La mujer iraní: Entre la resistencia y la represión del Estado| Por: Domitila Peña Bastidas

(15 enero 2026) El rol de la mujer en Irán ha sido decisivo para promover los cambios que a sangre y fuego hoy representa la sociedad iraní. El Informe Anual 2025 del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), describe un panorama de abandono profundo, en el que las mujeres se ven privadas sistemáticamente de sus derechos básicos, pero siguen luchando por la dignidad y la justicia. Las mujeres han debido pasar por pruebas cruentas, pero su protagonismo trasciende la violencia y se instaura en una nación que empieza a entender el valor de la libertad.
La mujer iraní es un agente de cambio: desde las más de 500 personas asesinadas en las protestas de 2022 (según Iran Human Rights), incluida la emblemática Mahsa Amini, hasta la obtención del Premio Nobel de la Paz en 2023 por Narges Mohammadi, quien recientemente denunció que el régimen está matando a sangre fría a los manifestantes (Infobae: 11-01-2026).
Luego de las protestas iniciadas el 28 de diciembre de 2025, informes de prensa y organismos de derechos humanos como Amnistía Internacional dan cuenta de una escalada de violencia que ha dejado más de 3.000 muertos y cerca de 25.000 detenidos en menos de un mes. Con el país desconectado del internet global —una táctica que le cuesta a la economía iraní millones de dólares diarios—, las comunicaciones internas sufren limitaciones extremas. Estas manifestaciones detonaron cuando el rial alcanzó una cifra histórica de devaluación, superando los 700.000 riales por dólar en el mercado libre, lo que empujó a más del más del 80% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, según cifras aportadas en el Informe Anual 2025 del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI)
En enero de 2026, el mundo ha sido testigo de la valentía de las mujeres iraníes que desafían la Ley de Castidad y Hiyab, la cual impone penas de hasta 10 años de cárcel por no llevar el velo. Las mujeres y niñas sufren una desigualdad legal que se materializa en una pírrica participación laboral femenina. Además, el matrimonio infantil sigue siendo una práctica cada vez más acentuada: datos de la Organización del Registro Civil de Irán indican que cada año se registran más de 25.000 matrimonios de niñas menores de 15 años.
La «policía moral», está facultada para infligir castigos físicos y cuantiosas multas, pero hoy, la mujer se quita el velo como representación de la libertad. El hiyab ha sido usado para ocultar sus derechos y convertirla en objeto de derecho dirigido por hombres y el Estado, ignorando que es un sujeto capaz de decidir y producir incidencia social.
Mujer y Ciudadanía y las mujeres del mundo abogamos porque caiga definitivamente el hiyab y todo tipo de oscurantismo. Que logre verse el rostro femenino lleno de valentía para que, con su fuerza, la sociedad iraní alcance finalmente la igualdad, el bienestar y la paz.
Domitila Peña Bastidas
Editora Revista Mujer Analítica
Licenciada en Educación, Abogada (Mención Summa Cum Laude), Magister en Literatura Latinoamericana, Locutora. Ex Decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de la Universidad Valle del Momboy (Trujillo). Profesora de la Universidad de Los Andes (Núcleo Universitario «Rafael Rangel» de Trujillo). Coordinadora de Formación Online de la Asociación Civil Mujer y Ciudadanía.
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Si. Es muy interesante ver cómo las mujeres iraníes han perdido el miedo y arriesgan hasta su vida en busca de la libertad, dejando ver qué si bien fueron formadas para obedecer, llega el momento en que no pueden soportar más tanto maltrato. Cada vez toman más fuerza y dada su decisión, lo más probable es que triunfe su liberación. ¡Que así sea!