Omar Hjaz y su mujer Razan, sirios integrados a Venezuela| Por: Ernestina Herrera

. –20% de la población en la ciudad de Sweda, al sureste de ese país es venezolana y está siendo perseguida por ser drusa una minoría étnica religiosa

Omar y su familia

(28 de agosto 2025) Omar Hjaz llegó a Venezuela hace 25 años, se quedó en Maturín donde es un destacado comerciante en el ramo de panaderías, a los pocos años después llegó su mujer Razan Darwish, tienen tres hijos: Omar, Danial e Iván, se han integrado totalmente a Venezuela ¿Cuántos amigos sirios o libaneses no tenemos? En cada rincón de Venezuela hay un sirio o un libanés. Omar y   su mujer provienen de Sweida, ellos son drusos, la familia nos recibió para hablar de su ciudad, de lo que viven en Venezuela y lo que pasa en Sweida, donde el 20 por ciento de la población es venezolana, se come arepa y  hay una calle del hambre.

 La migración siria a Venezuela se inició hacia finales del siglo XIX, cuando miles de cristianos y judíos sirios llegaron escapando de la caída de los últimos años de existencia del Imperio otomano, en ese entonces se les registraba como “turcos”, de allí viene que a todos se les dé esa denominación no importa de dónde provengan. Entre esas migraciones de árabes llegaron los drusos, principalmente desde Siria, y se instalaron en Venezuela hasta el día de hoy

Desde entonces, el flujo de personas entre Siria y Venezuela ha sido constante. Pero hoy les hablaré de la ciudad de Omar y su mujer Razan , una ciudad ubicada al suroeste de Siria donde es común escuchar por sus calles a la gente hablando en un español con un acento entre árabe y caribeño, donde hay una Avenida Bolívar y se come arepa. Ese lugar es Sweida.

La ciudad es la capital de los drusos, una comunidad étnica y religiosa de habla árabe y con prácticas y creencias propias, cuya fe se originó como una rama del islam chiita.

¿Quiénes son los drusos?

Y aunque los drusos se reparten en los territorios de Líbano, Israel, el Golán ocupado y Siria, hay un país de América Latina donde tienen fuerte presencia: Venezuela.

Es debido a esta migración que en Sweida un 20% de la población proviene de Venezuela.  Por eso entre la comunidad se la conoce como Venesweida o «la pequeña Venezuela». «Siento a Sweida y a Venezuela, esta es  mi casa donde nacieron mis hijos»

De los aproximadamente dos millones de árabes entre palestinos, libaneses y sirios que hay registrados en Venezuela, son drusos entre 500.000 y 600.000.

«La situación geográfica, política y económica de Venezuela hizo que la gente llegara en busca de un mejor futuro», sostiene Omar, sus tres hijos son venezolanos

A lo largo de los años, a esta primera migración le siguieron viajes desde Medio Oriente al Caribe, pero, también, del Caribe a Medio Oriente y ahora, según los cálculos de la embajada de Venezuela en Siria, alrededor del 20% de la población de Sweida es sirio-venezolana.

«Este es el único lugar de Siria donde se come arepa y caraota negra«, dice Omar, y cuenta que en Sweida no se necesita hablar árabe, «porque todo el mundo habla español».

La visita de Chávez

Durante la presidencia de Hugo Chávez los vínculos entre Venezuela y Siria se intensificaron.

Hasta en tres ocasiones Chávez visitó Siria y, en uno de estos viajes, en 2009, llegó la localidad drusa de Sweida acompañado, entre otras personas, de Nicolás Maduro, quien entonces era canciller.

Allí Chávez inauguró una calle Venezuela, plantó un manzano y puso la primera piedra de lo que iba a ser un centro sirio-venezolano. También, bajo el implacable sol sirio y ante una multitud, dio un discurso de casi hora y media.

«Siento a Sweida como mi casa. Sweida es como Venezuela, Siria es como Venezuela. Y ustedes saben que Venezuela es casa para todo el pueblo sirio«, dijo.

Han sido varios los miembros de la comunidad drusa quienes llegaron a posiciones destacadas dentro de los gobiernos chavistas.

La «calle del hambre»

Puede que no todos en Sweida hablen castellano, pero es muy probable que, si en un supermercado hablas en esta lengua, alguien te responda en ese mismo idioma con el característico cantaíto venezolano.

«Hay una calle de moda, Tarikanawuet, muy bonita, con tiendas de ropa de marca. Y toda la calle, la estructura, todo es precioso y sientes que estás en un pedacito de Venezuela, sobre todo cuando estás acostumbrada a ver las partes del país donde hay gente árabe haciendo vida».

En Sweida hay una «calle del hambre», que es como coloquialmente se le llama en Venezuela a esas zonas urbanas que están llenas de carritos de comida callejera, usualmente areperas, puestos de empanadas o perrocalenteros, y en el caso de la de Sweida, «igualitica a las de Venezuela, pero con shawarma y pura comida árabe«. En el mercado se consigues harina pan», harina de maíz precocido para hacer las arepas. Hay costumbres y cosas que han permeado de la cultura venezolana en Sweida. Se celebra el día de la madre el segundo domingo de mayo».

Hay un centro sirio-venezolano del que Chávez puso la primera piedra en 2009.

Preocuparon por lo que pasa en Sweida

Omar encontró en Venezuela un lugar donde refugiarse y prosperar. Aunque después de más de 25 años en el país, tiene familia en Sweida. “Me cuentan cosas que me vuelven loco. Tenemos que llegar a Sweida desde el Líbano y horita nos persiguen y matan por ser drusos”

Omar denuncia lo que tanto el como el resto del mundo califican de «terrorismo puro contra el pueblo druso».

En julio, tras enfrentamientos entre los beduinos y drusos en la provincia, el gobierno del presidente interino Ahmed al Sharaa -que encabezó el derrocamiento del régimen de Bashar al Assad por los rebeldes dirigidos por islamistas en diciembre pasado- anunció que desplegaría las fuerzas del Ministerio del Interior y de Defensa para «restablecer la estabilidad.

Desde la caída de Assad, algunos líderes drusos locales han rechazado la presencia de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Sweida. Cuando las fuerzas gubernamentales se desplegaron, los enfrentamientos se intensificaron.

Según la Red Siria de Derechos Humanos, una organización no gubernamental, más de mil personas murieron en esas semanas. Acorde al Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, ubicado en Reino Unido, la cifra supera los 1.600. Ambos coinciden que la mayoría de los fallecidos fueron combatientes drusos y civiles.

Hay dos focos principales donde sucedieron las masacres. Uno es el hospital de Sweida, lugar que la BBC pudo visitar y donde habló con testigos. Otro de los sitios donde se reportaron ejecuciones masivas, según reporta Reuters, fue en el salón de huéspedes de la familia Al-Radwan.

Por: Ernestina Herrera

ernestinah@gmail.com

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