La arepa es el vehículo perfecto para hablar de Venezuela

Movida por su profundo arraigo, la educadora caraqueña Ximena Montilla concibió en pandemia Historia de la arepa, un laureado proyecto editorial que se vale del icónico alimento para impartir cultura y conectar a la diáspora. A través de sus libros, cuatro hasta ahora, ha creado una mesa de diálogo sobre la identidad venezolana, ganando reconocimiento internacional por su labor. Su cruzada educativa fue objeto de plagio, un hecho que para ella refleja una profunda crisis de valores

La verdadera cruzada de Montilla es recordarle al mundo hispano que el español es un traje invisible que nos viste de historia y futuro

(Julio 2025) “¿Mano derecha o izquierda?”. La memoria de Ximena Montilla Arreaza sigue atesorando ese ritual. El regreso de su padre a casa, el eco de sus pasos y una pregunta suspendida en el tiempo. La elección era un juego delicioso. Esperado. El premio era siempre el mismo: un libro.

En aquella casa, con bibliotecas que parecían un bosque de papel y tinta, las letras fueron sus golosinas predilectas.

Ese amor temprano, sembrado en la calidez de un hogar donde se competía en la cocina al estilo de Como agua para chocolate y la cultura era el aire que se respiraba, germinó décadas más tarde en una misión: educar a través del arraigo.

Más de veinte años fuera de Venezuela no lograron apagar la llama de su venezolanidad. Al contrario; la distancia la avivó.

Como educadora y psicopedagoga, aún observa con desasosiego el éxodo masivo y, al mismo tiempo, desde Atlanta, Estados Unidos, donde reside, nota cómo los hijos de la diáspora hispana van perdiendo poco a poco el español. Ese traje invisible que, dice, nos viste de cultura y tradiciones.

Estas dos preocupaciones se convirtieron en el motor de su obra.

La respuesta inicial tomó la forma de una editorial, Clases listas, concebida en 2017 para ofrecer herramientas a quienes desearan aprender español. Pero mientras desarrollaba material para adultos, se percató de un vacío inmenso en el contenido para niños. Fue entonces cuando la idea definitiva tomó forma, una que unía sus pasiones: la educación, la literatura y la gastronomía.

¿Cómo contarle a sus hijos qué era Venezuela? La respuesta era redonda, tibia y familiar. La arepa.

Ximena Montilla y su mesa redonda de maíz 

La educadora entendió que la arepa es el vehículo perfecto. Es el primer sabor de la infancia, “la migaja que nos dan de bebés, la compañera de toda una vida”, dice.  

En 2020, esa revelación se materializó en Soy la arepa, un libro infantil tejido, literalmente, con texturas venezolanas. Escrita en rima y con ilustraciones en collage, esta obra fue la semilla del proyecto que definiría su carrera: Historia de la arepa.

El proyecto no era solo una colección de libros; era una invitación a sentarse a la mesa. Una mesa redonda, como le gusta llamarla, donde la arepa se convierte en el pretexto para un diálogo profundo sobre cultura, historia y gastronomía.

El primer gran banquete fue Juega con soy la arepa, que salió en 2021, un libro gratuito que convocó a venezolanos —chefs, historiadores, humoristas— para compartir anécdotas y recetas de su niñez. Fue un tejido de voces, un entrelazado de disciplinas que aportaban su saber a ese festín de venezolanidad.

Su trabajo se fundamentó en una metodología creada por ella misma, “el español como lengua afectiva”, una guía para que las familias bilingües o políglotas pudieran cultivar el idioma materno no como una obligación, sino como un lazo de amor y pertenencia.

La pandemia, con su incertidumbre, actuó como un catalizador. En un momento en el que el mundo se reinventaba y la gente necesitaba inspiración para no sucumbir a la desolación, Montilla y un pequeño pero dedicado equipo trabajaron sin descanso.

El primer volumen de Historia de la arepa se gestó en menos de seis meses, un esfuerzo titánico que unió a personas dentro y fuera de Venezuela.

Libros que construyen puentes

Cada año, un nuevo tomo se sumaba a la colección, abordando una faceta distinta de la diáspora y la identidad.

En 2022, nació Una arepa por la paz, que se valía de la gastrodiplomacia como herramienta de entendimiento. Le pidió a catorce chefs venezolanos, en los catorce países con mayor acogida de refugiados, que rellenaran una arepa con el plato más icónico de la nación. El libro, un manifiesto contra la xenofobia, explicaba que cada migrante lleva consigo una cultura y mucho que aportar. El mundo lo notó: la publicación fue aclamada con cuatro Gourmand Awards, conocidos como los premios Óscar de la gastronomía. 

Al año siguiente, Una arepa por el mundo celebró a los emprendedores que habían convertido la arepa en su sustento en los cinco continentes. Se seleccionaron 27 historias, desde Japón hasta Guinea-Bissau, y se les proveyó de contenido de valor para fortalecer sus negocios. Este fue el primer libro del proyecto que llegó al formato impreso, un hito que Montilla se empeñó en lograr también en Venezuela, a pesar de las dificultades.

Para 2024, la mirada se volvió hacia Una arepa para el futuro. El proyecto invitó a doce escuelas de cocina del país a participar en un concurso. El libro recogió las arepas ganadoras creadas por los estudiantes, contó la historia de estas instituciones y rindió homenaje a los grandes referentes de la gastronomía venezolana, como Armando Scannone o Luis Caballero Mejías, el inventor de la harina precocida y, no solo eso, sino la persona que hizo posible la existencia de las escuelas técnicas en el país y sus reformas educativas, junto con Félix Adam. Todo eso, y más, se cuenta en el libro.

Un futuro bien claro 

Para 2025, la mirada de Ximena Montilla está puesta en el siguiente capítulo de su cruzada.

Adelantó los contornos de su quinto libro, una obra que describió como bellísima, centrada en explorar la capacidad del arte y la gastronomía para transformar la sociedad.

Este nuevo tomo, concebido como un diálogo profundo entre artistas y chefs, promete seguir expandiendo el universo de la arepa como punto de encuentro. Fiel a su tradición, su lanzamiento fue pautado para el segundo sábado de septiembre, en la celebración del Día Mundial de la Arepa, reafirmando el constante pulso de un proyecto que no se detiene.

Detrás de cada página, subraya, nunca ha estado sola. Su madre, María Eugenia Arreaza Adam, su hermana Manuela Montilla como editora, Roberto Bernal en la comunicación, las ilustradoras Laura Stagno e Ira León; y asesores como la profesora Ocarina Castillo, el periodista Miro Popić, los chefs Chucho Rojas y Sumito Estévez, el profesor Rafael Cartay o Ivanova Decan, directora de la Academia Venezolana de Gastronomía, y Federico Tischler, han colaborado con ella.

En total, son un equipo de 300 personas que, en su mayoría, colaboraban pro bono, movidos por el amor al proyecto. El dinero, cuando hay, se reinvierte. Hasta 2023 no se lograron cubrir ni los costos de un pasaje aéreo para presentar un libro. Pero eso es algo que ha ido cambiando. Ella y su familia, el músculo financiero de todo el proyecto desde el día uno, así lo decidieron. 

Destaca su empeño en que los libros se imprimiesen en Venezuela, aunque no quedase ganancia, dice. Agradece, a su vez, a uno de los principales -y de los pocos- patrocinios que tiene desde el inicio: el del Banco R4, que para 2025 les sigue apoyando. “Tenemos al menos un patrocinio seguro, aunque se requieran muchos más para llevar a cabo lo que estamos haciendo”.

La educación como salvavidas

El éxito editorial, con múltiples galardones internacionales como los International Latino Books Awards, no era el fin, sino el medio.

Con el impulso ganado, Montilla fundó Arraigo Foundation, un brazo del proyecto para llevar su misión educativa más allá del papel.

La fundación comenzó a impartir talleres gratuitos para formar a futuros chefs en la correcta escritura de recetas, un acto fundamental para preservar la tradición. También se aliaron con otras organizaciones para llevar sus libros y técnicas de lectura innovadoras a casas hogar en Venezuela.

Su visión, no obstante, trascendía las fronteras. Clases listas pasó a llamarse Arraigo Group, y ya convertida en la empresa matriz, se trazó la ambiciosa meta de preservar el patrimonio intangible de los 21 países hispanohablantes.

Así pues, Venezuela, con “Historia de la arepa”, fue solo el primer capítulo.

En cada foro internacional, desde un simposio en Suecia hasta un congreso de mujeres líderes en Harvard, su mensaje fue el mismo. “El español es una herramienta muy valiosa, un traje invisible que llevamos puesto”, afirma. Un legado que permite ver el mundo con otros lentes, resolver problemas y crear sinergias.

El plagio 

Su trabajo es una demostración de que la cultura, lejos de ser un adorno, es la base sobre la que se construye una sociedad.

Sin embargo, en medio de su labor, se enfrentó al plagio de una de sus obras en Venezuela, un acto que calificó como un reflejo de la crisis de valores y un síntoma del gran problema educativo que se propuso combatir.

No puede dar mucho detalle. Pero cree firmemente que, desde la educación, la cultura y la gastronomía se pueden sembrar otras formas de construir, con ética y con raíces.

“Nuestro grupo editorial trabaja precisamente para preservar el patrimonio intangible de los países hispanohablantes. Por eso, vemos con preocupación ciertas dinámicas que se están volviendo recurrentes en el ámbito editorial y cultural. Pareciera que, en el contexto de la libre competencia, cada vez es más común optar por apropiarse del trabajo ajeno en lugar de innovar desde el respeto y la autenticidad”, señala. 

“En 2023, mi libro Soy la Arepa fue, según la opinión de expertos en derecho de autor, objeto de una presunta infracción a mis derechos por parte de una editorial venezolana, en una publicación patrocinada por la marca P.A.N de Empresas Polar. El caso fue objeto de reclamo a los responsables de la edición por las vías que corresponden. Pero más allá de lo personal, lo que está en juego aquí es la ética en la creación y el respeto a las obras originales como forma de preservar y honrar nuestras manifestaciones culturales más genuinas.”

Para Ximena Montilla, cada libro, cada taller, cada palabra, es un acto de fe en el poder transformador de la educación. Su proyecto se convirtió en un puente hecho de historias y sabores, una manera de sentirse conectada con la tierra que la vio nacer y de recordarle al mundo hispano el tesoro que comparte: un idioma y una cultura que, como una arepa, siempre están listos para rellenarse de futuro.

Dónde comprar los libros

El libro en formato e-book se puede descargar gratuitamente en www.historiadelaarepa.com, donde también se pueden descargar las otras publicaciones del grupo editorial. La versión impresa está disponible en librerías como El Buscón, Sabores de Acá y Sopa de Letras, en Caracas. 

La inversión es de 45 dólares; la lectura infantil cuesta 25. 

Para mayor información sobre el proyecto Historia de la arepa y Ximena Montilla, ingresar a las páginas web: https://arraigogroup.com/ | https://www.ximenaconx.com/ | www.arraigofoundation.org 

Loading

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *