Salma Hayek, superheroína en Hollywood: “A las mujeres nos gusta el cine de acción”
Fuente: lavanguardia.com | Puedes leer la noticia original aquí.
Con un filme de superhéroes y otro de acción, la actriz sigue luchando “con uñas y dientes” por la presencia de latinos y mujeres en Hollywood, un entorno al que le costó aceptar su éxito

Salma Hayek, amante confesa de la contradicción que rige las vidas de los humanos, la lleva en el nombre de pila. Significa paz y calma en árabe y no le pega nada a este huracán de ojos vivarachos, sonrisa encantadora y al que le cuesta parar quieta durante la charla con Magazine Lifestyle desde Londres, donde suele residir.
Después del parón pandémico, que en su caso ha sido especialmente duro ya que contrajo la enfermedad en un grado importante, a la actriz mexicana más internacional, cumplidos los 54, se le acumulan proyectos y estrenos en la agenda con los que retomar su carrera y recuperar el tiempo perdido.
La esperada y superheroica Los Eternos aguarda a presentarse ante su público a que lleguen tiempos más acordes con su vocación taquillera –en ella, interpreta a su líder, la astuta Ajak–. Mientras, la actriz presenta estos días El otro guardaespaldas 2, comedia de acción y secuela de un popular éxito, en la que reparte estopa sin complejos, manejando a la vez la vis cómica que la caracteriza. Al tiempo, se hace arrumacos con su pareja en el filme, Samuel L. Jackson.
Trump ya es historia, pero espero que no se olvide cómo trató a los latinos
¿Reivindica el entretenimiento puro y duro en tiempo de crisis?
Y tanto. Estoy deseando ver la última versión en una sala de cine llena de gente. Y yo ya sé qué va a pasar y sé de qué se trata, pero, en esta ocasión, no quiero comprobar mi trabajo: quiero sentirme espectadora de nuevo y ver si el ambiente en el cine está cargado de buenas vibraciones. Hay muchas ganas de ir a reírse, disfrutar con los amigos y empezar a sentir un poco de normalidad y disfrutar de la vida.
Hay muchas ganas de sentir normalidad y disfrutar de la vida. Yo enfermé de Covid y lo pasé muy mal, necesité oxígeno y aún no me siento como antes
Yo enfermé de Covid al principio de la pandemia y lo pasé muy mal. Tuve que estar con oxígeno y aún no me siento tan fuerte como antes. Somos muchos los que hemos perdido a seres queridos o la salud, así que aquello que nos haga estar distraídos, un buen paseo, si es posible, un libro ameno o una película entretenida, bienvenidos sean.

¿Cómo le ha marcado?
Es imprescindible que reflexionemos mucho. Tenemos que espabilar. Por un lado, cada vez nos comunicamos menos entre nosotros, y por otro, es tal el barullo mediático, que estamos a menudo intoxicados por informaciones que no son ciertas y opiniones que se toman como generales. Me preocupa mucho la aparición del extremismo ideológico. Cada vez estamos más alejados a causa de las convicciones, y eso ralentiza los esfuerzos por encontrar soluciones reales para problemas reales.
Me preocupa el extremismo ideológico. Cada vez estamos más alejados a causa de las convicciones, y eso dificulta hallar soluciones reales a problemas reales
Hay mucha violencia, mucha desesperación. Y dolor y sensación de pérdida. La situación económica en prácticamente todo el mundo está muy difícil… No escuchamos. Si había científicos importantes que vaticinaron que esto podía suceder, no entiendo por qué no se les atendió. Ocurre igual con el cambio climático. Un simple virus nos ha volteado el mundo.
Un huracán en la pantalla
Azote de Weinstein en el #MeToo
Cuando ‘Salmita’ llegó a Hollywood se hartó de papelitos y se quejó en un canal en castellano, y allí mismo Robert Rodríguez, que vio la emisión, decidió que sería la protagonista de Desperado (1995). Un éxito. Unos años más tarde interpretó a la diablesa que danza con una pitón blanca más grande que ella en Abierto hasta el amanecer. Harvey Weinstein la sometió a constantes intentos de abuso sexual mientras preparaba Frida (2002), que este produjo. Hayek es miembro activo y destacado del movimiento #MeToo.
Hablaba de los extremismos ideológicos. Usted fue azote de Trump…
Y ya es historia, pero espero que nunca se olvide como trató a los latinos. Que hayamos podido hacernos hueco en Estados Unidos es casi heroico. Cuando llegué a Hollywood, gracias al inesperado éxito de los primeros trabajos con Robert Rodríguez, no había nada para los hispanos que mereciera la pena. Empujé la puerta por la que después han pasado muchos y aun así no se abrió del todo. Pero no soy de las que se sientan sin quejarse. Miré hacia adelante y seguí caminando. Y maduré. Quizá si las cosas me hubieran resultado más sencillas ahora no sabría todo lo que sé.

Otra de sus reivindicaciones es la igualdad de géneros en Hollywood, y ahora la hallamos en un título de acción, que no solía ser territorio femenino…
Es que a las mujeres nos gusta el cine de acción. Que esta además es una buena comedia y tiene una historia de amor muy interesante, pues mejor. Se está yendo por buen camino en este sentido. Antes, en las películas de acción, solo nos colocaban para sustentar el romance o en personajes que actúan y se visten como hombres. Y no es de eso de lo que se trata. Mi personaje no es así. Además, estoy en una película así cuando ya no soy ninguna jovencita…
No he sido una actriz arropada por Hollywood. Me he hecho sola, con el apoyo de mi gente, y en ocasiones he crecido a costa de la propia industria
Es cierto que hace un tiempo era difícil que a una actriz de su edad le llegaran proyectos como este…
Eso no le ha ocurrido nunca a Sylvester Stallone o a Arnold Schwarzenegger. Nunca se ha cuestionado su lugar en el cine de acción, ni en ningún otro género, porque era tradicional que tuvieran parejas en las películas veinte años más jóvenes que ellos. Entre nosotras ha habido algún caso, pero no como este mío (risas). Después de los 30, era imposible vernos en estas películas. Y me siento muy cómoda en el género.
¿El paso del tiempo lo gestiona con estupor, resignación, frustración?
Ni lo sé. Supongo que con un poco de las tres cosas. No he sido una actriz especialmente arropada por Hollywood y cosida a una imagen de perfección. Me he hecho sola, con el apoyo de mi gente, y, en ocasiones, he crecido a pesar de la propia industria. Los proyectos que he querido me los he tenido que pelear duro.

¿Su aterrizaje en el cine de superhéroes en la esperada Los Eternos también la ha puesto a hacer piruetas?
Pues mucho menos. En esta soy la líder, la estratega y mando a pelear a los demás. También tengo mis poderes, por supuesto, no vaya a pensar que no, pero tengo mucha más acción en la otra; son muy diferentes. En Los Eternos ni siquiera soy humana y no tengo edad, cosa que, por otro lado, me encanta: para qué nos vamos a engañar. Curiosamente, las dos películas se colocan en vanguardia en cuanto a diversidad. En El otro guardaespaldas estamos Antonio Banderas y yo, Samuel L. Jackson, Morgan Freeman y Ryan Reynolds. Todos de diferentes procedencias y edades.
En este rodaje nos hemos juntado una buena pandilla. A mi me encanta improvisar y ha funcionado tan bien que gran parte del filme es improvisado
¿Reynolds y Jackson son tan bromistas como se dice?
Bueno, yo tampoco soy una persona sin sentido del humor. Nos hemos juntado una buena pandilla, y no me alcanza el tiempo para decir lo feliz que me ha hecho trabajar con ellos y lo generosos y profesionales que son. Son unos máquinas. No hacen una toma mala, pero no como si fueran robots de la actuación. A mí me encanta improvisar, y, cuando nos pusimos a ello, resulta que son igual de máquinas, y aquello empezó a funcionar tan bien que, al final, una gran parte de la película es improvisada.
Una carrera de 30 años y más de 80 papeles. Mira atrás, ¿le gusta lo que ve?
Ahora que lo dice, me apabullan un poco las cifras. Pero me gusta lo que veo, sí, aunque algunos trabajos los haya aceptado por negocio o conveniencia. Muchos de esos personajes me los he tenido que inventar. Durante años no me ofrecían papeles relevantes, tuve que desarrollar una habilidad para darles un carácter memorable.
¿Es de las actrices que se retiran o que aguantarían hasta el final?
Ni me lo planteo. No lo sé. ¿Y si me quedo sin hacer un personaje al que nunca le habría dicho que no? ¿Un personaje como Frida Kahlo, que fue un proyecto muy personal por el que tuve que luchar contra la maquinaria más retrógrada de la industria, hasta el punto de que pretendieron estrenarla directamente en vídeo? A lo mejor un día Penélope (Cruz) y yo estamos un poco aburridas y nos inventamos una película como hicimos con Bandidas, aunque solo sea para divertirnos un rato. No creo que me vaya a retirar así como así…
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