El poder de la empatía, la escucha y la ley en la construcción de un nuevo país

Caracas, septiembre de 2026. En las instalaciones de la Universidad Monteávila se llevó a cabo la defensa de los proyectos correspondientes al Diplomado Mujeres como Agentes de Cambio, un programa académico diseñado por la organización Mujer y Ciudadanía. Este encuentro evidenció cómo la transformación social de Venezuela se gesta desde la base mediante la articulación de voluntades ciudadanas comprometidas con el desarrollo comunitario y la resiliencia.

Durante la jornada se presentaron iniciativas orientadas a fortalecer el tejido social bajo tres ejes fundamentales: la solidaridad operativa, la escucha transformadora y el dominio de los mecanismos legales. Entre las propuestas destacadas figuró el proyecto Corazones que Cuidan, Huellas que dejan Sonrisas, presentado por: por: Keddy Moreno, Alegría Meneses y Patricia Gutiérrez, el cual plantea la solidaridad no como un concepto abstracto, sino como una acción logística y constante destinada a brindar asistencia y devolver la esperanza a los sectores más vulnerables de la población.

Asimismo, se expuso la iniciativa CONVERSA, un espacio de acción con sentido diseñado para mitigar el estrés y la incertidumbre colectiva. Este proyecto promueve la autogestión emocional a través de la escucha activa en entornos seguros, fomentando la co-responsabilidad comunitaria y transformando las cargas individuales en soluciones colectivas frente a la adversidad. Esta propuesta fue presentada por: Fani Gil, Silvia Rada, Yelitza Molina, Eneida Misuraca y Sandra Jiménez

El programa académico enfatizó que la sostenibilidad de estos esfuerzos comunitarios requiere trascender el asistencialismo para alcanzar una incidencia pública real. En este sentido, el proyecto de Técnica Legislativa y Ética Cívica presentado por: Noemí Marin, Irene Marcano, Rosa Langerano, María Higuera y Marisela Alvarado, dotó a las participantes de herramientas técnicas para la redacción, impulso y defensa de propuestas de ley. El conocimiento del proceso legislativo se planteó como un derecho ciudadano esencial para convertir las soluciones comunitarias en políticas públicas y normativas que garanticen un marco social más justo.

El evento concluyó con una invitación a la formación continua y a la participación activa en los espacios de toma de decisiones, reafirmando el impacto del empoderamiento femenino y el liderazgo ciudadano en la reconstrucción del entorno social del país.

Por: Omaira Montero

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