La asesina que sentía goce sexual al matar, se convirtió al leer la Biblia y fue ejecutada con una inyección letal
Hace 25 años, el 3 de febrero de 1998, Karla Faye Tucker se convirtió en la primera mujer en ser ejecutada en 135 años en una prisión de Texas. Tenía 38 años y a los 23 había cometido el atroz crimen: drogada fue a robar a la casa de un amigo y todo terminó en un infierno de sangre y orgasmos. En prisión se casó con un pastor, se volcó al cristianismo y pidió clemencia 76 veces para no morir

Fuente: Infobae
Por: Carolina Balbiani
Habían tomado píldoras, fumado marihuana y consumido heroína. La mezcla de bebidas energéticas con alcohol los había excitado. Sentían que la adrenalina les quemaba el cuerpo. El fin de semana de locura exigía algo más que diversión a puertas cerradas.
Karla Tucker fue la que tuvo la idea. Tenía 23 años, la sonrisa fácil, el pelo revuelto y una vida difícil de prostitución y drogas. Casi desquiciada, riendo, les propuso a su novio Danny Garrett, de 37 años, y a su compañero de juerga James Leibrant, una plan a pura adrenalina: robar el departamento de un amigo en común, Jerry Lynn Dean (27).
Karla había tenido algunas peleas con Dean. Una de ellas muy violenta. Furiosa, la joven le había pegado un puñetazo en la cara. Con el golpe rompió sus anteojos y un vidrió se clavó en el ojo de Dean quien terminó en el hospital. Karla lo detestaba. Y sin más preámbulos les dijo a sus amigos que quería intimidarlo para que les diera el dinero que buscaban. Si no lo hacía, argumentó, podrían de todas maneras llevarse sus cosas y convertirlas en cash: una moto, la televisión, los equipos de música.
Para convencerlos Karla les mostró las llaves del departamento de Dean y se rio. Se las había robado a Shawn, la mujer de Dean, en un descuido unos días antes, mientras la ex esposa de su amigo le confesaba sus penas sobre su separación.
Nunca quedó claro si Karla en algún momento fue amante del hombre a quien había elegido como su víctima. Se dijo que Karla lo culpaba de haber destruido unas fotos con su madre y de haberse comportado muy mal con ella y con su mujer Shawn. O, quizá, el odio de Karla fuera solo producto de su mente perturbada por los abusos de alcohol y heroína.
Lo cierto es que en madrugada del lunes 13 de junio de 1983, entre las 2.30 y las 4.30, el trío se había decidido: irían por todo.
Orgasmos al matar
Dean estaba durmiendo. No estaba solo en la cama. Junto a él descansaba una joven que había conocido en una fiesta solo un día antes. Karla no la vio hasta mucho después. “No te muevas hijo de puta o estás muerto”, fue lo primero que le dijo Karla a Dean, apoyándole un pico de más de un metro de largo, en la cabeza.
Para inmovilizarlo, se sentó sobre él. Dean intentó protegerse y la tomó por los antebrazos mientras le rogaba por su vida. Danny Garrett decidió liberar a Karla y tomó un martillo que estaba en el suelo. Decidido, se dirigió hacia la cama y golpeó a Dean en la cabeza. El martillazo lo dejó inconsciente.
Entones Garrett y Leibrant corrieron a cargar la camioneta con todo lo que se llevarían.
En la habitación, donde Karla se había quedado, Dean empezó a hacer ruidos extraños. Intentaba respirar, pero la sangre impedía la entrada normal de aire. Los sonidos eran horribles. Le gritó histérica que se callara una y otra vez. El moribundo no pudo hacerlo. Ella, entonces, tomó su pico con rabia y empezó a golpearlo. Cuando Danny volvió al dormitorio, la ayudó a acabar con él: le clavó una puñalada en medio del pecho.
Karla sintió goce sexual al matarlo. Había tenido más de un orgasmo. Estaba enloquecida.
Cuando encendió las luces del cuarto vio que todo era sangre. Casi un escenario surrealista. Recién entonces notó la presencia de esa testigo inesperada. Sorprendida descubrió a la mujer que pretendía esconderse del horror en un rincón, tapada con sábanas y una colcha.
La que estaba en la cama, era Deborah Ruth Thornton, de 32 años, quien había conocido a Dean la tarde anterior. Mala suerte la de esta joven. Karla no la conocía, pero estaba más que decidida a no dejar testigos.
![]()