Los referentes modeladores para la inclusión de la mujer en una sociedad plural. / Benny Josmer Márquez Franco

La sociedad y la civilización son consecuencia de una construcción cultural permanente, las formas de pensamiento con acción van habituando los estilos de coexistencia, es claro que lograr una sociedad paritaria de géneros requiere la fortaleza de medios referenciales modeladores que de forma preventiva-prospectiva contribuyan en la reingeniería del hecho socio funcional, la familia, la escuela, la sociedad, los medios de comunicación social junto a las iglesias deben ser agentes de recambio, promoción y control social que puedan impactar en la redimensión de realidades posibles garantizando como consecuencia sistemática de un proceso: una identidad de derechos-cargas entre hombres y mujeres dentro de una sociedad inclusivista como justa.
El hecho normativo jurídico idealiza realidades progresivas de tutelas de los derechos de la mujer en forma tangencial, pero el asunto no requiere sólo de eficacias formales, urge que el materialismo histórico en el cual debe cumplirse la norma pueda transformarse, es menester que la socialización de la información junto a la formación permitan sedimentar nuevos escenarios de intervención y mediación para que la idealidad de la igualdad de géneros se convierta en un realismo persistente de consolidación.
Así debe germinar una cultura de género, esta requiere de procesos reiterados, repetidos y constantes de consolidacion de relaciones en las cuales se vaya asumiendo que la mujer tiene idénticas capacidades y posibilidades que los hombres para desenvolverse en dinámicos espacios de desarrollo productivo multifactorial, lograr esta consecuencia requiere del fomento de referentes modeladores que permitan trascender en la transformación y reformulación de las estructuras sociales.
Se hace oportuno contar con la disposición de los referentes modeladores en una transformación curricular desde los diseños educacionales que fomenten en la enseñanza pedagógica y el acompañamiento andragógico una consideración de las capacidades idénticas que permitan dar inclusividad a la mujer en los espacios de los cuales sea competente dentro de una sociedad plural.
La familia y la sociedad deben contar en foro propio o con acompañamiento estatal de estructuras suficientes que permitan empoderar a la mujer en múltiples dimensiones, máxime aún en un proceso informativo-formativo que le permita perse revalorar su actuación social, y que contribuya en generar en la percepción de otros la viabilidad de considerarle como sujeto plenamente capaz de ocupar espacios de conducciones, liderazgos o acompañamientos en procesos identificarios al hombre asumiéndose por prácticas en sus estructuras la reconstrucción de una sociedad plural en la cual las capacidades deben ser lo determinante para garantizar a integrantes sus permanencias.
Los medios de comunicación social como agentes de promoción y control deben convertir sus líneas editoriales en diversas estructuras de programación de agentes referenciales de una sociedad en la cual mujeres y hombres deben ser considerados como sujetos plenos en derechos, cargas y responsabilidades, lo cual exponiéndose de forma permanente al público espectador genere por persistencia un cierre de tradicionales asimetrías culturales entre las visiones de género, una consolidacion de equidades progresivas, conduciendo a espacios de acción participante en la fortaleza de un nuevo constructo social en esas dimensiones.
Por su parte las iglesias como escenarios de acompañamiento espiritual deben confluir en el proceso de promoción de la fortaleza de intervención social de la mujer, estimulando la construcción de prácticas recurrentes intencionadas a consolidar el papel de esta en la planificación, decisión, construcción y acompañamiento de estadios operativos aspirando que la reiteración de praxis se convierta por ensayo habituado en el fortalecimiento de nuevos patrones de mediación, intervención y correlación entre los géneros.
El caldo de cultivo de una sociedad plural se construye, los procesos psico cognoscitivos deben afianzarse en la mente de los humanos y la introspección vivencial por práctica sostenida debe conducir a los resultados aspirados: un hecho civilizatorio funcionalista en el cual la mujer en igualdad a los hombres logre una inclusión plena dentro de la tangibilidad progresiva posible cuando se le acepta como sujeto determinante en roles significativos de definición del hecho cultural como un todo.
Los referentes modeladores son los ejemplos que los agentes de recambio deben suministrar, son los patrones que por identificación e imitación los actantes sociales por habituación y fijación psico- cognoscitiva deben estar llamados a repetir, estos requieren asociarse como causista en la reconstrucción del hecho identificatorio cultural, deben ser la práctica del día a día, el ensayo perfectible que se consuma al consolidarse en los proyectos e historias de vida, asumiéndose en diversos escenarios que los actantes reconocen y permiten la inclusión plena de la mujer con un rol activo más determinista, con lo cual las intenciones van pasando de una utopía idealista de mensajes a una práctica convergente palpable que por repetitiva se convierte en muestra de una tendencia socio funcional materialmente efectiva.
La inclusión de la mujer en una sociedad plural, significa garantizar las libertades plenas de decisión y realización de esta, lo cual requiere que los demás co-actantes sociales mediante formación- información estén dispuestos a generar los medios para que tales atributos se alcancen, esto requiere que los imaginarios de formación cultural obtengan sus resultados al establecerse dentro de las normas jurídicas, éticas, convencionales y deontológicas de cualquier organización las amplitudes para que se obtengan los cumplimientos materiales de derechos generándose más pluralidad posible.
Por tanto, mientras más pertinentes sean los referentes modeladores, mas calaran en la mentalidad humana, en las formas de tejer relaciones sociales, de darse pertinencia de estos con las realidades estructurales del momento histórico de seguro la inclusión plena de la mujer será consecuencia de una rutina cotidiana que permite considerar a sujetos idénticos, por sus capacidades en el desarrollo efectivo de diversas estructuras construyéndose nuevos paradigmas dentro de la diversidad de posibilidades.
En suma la sociedad plural, será tal cuando todos los sujetos logren su realización plena, lo cual ocurrirá cuando la mujer en diversas alternativas pueda desenvolverse sin que se coarten sus derechos, libertades y oportunidades, se requiere que el idealismo de certidumbres jurídicas camine con la firmeza de una reformulación cultural que permita hacer realidades las construcciones de una simetría de géneros permanente solo así la justicia universal, y la justicia social serán posibles creándose nuevos escenarios de inclusión factible.
Universidad Bicentenaria de Aragua
bennymarquez20@gmail.com
Orcid=0000-0002-4038-4606
Abogado, Magíster en Ciencias Políticas, Máster en Derecho y Relaciones Internacionales, Magíster en Derecho Laboral, Dr. en Derecho y Relaciones Internacionales, Dr. en Ciencias de la Educación y Postdoctor en Investigación.

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