¿Por qué las mujeres deben tomarse descansos durante su jornada laboral? El estrés de la brecha de género

Pasamos al menos ocho horas cumpliendo con nuestro trabajo, pero ahí no acaban las obligaciones para la mayoría.

El estrés laboral baja la productividad.

Fuente: El Español
Por Maite Torrente
14 de marzo 2024

Pasamos al menos ocho horas cumpliendo con nuestro trabajo y muchas veces tenemos la sensación de que debemos exprimirlas al máximo parando solo para comer o, como mucho, para tomar un café rápido.

De esta manera, creemos ser más productivos y estar cumpliendo mejor con lo que esperan de nosotros y olvidamos que los descansos dentro de la jornada laboral no solo son necesarios, también nos hacen más productivos.

Esto, en el caso de las mujeres, aún es más importante. No se trata de un capricho ni un privilegio, sino de la constatación de una realidad que todavía está lejos de superarse del todo. Cuando llega la hora de fichar para salir del trabajo, el día no ha terminado para la mayoría de las mujeres sobre las que recae mayoritariamente el peso del hogar y el cuidado de los hijos o familiares. La temida pero omnipresente brecha de género.

Un informe de 2023 elaborado por USO (Unidad Sindical Obrera) reflejaba que la media de trabajo no remunerado de las mujeres casi duplica a la de los hombres: 26,5 horas por 14. Es decir, que cuando cerramos la puerta y dejamos atrás la empresa en la que desarrollamos nuestro empleo, seguimos ocupadas con otras labores domésticas. Es por ello, precisamente, por lo que los descansos durante la jornada son si cabe más necesarios para las trabajadoras (aunque todos deben aplicarlo).

El estrés de tener que desempeñar diferentes tareas dentro y fuera del trabajo incide directamente en la capacidad de productividad, aumentando el estrés, el agotamiento y empeorando el estado emocional. Todo ello incide directamente en el ambiente laboral, por eso establecer una serie de micropausas durante la jornada es esencial para contrarrestar ese nerviosismo y mejorar no solo el rendimiento también la salud mental.

¿Pero esto es legal? Claro que sí. El ministerio de Trabajo dice: “Cuando la duración de la jornada diaria continuada exceda de seis horas, deberá establecerse un periodo de descanso durante la misma de duración no inferior a quince minutos. Este período se considerará de tiempo de trabajo efectivo cuando así esté fijado o se establezca por convenio colectivo o contrato de trabajo”.

Se puede sacar tiempo para tomarse un respiro. Anota estas sencillas pautas y transforma tu rutina laboral:

  • Date permiso para descansar. Este es un trabajo mental, porque a menudo pensamos que no debemos hacerlo o que estamos perdiendo el tiempo. Nada más lejos de la realidad, parar cinco minutos para tomarte un respiro puede mejorar tu productividad al final del día.
  • Reservar un tiempo solo para hacer tareas como responder los emails o contestar mensajes. Muchas veces nos estresa pensar que es una pérdida de tiempo y lo hacemos de manera atropellada, lo que al final provoca estrés y no centrarte en la tarea. Bloquea los minutos que necesites hacerlo con calma y no permitas que se te acumulen.
  • Acorta y limita los tiempos predeterminados para las reuniones, que solemos establecer en media o una hora. Réstale 15 minutos, concreta los temas para resolver en ese tiempo y aprovecha lo que te hubiera sobrado para levantarte, dar un paseo por la oficina, ir a la máquina de café o mantener una breve llamada personal. Para poder cumplir esto es importante dejar bien claros los límites del meeting y solo excederlos en casos puntuales.
  • Aprovecha los descansos para ir al baño. Nada de correr por los pasillos para ir y volver en tiempo récord. Esta es otra de las microparadas que se deben realizar y después darte otros minutos más para refrescarte o incluso hacer unas respiraciones relajantes tranquilamente.
  • Programa las pausas. ¡No los dejes al azar! Las investigaciones demuestran que a partir de tres horas de trabajo continuo se hace necesario un break porque nuestra energía empieza a descender.
  • Saca partido de los descansos inesperados. ¿Se retrasa una reunión?, ¿tu jefe tarda en darte instrucciones? Nada de estresarse, estos pequeños momentos de inactividad son oro para descansar y recuperar energía.

Priorizar los momentos de descanso en el caso de las mujeres, con la carga física y emocional que soportan al trabajar la mayoría dentro y fuera de casa, no solo ayuda a que se sientan mejor y desempeñen mejor su trabajo, también es clave para visibilizar esta brecha de género y luchar contra los estereotipos.

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