Aitana Bonmatí, centrocampista del FC Barcelona y colaboradora de ACNUR, visita a un equipo de fútbol de mujeres refugiadas
Fuente: ACNUR
Para celebrar el Día Internacional de la Niña, la futbolista, que colabora con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, realizó una visita al conjunto femenino del A.E. Ramassà, un club de fútbol y ONGD que favorece la integración de mujeres refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes en Cataluña a través del deporte.
- El Día Internacional de la Niña pretende concienciar a la población sobre los obstáculos que las niñas y jóvenes tienen que superar solo por cuestión de género, afrontando barreras culturales, sociales y económicas que tienen consecuencias en su relación con la práctica deportiva.
En el marco de la alianza entre el FC Barcelona y ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, la jugadora azulgrana Aitana Bonmatí ha mantenido un encuentro con el conjunto femenino inclusivo del A.E. Ramassà, un equipo de fútbol formado por 35 mujeres refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes.
Este equipo, que comenzó sus primeros entrenamientos en Barcelona en mayo de 2021, cuenta con el apoyo de la Fundación FC Barcelona y su objetivo es favorecer la integración de mujeres refugiadas de diferentes nacionalidades, edades y contextos, generando una red de apoyo y de vínculos a través del fútbol mediante la metodología SportNet, propia de la Fundación del FC Barcelona y que utiliza el deporte como herramienta de cambio.
Aitana, nominada al Balón de Oro y única jugadora española presente en el once ideal de la Liga de Campeones y de la pasada Eurocopa, pudo conversar con las integrantes del del AE Ramassà, quienes le trasmitieron cómo el deporte les ayuda a forjar nuevas amistades y les está ayudando en su proceso de integración. “Me gusta porque he hecho amigas y puedo hablar con ellas. Jugar al fútbol me alegra y tengo más energía después de entrenar y de hablar con otras mujeres como yo”, contaba Svitlana Adamenko, ingeniera química y refugiada de Ucrania, que llegó en marzo a Barcelona huyendo de la guerra en Ucrania.
También Fereshteh Rafat, periodista y activista refugiada de Afganistán, ahondaba en los efectos positivos que el deporte tiene tanto en su salud física como mental, generando vínculos entre ellas: “Jugar al fútbol con Ramassà tiene dos efectos para nosotras: El primero es que nos ayuda a integrarnos en la comunidad. El segundo es que nosotras sabemos que en España no estamos solas. Aquí todas somos refugiadas y tenemos el mismo nivel de vida, todas tenemos problemas similares”.
La centrocampista azulgrana también pudo charlar con las refugiadas del AE Ramassà acerca de los retos y barreras que afrontan las mujeres tanto en el mundo del deporte, como en muchos otros contextos sociales: “Sé que todas vosotras habéis tenido caminos difíciles. Al final somos mujeres y tenemos muchas adversidades en el camino, pero merecemos los mismos derechos y también liderar al mundo”, afirma Aitana Bonmatí.
![]()