Glass Marcano: “Las orquestas son más duras con las mujeres que con los hombres”
La directora venezolana es la primera latinoamericana en dirigir la Sinfónica de Bruselas

Fuente: El Universal
Por: Maritza Jiménez
30 de julio 2023
El reconocimiento a tantos jóvenes directores venezolanos en el mundo parece demostrar que José Antonio Abreu estaba en lo cierto con un modelo educativo que sembró de orquestas infantiles y juveniles las más apartadas regiones del país, mostrando a niños de todos los niveles sociales la posibilidad de una vida distinta a través del arte.
Fue la base de lo que hoy se denomina El Sistema. Directores como Gustavo Dudamel, José Ángel Salazar, Diego Matheuz o Christian Vásquez, entre tantos otros, muestran en el mundo entero los resultados de enfrentar a los estudiantes desde su infancia a la disciplina de una orquesta.
Glass Marcano (San Felipe, 1996) se sumó a esa nómina el pasado 30 de junio, cuando, luego de su reconocimiento en el concurso La Maestra, convocado por la Filarmónica y la Orquesta de Mozart de París, se convirtió en la primera mujer latinoamericana en dirigir, en concierto con entradas agotadas, a la prestigiosa Filarmónica de Bruselas.
“Cada quien llega al éxito de una manera distinta”, afirma.
Pero lo que parece un cuento de hadas es producto de su gran fuerza de voluntad, y esa energía contagiosa que tanto han elogiado críticos y profesores en Francia, donde desde 2020 estudia en el Conservatorio Regional de París “otras maneras de abordar la música”.
“En Venezuela aprendemos de una manera distinta. Los músicos venezolanos somos muy afortunados de poder tener la oportunidad de dirigir una orquesta. Eso es algo que aquí no se puede hacer. Tienes el encuentro con el piano, que es un encuentro más íntimo, con la partitura y con tu profesor de dirección”, afirma comparando los sistemas de enseñanza.
“Aquí hay mucha más oportunidades”, agrega, “pero no puedo negar que las orquestas son más duras con las mujeres que con los hombres. Por eso pienso que a veces quisiera hacer algo diferente. ¡Hay que tener mucho coraje para lograrlo!”.
“Ya las mujeres directoras tienen oportunidad de dirigir –explica-, pero todavía cuesta que terminen de aceptar la imagen de una mujer como autoridad y líder. Pero todo va cambiando”.

“Cada director tiene una energía particular”, afirma la maestra venezolana (CORTESÍA)
Gladysmarli del Valle Vadel Marcano, su nombre de pila, confiesa que a los cuatro años era una niña “demasiado tremenda”, y su madre, siguiendo los consejos de una representante, la inscribió en una academia de música académica para calmarla. Ingresó al núcleo de la Orquesta Nacional Juvenil en Yaracuy, donde, por su pequeño tamaño y cortos brazos, le adjudicaron el violín como instrumento.
“No sé qué sentí en ese momento, pero desde entonces el violín y la música se convirtieron en mi otra mitad”, afirma sobre la que considera la mejor etapa de su vida. “Éramos niños y lo único que nos importaba en el mundo era la música”.
Y jugando decidió ser directora. “Estábamos tocando el Mambo y cuando debíamos levantarnos, yo me fui hasta el puesto del director y dije: ‘Uno… dos’. En esto el director, Diego Nasser, me dio la batuta, y dijo: ‘Continúa’. Desde allí comencé a buscar mi camino en la dirección”.
A los 18 años, en Caracas, ingresó al Conservatorio Simón Bolívar, convirtiéndose más tarde en directora de la orquesta. Compartió su formación musical con los estudios de Derecho en la UCV y la venta de hortalizas con su papá en el mercado de Yaracuy los fines de semana, hasta que vio la convocatoria de la Filarmónica de París. “El problema era el pasaje”, dice. “Eran 150 euros, que yo no tenía”.
Pero ahorró el monto y, prácticamente de la noche a la mañana, viajó a la capital francesa a participar en el evento convocado para promover la participación de la mujer en la dirección de conciertos.
Aunque no ganó el concurso, Glass Marcano –nombre que adquirió en su adolescencia como grafitera- fue una de las seis escogidas entre un total de 200 aspirantes de todo el mundo, y recibió el que considera un reconocimiento más importante: el premio especial de los músicos de la orquesta.
Y es que para ella lo más importante en la dirección de orquesta es la energía. “Cada director tiene una energía particular”, señala. “Cada quien tiene una energía distinta. En el concurso yo solamente fui yo. Más bien creo que demasiado. Hubo dificultades de comunicación con los músicos por el idioma, pero creo que lo más importante fue que se produjo una conexión con la orquesta. Si esa conexión no se crea, los músicos simplemente tocan. No se crea la magia”.
“La energía –continúa- es muy personal y muy íntima. Todo depende del espíritu de cada quien. Es tu propio espíritu, tu esencia personal. ¡Esa variedad es necesaria para la música! Así como tuvimos un gran Karajan, que concentraba el sonido en sus manos, tuvimos a un gran Leonard Bernstein, que expresaba la música con todo su ser. La diversidad espiritual es necesaria para el equilibrio de la música”.
Marcano agradece a la agencia TVA (The Visionist Advisers) “por todo el trabajo que están haciendo conmigo en este camino tan largo, en especial a Valeska Hernández, especialista en marketing digital, por confiar en mí”.
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