IMPULSORES DE LAS FINANZAS PERSONALES

Fuente: PASIÓN PAÍS
ALICE CAROLINA ORTIZ
La semana pasada conversamos sobre la importancia de tener buenos hábitos financieros. En ese artículo reseñábamos algunas recomendaciones para atender los objetivos actuales y futuros de jóvenes en sus inicios laborales y financieros.
En esos días, con el artículo en mente, me sucedieron situaciones que me parece importante comentarles y que se encuentra relacionadas, por una parte, con la importancia de trabajar en labores productivas ( bienes o servicios) que otros demanden y por la otra, la relevancia que tiene la manera de pensar/actuar y el impacto positivo o negativo que puede generar el entorno más cercano, lo cual puede potenciar o no el alto rendimiento de cada individuo y por ende su seguridad y bienestar.
Aquí tres historias:
La señora que me ayuda en casa tiene una hija adolescente, suelo preguntarle cómo va, si le hace falta algo para sus estudios. La joven están en sus dieciséis, en esta época de pandemia fue poco lo que estudio, tiene muy limitado el acceso a internet, sin recursos para tener información interesante. Le enviábamos libros, pero no tiene desarrollado el hábito de la lectura así que no era mucho lo que se podía hacer. Esta semana la madre me comenta, que dejó los estudios de bachillerato, que quiere 20$ para aprender a pintar uñas. Le comento que evaluara la posibilidad de convencerla de tomar algún curso de computación, de inglés, para mejorar su nivel de preparación. Que buscáramos alguna otra vía para brindarle otro tipo de oportunidades. No es que ese conocimiento sea desdeñable, pero tiene capacidad para realizar otros, adquirir nuevas experiencias, relacionarse con un mundo distinto. En entorno aquí juega un papel preponderante, muchas veces limitante.
El otro caso, se trata una gran amiga que con mucha tristeza, incluso con desánimo e impotencia, me comenta que le regaló a su sobrino el dinero para el trámite del pasaporte. El muchacho se emocionó e hizo sus diligencias. Es profesional, actualmente tiene un trabajo on line, permanentemente está en casa. La madre, cuando se entera, le dice que ¿para qué va a gastar en un pasaporte? El joven está comenzando sus 30 años el pasaporte le dura 10 años. Automáticamente, el mensaje que está recibiendo es: “Jamás vas a viajar”. Ante un progenitor que te dice semejante barbaridad, es muy probable, que cualquier aspiración quede castrada. A menos que se revele y que ese comentario se convierta en todo un reto.
La última historia, sucedió en el aeropuerto de Maiquetía, mientras esperaba, decidí tomar un café. Comencé a charlar con el joven que gentilmente me lo preparó, entre una cosa y otra me comentó que tenía mucho tiempo que no iba a la playa. Sus ingresos no se lo permiten y eso que vive en la Guaira. Me fui del lugar con mis pensamientos y una pregunta ¿Qué se le recomienda a alguien en esa circunstancia?
¿Cuáles son los caminos que debemos recorrer para mejorar una realidad en otra mejor?
Las resumo en tres: interés, la necesidad y el deseo.
Son los principales impulsores, pero ello deberá ir acompañado del “modo” de conseguirla y para ello requieres de preparación, información, claridad, buena formación, guía, establecimiento de objetivos, un entorno favorable.
En los actuales momentos, se nos brinda mucha información, disponemos de un sin fin de aparatos tecnológicos, existen mayores posibilidades. En el área que nos ocupa, lograr información básica, que logre formar parte de la cultura general de toda persona, en materia financiera, pasa por conceptos básicos como precios, capital, demanda, oferta, trabajo, inflación, innovación y productividad. La verdadera economía ocurre en la calle y cuando estás tan “perdido o desmotivados” como estos casos, debemos buscar los mecanismos para sobrevivir a la vorágine.
La neurociencia está estudiando la organización del sistema nervioso y como los diferentes elementos del cerebro interactúan y dan origen a la conducta de los seres humanos. Esta ciencia estudia los fundamentos de nuestra individualidad: las emociones, la conciencia, la toma de decisiones. La intención de muchos científicos es que esto no quede en el laboratorio, sino que sea práctico. Uno de los puntos más interesantes es que en muchos casos, se ha descubierto, que el cerebro, no tiene capacidad, por bloqueo, de pensar en el futuro, de planificar absolutamente nada.
En las situaciones descritas, la desinformación, los bloqueos mentales y la falta de ilusión están haciendo estragos. Ojalá que el interés por mejorar, la necesidad y el deseo, permitan que su realidad cambie.
Busquemos los mecanismos para mejorar nuestra calidad de vida y eso pasa, por el tema financiero, porque es cierto que el dinero no compra la felicidad, pero compra la comida, paga las deudas, te da acceso a la información. Siempre, estar económicamente estable te aporta opciones si las sabes aprovechar. Te lo dejo como reflexión.
Éxitos.
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