La manera de hacer política Chávez, fue un fenómeno de grandilocuencia creación, que ocurre pocas veces y cuando ocurre, modifica radicalmente la identidad, la cultura, la política, y por tanto, se convierte en objeto de estudio de primera línea, tal como lo expresa Iñigo Errejón Galván uno de los más dilecto expertos en el tema «La manera de Chávez» o como yo suelo llamarlo «Chávez Way».
Deduzco de los señalamientos de este experto que la parte fundamental de la forma de hacer política Chávez, de este «Chávez Way» fue la construcción de un nosotros, dotar a los venezolanos de identificación común, de sentimientos que comparten un pasado, un presente y un futuro, una forma coloquial, cercana, humana de explicar a los venezolanos quiénes son, a qué tienen derecho y a qué pueden aspirar.
Cuando en el 2004 asumimos el reto de crear la sección Mujer Analítica, lo hicimos con la convicción de tener una revista política para mujeres, y fue así por 5 años. Los índices de aceptación de la sección Mujer Analítica habían bajado, y mi mentor y amigo Alfredo Maldonado me abordó con toda su experiencia y cariño puesta al servicio de mi sueño, y me dijo que la revista no podía seguir siendo una revista solo política, que debía incluir elementos cotidianos de las mujeres: Noticias variadas, moda, maquillaje, dietas, ¿cocina?, casi me desmayo.
Al tomar la decisión de seguir con mi proyecto, como un proyecto exclusivamente político me topé con el «Chávez Way», es decir exaltar los hechos sociales que no tienen sentido político y resignificarlos, para producir un sentido político que le de forma al discurso político, para generar un sentimiento seductor y poderoso. Y entendí el fenómeno político «Chávez Way», comprendí lo que pasaba, las mujeres querían que su interlocutora, su intérprete, su modelo fuera igual a ellas, pero para que esto sucediera era necesario que esta mujer abiertamente expresara sus gustos, sus pensamientos, sus sueños, sus sufrimientos, que incorporado con la formación, la información estuviera el sentimiento. Y la Revista se transformó, Mujer y Ciudadanía se transformó, y asumió esa forma de hacer política donde se mezcla lo cotidiano con lo trascendente, lo femenino con lo intelectual, la poesía con la investigación científica, la expresión de la alegría y la tristeza. Y llegó Facebook, Twitter, Instagram, Wathsapp, Itunes, Youtube a apoyarnos, a permitirnos desarrollar ese liderazgo femenino, inteligente y sensible, donde nos encontramos todas, donde nos diferenciamos y nos asemejamos según lo que nosotras mismas escogemos de tal o cual noticia, actividad o acontecimiento. Ora la foto con mi nieta, ora con el líder valenciano Carlos Lozano, mañana con REDSOC. Dándole una categoría académica y calificada con documentos de una calidad superior como los del Dr. Duque Corredor, los de Evangelina García Prince. Mi contribución a través de mis editoriales, o las noticias temáticas sobre mujeres. Y así crecimos exponencialmente nacional, e internacionalmente, así se nos conoció, así se nos respetó, así se nos amó, así hemos hecho una marca de Mujer Analítica, hemos hecho de Mujer y Ciudadanía una organización sólida, valorada y replicada.
Hemos realizado el trabajo, seguimos haciéndolo con seriedad, firmeza, responsabilidad, usando todos los recursos de nuestra feminidad, de nuestro ser mujer matizando una conversación política con flores y un café, para poder decir: Yo soy una Mujer Analítica.
mujeranalitica@gmail.com
@aixaarmas
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