María Teresa Celis y Patricia Rosenzweig: Ellas dos son la esencia viva del sentir universitario

Son ellas dos quienes abrazan toda una historia de trabajo, realidades, metas, proyectos y satisfacciones en el quehacer académico, social, cultural, además de, tener que sobrepasar las insólitas barreras de la mediocridad y sus contradicciones, en medio de una burocracia desvencijada y un montón de vicisitudes lacerantes que siempre enfrentan y, en esa misma medida, siempre accionan para dan respuesta directa, forma a las ideas y presencia a las cosas del día a día en la dinámica universitaria. Ésto sin duda tiene un valor extraordinario en el espíritu de la Universidad. Ellas dos no sólo merecen ser autoridades de la Ilustre casa, también nosotros merecemos vestir de luz el porvenir universitario.
La vocación ULANDINA de ellas dos, es en resumen la auténtica disposición a creer, crear y crecer desde cada una de las manifestaciones que hablan, que hacen a la ULA grande.
Ellas dos son un manifiesto de verdad y libertad que tiende un viaje al futuro compartido desde los grandes anhelos, los ideales visibles, irrenunciables con los cuales decretaremos éste tiempo nuevo. Ellas, María Teresa y Patricia son el esfuerzo, la disciplina y el compromiso de, por una parte cuidar lo sano y por la otra, sanar lo herido de una institución incrustada en la historia académica del país, en la vida del Venezolano y en el sentimiento de la gente. Revelándose ante el mundo académico como: » Una razón que no termina».
En toda la región andina, en todos los ambientes y espacios donde la ULA tiene presencia, habitan sus palabras. Ellas dos, han sembrado sus visiones sinceras, la palabra justa y los resultados impolutos. Han logrado despertar en muchos ese deseo de ir tras los sueños, más allá de las afectaciones de cada cual en ese espíritu letargado, afectado por las interminables agresiones burocráticas y políticas que trastornan los rincones comunes, que han consumado herir a la universidad toda sin piedad. Aún así, ellas dos siguen enfrentando todo en nombre de la verdad, puesto que sus principios son de acero.
Ellas dos, María Teresa Celis y Patricia Rosenzweig Levy, vienen compartiendo un mensaje necesario, decidido y cargado de un espíritu invencible, inquebrantable que busca hacer de la ULA, una obra magnífica de luz, verdad y realidad.
Vamos, acompañemos este proyecto, seamos parte de este momento que la universidad y quienes la habitamos lo creemos y lo necesitamos.
José Thomas Torres López
Septiembre, 2026
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