La batalla de los sexos /Itsaso Álvarez /Itsaso Álvarez /El Correo
-
En los años 70 un hombre y una mujer se batieron en dos partidos de tenis en Estados Unidos para definir qué sexo era más fuerte. El primero lo ganó él. El segundo se acabó convirtiendo en uno de los hitos del deporte femenino.

-
Fue hace 42 años. El primer match tuvo lugar el 13 de mayo de 1973.Bobby Riggs‘aplastó’ aMargaret Courtpor 6-2 y 6-1. La extenista australiana es hasta la fecha la máxima ganadora de títulos individuales de Gran Slam. Tiene 24 y supera incluso a a Steffi Graf y a Serena Williams. Sin embargo, perdió la que se llamó ‘La batalla de los sexos’ contra Riggs, un exnúmero uno del mundo de 55 años, 25 más que Margaret. En septiembre de ese mismo año,Billie Jean Kingigualó el marcador del lado femenino al protagonizar el segundo partido contra el mismo contrincante, Bobby Riggs, y vencerle en tres sets por 6-4, 6-3 y 6-3. Billie Jean King también era exnúmero uno del mundo y llevaba acumulados 39 títulos de Gran Slam, doce de los cuales individuales. El premio para la ganadora fueron 100.000 dólares.Más de 90 millones de personas siguieron este partido por las televisiones de medio mundo. Fue un bombazo y acabó convirtiéndose en un hito del deporte femenino.
Todo había empezado unos meses antes, cuando Riggs, campeón de Wimbledon y uno de los mejores jugadores de la década de los 40 empezó a hablar de forma muy grosera y despectiva en público acerca del tenis femenino. Hasta el punto de que lanzó un farol.Dijo que todavía podía, a su edad, vencer sin problema a cualquiera de las mejores jugadoras del momento. Entonces lanzó un desafío a Billie Jean King, que ella rechazó (por eso el primer partido lo disputó con Margaret Court). Al final, King que, aparte de otras consideraciones, ha sido y sigue siendo una activa defensora de los derechos de la mujer, aceptó el reto. El tema se publicitó mucho. Dieron ruedas de prensa, aparecieron en revistas, en pareja y por separado. Con fotos muy facilonas. Billie sacando bíceps, Griggs tocándoselo, y viceversa. Ella en plan reinona y amazona.Él, rodeado de top models.
Mucho se dijo después del enfrentamiento. Lo típico, que Bobby se había dejado ganar para generar más publicidad… Para Billie Jean King, ella lo contó entonces, supusoun alegato a favor de la capacidad competitiva de la mujer, un grito para anunciar que tan entretenidos podían ser sus partidos como los de los hombres, el puñetazo en la mesa para que a las deportistas se les considerara tan profesionales, tan dedicadas a su deporte y tan exigentes como a ellos. «Las mujeres retrocederíamos 50 años si no ganaba es partido. Sería la ruina del circuito femenino y afectaría a la autoestima de todas»’, apuntó antes de jugar en una entrevista. Lo cierto es que demostró que las tenistas podían soportar cualquier situación de presión, y que los nervios en los momentos importantes no entendían de género. Aunque esto lo llevaba demostrando tanto ella como otras brillantes jugadoras durante años, igual que han continuado haciéndolo después otras leyendas.
King dejó las pistas en 1983. Desde entonces, es una de las principales figuras del feminismo y de la defensa de los derechos del colectivo LGTB en Estados Unidos. Actualmente es directiva de laWomen’s Sport Foundation, de laAndy Roddick Foundationy de laElton John AIDS Foundation. Además, es fundadora de un buen número de organizaciones, como laATP femenina, la revista‘Women’s Sport Magazine’,GreenSlam, un proyecto medioambiental para la industria del deporte y laMylan WTT, un torneo tenístico mixto (se disputan cinco sets: uno entre hombres, otro entre mujeres, otro de dobles masculino, otro de dobles femenino y uno de dobles mixto). Ha escrito además unos cuantos libros, como‘La guerra de los sexos’. Es también la principal impulsora de la igualdad salarial en el tenis entre hombres y mujeres. Ya cuando ganó en 1972 el US Open, protestó públicamente por ganar 15.000 dólares menos que el ganador masculino, Ilie Nastase.
Dijo que si no se igualaban las ganancias, no volvía a diputar el torneo. Y le hicieron caso, así queel US Open se convirtió en el primer Gran Slam en igualar el premio económico de hombres y mujeres. Había estado casada (King es el apellido de su exmarido), pero se separaron. En 1981 se hizo pública su condición sexual.Fue la primera mujer deportista famosa en salir del armario. En 2009, Obama le concedió laMedalla de la Libertad, la más alta condecoración civil en Estados Unidos, por su contribución a la mejora de los derechos de las mujeres y de los homosexuales. Porque no se distingue a un campeón por su género, sino por su espíritu, y ella ha sido una campeona toda la vida. Volviendo a los partidos hombres versus mujeres. Hubo un tercer y último encuentro en 1992. Lo llamaron‘la batalla de campeones’. Tuvo lugar en Las Vegas entreJimmy Connors y Martina Navratilova. Los dos tenistas exnúmeros uno del mundo jugaron con reglas diseñadas específicamente para favorecer a Martina, pues Connors sólo tenía un servicio y los tiros de Navratilova podían aterrizar en la mitad de la cancha de dobles. A pesar de este hándicap, Connors ganó 7-5, 6-2 y se embolsó más de un millón de dólares.
![]()