Leonor Botifoll, una profesora fuera de serie| Por: Berlytz Chacón

(15 enero 2026) Hoy 15 de enero, Día del Maestro, es una fecha propicia para repensar y recordar el rol del maestro.
Nosotros, los venezolanos de hoy clasificados como Baby Boomer, fuimos quizás los estudiantes más afortunados, porque la mayoría estudiamos en planteles públicos cuando la educación era la base para el progreso de la sociedad y la mayoría de los docentes eran insignes educadores, guiados por la vocación y el servicio al país, altamente respetados, admirados y bien pagados.
Ejemplo de ese profesor insigne, fue Leonor Botifoll, mi profesora de Castellano y Literatura de tercer año en el Liceo Andrés Bello, Pequeña, delgada, de ojos claros vivaces, de unos 35 años que desde mis 14 yo la veía mayor, pero eso sí, muy chévere. Con ella le tomé el gusto a leer y a escribir correctamente. Por cada error ortográfico bajaba un punto al trabajo o al examen y algunos quedaban debiendo puntos.
No sé cómo se las ingeniaba, pero organizaba fiestas donde íbamos a bailar, nos llevaba en un autobús y nos daba refresco. Con ella subí la primera de las muchas veces que caminé el Ávila, con ella conocí el Campo de Carabobo, vimos el cambio de guardia y guardamos un minuto de silencio ante la tumba del Soldado Desconocido y un Día del Estudiante nos narró la historia de Ricaurte frente al sitio donde estaba el polvorín de San Mateo. También nos acercó a Shakespiere, con la obra de teatro El Mercader de Venecia, cuyo montaje y ensayos los hicimos en el Auditorio después de almorzar en el comedor del liceo.
Fue una profesora “pana” de una estirpe docente muy especial, de vocación innata. Era muy feliz con su profesión y sus alumnos solíamos ser muy buenos y cumplidores con su materia. Corrían los años sesenta, cuando la política convulsionaba el país, éste emergía económicamente y cuando el hecho de ser profesor imponía respeto y admiración.
NOTA: Este relato me lo publicó Últimas Noticias hace 10 años, pero lo que más me impactó fue que llegó a manos de la profesora Botifoll y ¡ella me contestó!: “Hoy llegó a mis manos Ultimas Noticias, donde tuve el placer y la emoción de quien se siente recordado, a pesar del paso de los años, de todas estas anécdotas y relatos. He sentido la alegría y emoción de cuando uno es recordado a pesar del tiempo y al evocar los momentos felices que he vivido con los alumnos.”
Con la misma emoción de su respuesta la republico hoy con dos comentarios que me llegaron de dos estudiantes de la época que coinciden con mi relato: Sol Mery Ortiz, Abogada y profesora de Castellano, Literatura y Latín, quien vive en Lara y dijo: “Comparto los mismos recuerdos y me place saber de la profesora. Y me sorprende la manera como hemos llegado hasta ella. ¡Hermosa experiencia!” Igualmente, recibí el comentario de Luis Benito Cruz, quien me envió unas fotos y expresó: “Comparto contigo lo expresado acerca de nuestra común profesora, siempre dispuesta a dar el extra con sus alumnos. Realmente fue una persona fuera de serie y extraordinaria. Te felicito por hacer un reconocimiento público a quien lo tiene muy merecido”.
Berlytz Chacón, Periodista, parte del equipo Coordinación de Mujer y Ciudadanía
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