Una mujer manda en el país de los meros machos
. -La mujer en México obtuvo el voto en 1953, y desde esos años ocho mujeres intentaron ser presidentas hasta llegar al 2024 que gañó Claudia Sheinbaum
.-En 2019 México aprobó una enmienda para la parida de géneros en elección popular y cargos públicos

(9 febrero 2026) Es el país de los meros machos, de los charros y famosos por su cultura machista es gobernado por una mujer, Claudia Sheinbaum. Estamos hablando de México, pero vamos más allá en la contienda en que ella fue electa como presidenta competía otra mujer, Xóchitl Gálvez, ambas ingenieras.
Las mujeres en México no ganaron el derecho a votar hasta 1953, tres décadas después de sus homólogas en Estados Unidos. Tan recientemente como hace nueve años, no había una sola gobernadora estatal. Ocho mujeres han competido por la Presidencia
La historia por la carrera presidencial
El año 1982 fue histórico en México porque por primera vez en una elección, una mujer compitió como candidata a la Presidencia, Rosario Ibarra de Piedra, fundadora del Comité ¡Eureka! representó en las elecciones al Partido Revolucionario de los Trabajadores. Cecilia Soto se convirtió en la segunda mujer en participar como candidata a la Presidencia, en esa misma jornada, Marcela Lombardo Otero buscó el mismo cargo. Soto fungió como embajadora de México en Brasil en el sexenio del panista, Vicente Fox, formó parte de la Asamblea Constituyente que elaboró la Constitución de la Ciudad de México, además, se convirtió en diputada federal, pero ahora, en las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Marcela Lombardo Otero, hija del sindicalista de izquierda, Vicente Lombardo Toledano, fundador del Partido Popular Socialista (PPS), fue diputada de esa fuerza política de 1976 a 1979, y en el período de 1988 a 1991. Patricia Mercado , actual militante del partido Movimiento Ciudadano, forma parte de la lista de mujeres que ha deseado gobernar México. Josefina Vázquez Mota, militante del Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, buscó darle continuidad a la fuerza política en Palacio Nacional en las elecciones de 2012, fue la única mujer en contender en esa jornada electoral, antes de ello, fue secretaria de Desarrollo Social durante el gobierno de Vicente Fox y secretaria de Educación Pública en el sexenio de Felipe Calderón. Margarita Zavala, primera dama de México de 2006 a 2012 durante el sexenio de Felipe Calderón, también alzó la mano para gobernar el país.
Xóchitl Gálvez, nacida en Hidalgo, en el seno de una familia indígena, Xóchitl Gálvez logró abrirse paso en la política hasta posicionarse como la candidata presidencial de los partidos PRI, PAN y PRD. Gálvez Ruiz ingresó al servicio público durante la administración del ex presidente Vicente Fox como integrante del gabinete ampliado a cargo de la Oficina para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
Claudia Sheinbaum, de lo académico a lo político
Es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución donde obtuvo el título de licenciada en Física tras cursar la carrera en la Facultad de Ciencias, presentando cómo tesis Estadio termodinámico de una estufa doméstica de leña para uso rural.
Sheinbaum Pardo fue integrante del Consejo Estudiantil Universitario de la UNAM; años más tarde, se convertiría en parte del inicio del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el cual coincidió con el actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
Tras ello, Sheinbaum se convirtió en secretaria del Medio Ambiente, cargo que dejaría para ser la vocera de la primera campaña presidencial de López Obrador. Después de que Andrés Manuel López Obrador perdiera la elección en 2012, Sheinbaum ocupó la Secretaría de Defensa del Patrimonio Nacional.
En el 2015, Sheinbaum Pardo se convirtió en la alcaldesa de Tlalpan, cargo que dejó para postularse a la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México, siendo la primera mujer en dirigir las riendas de la capital del país, pero también pidió licencia para participar en la jornada electoral de 2024. Se convirtió en la primera mujer en más de 200 años de ganar la presidencia desde Guadalupe Victoria
¿Cómo lo hizo México?
Políticas y activistas femeninas presionaron durante años para obligar a los partidos a establecer cuotas para candidatas femeninas. Al igual que en otras partes de América Latina, cuando una ola de gobiernos autoritarios se derrumbó en las décadas de 1980 y 1990, las activistas vendieron la idea de que la verdadera democracia significaba una participación igualitaria para las mujeres.
Los lemas de Sheinbaum durante la campaña incluían “Es tiempo de mujeres” y la derrotada Xóchitl Gálvez proclamó que tenía “los ovarios” para enfrentarse al crimen organizado. Sin embargo, no hubo nada parecido al sentido de anticipación que acompañó a la candidatura presidencial de Hillary Clinton en 2016.
“Para la mayoría de la población, el tema de género no es tan importante en sí mismo”, dijo Lorena Becerra, una destacada encuestadora. “Ya habíamos internalizado la idea de que el próximo presidente sería una mujer.”
Una fría presidenta con el movimiento feminista
En 2019, México aprobó una enmienda constitucional trascendental que establece “paridad en todas” las candidaturas para todos los cargos electos y puestos importantes en los poderes ejecutivo y judicial.
“Las cuotas de género y la enmienda de paridad forman un contexto muy importante, donde la participación política de las mujeres se normaliza y donde los partidos se ven obligados a pensar y valorar a las mujeres como candidatas”, dijo Jennifer Piscopo, profesora de género y política en la Royal Holloway University de Londres.
Pero aprobar leyes no fue suficiente. Durante la transición democrática, México estableció instituciones sólidas para interpretar y hacer cumplir las leyes electorales. El Instituto Nacional Electoral vigiló a los partidos para asegurar que presentaran un número igual de candidatas. Los políticos que hicieran comentarios sexistas sobre rivales femeninas podrían perder el derecho a postularse.
El género de Sheinbaum no ha atraído mucha fanfarria en parte porque su carrera política se ha desarrollado a la sombra de López Obrador. Durante la campaña, la discreta Sheinbaum enfatizó que continuaría con las políticas del líder popular.
Ni Sheinbaum ni Gálvez centraron sus plataformas en temas de mujeres. las candidatas no querían provocar malestar en una sociedad aún permeada de machismo. Fue difícil medir si el género de Sheinbaum la ayudó o la perjudicó en la elección porque su principal competidora también era mujer.
En un país donde los feminicidios abundan la presidenta no se ha manifestado públicamente a favor del tema de mujeres, su “prudencia” disgusta al movimiento feminista. Ha actuado abiertamente en contra de temas relacionados con el movimiento de mujeres, incluso trató sin éxito de evitar la instalación de una estatua menos política en honor a mujeres indígenas.
Su vida familiar
La nueva presidenta mexicana se casó un año antes de sus primeras elecciones con Jesús María Tarriba, en noviembre de 2023. Se conocieron en 1980 en un laboratorio de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional, donde surgió el amor. Sheinbaum se casó y crío a dos hijos con su primer esposo, con quien se divorció en el año 2016, tras 30 años de matrimonio. Hace algunos años, se reencontraron con Tarriba, quien es físico especializado en riesgos del mercado del sector financiero y mantiene un bajo perfil, contrariamente a su esposa.
A pesar de esta conmovedora historia de amor, sus hijos son producto de otro matrimonio con Carlos Imaz. María es la hija mayor, trabajó como académica e investigadora, contraria a su madre, se mantuvo siempre alejada de la vida política. Rodrigo es el hijo menor, se destacó en el ámbito artístico, principalmente en el cine y las artes audiovisuales.
Ambos hijos mantuvieron un perfil bajo a comparación de la meteórica carrera de su madre, quien fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México de 2018 a 2023, al igual que sucedió con el puesto de presidente, fue la primera mujer en ocupar ese cargo.
Por: Ernestina a Herrera
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