncesto Superior Nacional (BSN).
“Abrí mi cuenta de Twitter y comencé a leer. Las atletas se defendieron muy bien. Incluso, varias softbolistas y voleibolistas salieron a su defensa. Pero debo decir que la reacción de cientos de personas me rompió el corazón. No solo secundaban lo que la joven decía, sino que añadieron insultos”, escribió Meléndez en Facebook.
De igual manera se sintió Yanira Liceaga, una exjugadora de la Selección Nacional que labora como abogada en el Departamento de Justicia y se especializa en el derecho de las mujeres.
“He practicado el baloncesto por los pasados 30 años y sigo escuchando las mismas palabras, viendo el mismo discrimen. Podemos centrarnos en lo que ella está diciendo, pero también debemos elevar una crítica al sistema porque son argumentos que son recurrentes”, dijo Liceaga, quien actualmente es miembro de la Selección de Baloncesto Femenina Master.
Con “argumentos recurrentes”, Liceaga se refiere a que escucha constantemente, cada vez que va a llevar a su hijo a jugar baloncesto, que las niñas no deben practicar su deporte porque no se ven femeninas.
“Cuando yo veo a los padres acompañar a sus hijas a los juegos del Colegio de Ingenieros, donde juega mi hijo, los felicito. Allí mismo, un lugar que se ha caracterizado por la buena enseñanza del baloncesto, he escuchado a padres decir abiertamente que no desean que sus hijas practiquen el baloncesto porque se ven feas, poco femeninas. Ahí vemos una de las razones por las que no se ha desarrollado más la práctica del baloncesto femenino en categorías pequeñas”, explicó Liceaga.
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Preocupante la perpetuación de un estereotipo
Más allá de que el comentario haya salido de una mujer y que muchos otros individuos lo hayan secundado, lo más preocupante es el hecho de que se siga perpetuando el estereotipo de que las deportistas –en este caso las baloncelistas– pierden su cualidad de mujer por practicar algún deporte. Se trata de ese absurdo pensamiento de que el deporte y un cuerpo bien tonificado influyen en lo que algunas personas entienden que debe ser el ideal de belleza.
“Se sigue perpetuando la misma discriminación y marginación 30 años después. Es preocupante y nos demuestra que hay mucho trabajo que hacer para educar acerca de la perspectiva de género. Los varones no son medidos con la misma vara. Tú no escuchas expresiones de ese tipo para ellos. Se debe entender que el baloncesto se juega a base del talento y habilidades. El talento y las habilidades se hallan de la misma forma en los hombres y las mujeres y que eso no le resta a tu apariencia”, sostuvo Liceaga sobre un punto que puede extenderse a cualquier disciplina deportiva.
Sigue la lucha por su valorización
Hay una realidad que no se puede tapar con un dedo. Las baloncelistas puertorriqueñas se encuentran en un círculo vicioso que hasta cierto grado les pone piedras en su camino hacia la valorización de su deporte. Sobre todo cuando se habla de la Selección -su mayor escaparate- que tantos logros le ha dado al país recientemente, entre los que se encuentran la medalla de oro en los Juegos Panamericanos del 2011 y medalla de plata en el último Centrobásket femenino.
El círculo comienza con un presupuesto limitado dentro de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, poco espacio en la prensa del país y por ende un mayor trabajo en la búsqueda de auspiciadores. Si estos tres factores remaran con la misma intensidad hacia una dirección, la Selección tendría mayor exposición y se podría comenzar a cambiar con mayor eficacia la percepción del público.
“Nosotras debemos unirnos con la Federación y los medios para asumir la responsabilidad de tener exposición y educar. Esta percepción del deporte femenino también se extiende a los auspiciadores. ¿Cómo podemos cambiar el pensamiento si no recibimos ayuda, si no recibimos auspicios que nos ayuden en el camino?”, sentenció Liceaga.
La Federación recientemente presentó varias iniciativas para financiar los gastos de la Selección para los Juegos Panamericanos de Toronto y crear una base de fondos para un programa femenino juvenil entre los que se encontraba “300×300” y “Adopta una jugadora”.
El organismo está tratando de conseguir 300 personas que aporten $300 y varios auspiciadores que aporten $6,000 para sufragar costos parciales de cada jugadora en los torneos en los que participarán este año. Ese dinero se unirá a la aportación monetaria concedida por el gobierno.
El quinteto patrio participará en los Juegos Panamericanos en Toronto en julio y el Preolímpico en Edmonton en septiembre. También tendrá diferentes fogueos de preparación.
“Es bien difícil hacer las cosas cuando no tenemos total apoyo, cuando ni los auspiciadores creen en el baloncesto femenino. Cuando muchos entienden que el baloncesto no debe ser practicado por mujeres. Debemos unirnos, es en esa unión donde podemos hacer una mayor diferencia para que se entienda que el trato y la práctica del baloncesto debe ser igual para ambos sexos. El género no nos hace diferentes”, explicó Liceaga.
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