Las desafiantes jugadoras del equipo de fútbol iraní
. –Se negaron a cantar el himno nacional y son consideradoras como “traidoras “ por el régimen iraní
. –La mujer iraní ha desarrollado una lucha por sus libertades y tienen un papel activo en los procesos de cambio social en su país

(13 marzo 2026) Durante décadas, el análisis sobre Irán se ha centrado principalmente en las estructuras de poder, las políticas del régimen y las restricciones legales impuestas a las mujeres. Este enfoque explica una parte importante de la realidad, pero no basta para comprender plenamente las transformaciones sociales que atraviesa el país. Cuando el análisis se centra exclusivamente en la represión, las mujeres aparecen únicamente como víctimas y su papel activo en los procesos de cambio social queda invisibilizado dentro de la sociedad iraní.
Tras cuarenta y siete años de República Islámica, y especialmente desde el movimiento Mujer, Vida, Libertad, se observa en la sociedad iraní un cambio cultural en el que las mujeres ocupan un lugar central. Este cambio no siempre se manifiesta a través de movimientos organizados o demandas políticas formales. Con frecuencia emerge en los comportamientos sociales, los patrones culturales y las prácticas cotidianas. Analizar estos procesos permite comprender cómo, en determinados contextos, los cambios sociales pueden comenzar en la sociedad antes de reflejarse en las estructuras.
Tocaremos un hecho que demuestra este cambio social y esta lucha de las mujeres. Cinco futbolistas iranies se sublevaron y obtuvieron asilo en Australia, la noticia fue confirmada por el primer ministro australiano, Anthony Albanese, quien declaró que su país ha concedido visados humanitarios a las cinco futbolistas iraníes que se negaron a cantar el himno de su selección durante un partido de la Copa Asia.
«Hemos expedido cinco visados humanitarios a miembros de la selección femenina de fútbol de Irán. Llevamos tiempo preparándonos para esto. Los australianos se han conmovido por la difícil situación de estas valientes mujeres», afirmó Albanese sobre lo ocurrido. «Aquí están a salvo y deben sentirse como en casa», añadió.
Lucha silenciosa
Las jugadoras iranies elevaron su protesta al no querer cantar el himno de Irán y se fotografiaron sin velo, sus visados llegaron tras las numerosas peticiones a nivel mundial de que Australia acogiera a las mujeres. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue una de las figuras más poderosas que instó al país oceánico a acoger a las futbolistas, algo que él mismo confirmó horas después de su primera publicación.
Según varios medios australianos, las cinco jugadoras habían desertado la jornada previa para evitar volver al país por miedo a las represalias. Reza Pahlaví, hijo del último sah de Irán, aseguró que las futbolistas «están sufriendo fuertes presiones y están siendo amenazadas por la República Islámica».
Con el visado culminaron así unas conversaciones secretas mantenidas las últimas jornadas, según ha desvelado el ministro, que visitó personalmente el hotel donde se hospedaban en la ciudad de Gold Coast.
«Una vez que todo se firmó anoche, hubo muchas fotos, mucha celebración», ha indicado, señalando que las jugadoras iraníes son «grandes atletas y personas, y se sentirán como en casa en Australia». Un detalle de la instantánea de las jugadoras con el ministro es que todas ellas sin el velo, en lo que se podría considerar como un gesto desafiante. En Irán, las penas por no llevar el velo pueden alcanzar hasta los 10 años.
Conversaciones ocultas en los últimos días y mano tendida a las demás
Burke ha desvelado que el ejecutivo australiano mantenía conversaciones secretas con las jugadoras durante días, y ha tendido la mano a que el resto del equipo iraní, unas 15 integrantes, se puedan quedar en Australia. «Aunque la oferta sigue vigente para otras integrantes del equipo, es muy posible y, de hecho, probable que no todas las mujeres del equipo decidan aprovechar la oportunidad que Australia les ofrece», ha indicado.
Quienes son
Fatemé Pasandidé, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefé Ramazanzadé y Mona Hamudi se negaron a cantar el himno iraní durante un partido contra Corea del Sur el pasado 2 de marzo en el marco de la Copa Asiática Femenina.
Las jugadoras fueron calificadas como «traidoras» en la televisión estatal iraní, por lo que existía una preocupación latente porque sufrieran represalias al regresar a Teherán
Las jugadoras no son consideradas como activistas políticas sino atletas que quieren jugar y que tiene miedo a represalias
El programa australiano de visas humanitarias permite a quienes reciben este estatus vivir, trabajar y estudiar en el país de forma permanente, al otorgar protección a personas que enfrentan riesgos en sus países de origen.
Las futbolistas abandonaron el hotel del equipo en Gold Coast y fueron trasladadas a un lugar seguro bajo protección policial antes de recibir visados humanitarios.
Según las autoridades, el proceso se completó en la madrugada del martes, luego de varios días de conversaciones con las jugadoras.
El gesto que generó la controversia
La situación comenzó cuando la selección femenina iraní permaneció en silencio durante el himno nacional antes de su partido contra Corea del Sur en la Copa Asiática.
El gesto fue interpretado por algunos sectores como una forma de protesta contra el gobierno iraní, lo que generó fuertes críticas en medios conservadores del país. Un comentarista incluso calificó al equipo como “traidores en tiempos de guerra” y pidió sanciones.
Tras la eliminación del torneo, varias jugadoras abandonaron el hotel de la delegación en Gold Coast y solicitaron protección a las autoridades australianas.
El ministro Burke aseguró que otras integrantes del equipo también tienen la posibilidad de permanecer en Australia si lo desean.
“Les digo a los demás miembros del equipo que la misma oportunidad existe”, afirmó.
Durante el fin de semana, cientos de aficionados rodearon el autobús del equipo en Gold Coast, coreando consignas como “salven a nuestras chicas”, en apoyo a las jugadoras.
Un caso que generó atención internacional
El caso atrajo atención internacional y provocó llamados para proteger a las deportistas. El expresidente estadounidense Donald Trump instó públicamente a Australia a concederles asilo y aseguró haber conversado con el primer ministro Anthony Albanese sobre la situación.
Organizaciones de derechos humanos también han advertido que las jugadoras podrían enfrentar presiones o amenazas en su país, especialmente tras la reacción de algunos sectores políticos y mediáticos.
La selección femenina de Irán debutó en la Copa Asiática en 2022, convirtiéndose en un símbolo deportivo en un país donde los derechos de las mujeres continúan siendo objeto de debate y restricciones.
Por: Ernestina Herrera, Periodista
![]()
