La Danza Yonna, eco femenino de Ana Ysabel Wayuu| Por: Crispina Marcano

29 abril 2025
En el marco del Día Mundial de la Danza, mi corazón y mi mirada se dirigen con especial cariño hacia la Guajira, tierra ancestral del pueblo Wayuu y de Ana Ysabel, mi querida amiga. Es aquí donde florece la Yonna, una manifestación dancística que para mí ahora tiene un significado aún más profundo. Con Ana Ysabel aprendí a sentir con mis propios pasos, la esencia y el poderío que esta danza encarna en la mujer Wayuu. Este artículo es, en esencia, un tributo a esa conexión, a nuestra amistad tejida al ritmo ancestral de la Yonna.
La Yonna se despliega como un diálogo en movimiento, donde la mujer, ataviada con un manto y velo de rojo intenso, color que para los Wayuu simboliza la pertenencia a su sangre y pueblo, además de la fuerza y protección espiritual. A lo largo del baile la mujer persigue al hombre al son del tambor en un círculo constante. Este dinamismo escénico trasciende la simple coreografía. El hombre, danzando hacia atrás, evoca la naturaleza esquiva del viento, mientras que la mujer, avanzando con determinación, representa la fortaleza indomable y la superioridad de la naturaleza misma. En este encuentro de energías, se manifiesta la concepción Wayuu de la mujer como pilar fundamental, portadora de vida y sabiduría ancestral. Mujeres como Ana Ysabel encarnan esta determinación en cada movimiento, transmitiendo la herencia de sus ancestros con gracia y convicción.
El clímax de la danza llega cuando la mujer, con su resistencia y dominio, logra derribar a su compañero. Este momento, se convierte en una celebración de su fortaleza y tenacidad, cualidades intrínsecas a la figura femenina Wayuu. Rasgos muy bien representados por Ana Ysabel, quien reafirma con su presencia el rol activo y dominante de la mujer en la cultura Wayuu.
La Yonna no es un evento aislado; se integra profundamente en las celebraciones que marcan los hitos en el desarrollo de la mujer Wayuu. Desde el rito de paso de la pubertad hasta otros momentos significativos, la danza se convierte en un vehículo de expresión de la feminidad en sus diversas etapas. Ana Ysabel, mantiene viva la llama de la tradición enseñando a las nuevas generaciones el significado profundo de cada paso de la Yonna.
En este Día Mundial de la Danza, la Yonna de los indígenas Wayuu se erige como un poderoso recordatorio de cómo la danza puede ser un espejo de los valores y la cosmovisión de un pueblo. La Yonna nos invita a reflexionar sobre la fuerza, la alegría y el papel esencial de la figura femenina en la preservación de las tradiciones ancestrales. En cada interpretación de la Yonna, Ana Ysabel baila con pasión y orgullo, perpetúa un legado de poderío femenino que merece ser celebrado y reconocido en este día dedicado a la danza universal. Es un canto vibrante a la mujer Wayuu, cuya pujanza, personificada en el alma de mujeres como Ana Ysabel, siguen resonando con cada paso esta danza milenaria.
Crispina Marcano: Profesora en Ciencia. Sociales, mención Historia. Master en Desarrollo de Grupos Comunitarios. Dra. en Innovaciones Educativas. Docente, Directora Educativa, Coordinadora de Proyectos educativos en áreas de Desarrollo de la inteligencia, Valores y Ciudadanía. Consejera de Protección. Miembro del equipo de Coordinación de Mujer y Ciudadanía
crispinanavas@gmail.com.
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