Las trabajadoras del hogar o domésticas, aliadas que merecen consideración| Por: Diannaly Muñoz

Diannaly Muñoz

3 de junio 2024

El trabajo doméstico es fundamental para la sociedad, tanto que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoció en 2011 la importancia de convertirlo en un empleo digno a través del Convenio 189 sobre las trabajadoras y trabajadores domésticos. Este reconocimiento se debe a la crucial contribución de estos trabajadores a la economía global, así como al aumento de oportunidades de empleo remunerado para aquellos con responsabilidades familiares, el incremento en la capacidad de cuidado para personas mayores, con discapacidad, niños y su significativo aporte a las transferencias de ingreso. Sin embargo, la OIT también señaló que el trabajo doméstico es subvalorado e invisible, siendo principalmente realizado por mujeres y niñas, muchas de las cuales son migrantes o pertenecen a comunidades desfavorecidas. 

Estas trabajadoras son particularmente vulnerables a la discriminación laboral y otros abusos y muchas veces enfrentan desafíos que se ven acentuados cuando, debido a la situación económica y social del país, deciden migrar a otras regiones en busca de mejores oportunidades.

Algunos de estos desafíos incluyen bajos salarios y condiciones de trabajo injustas que aceptan debido a su necesidad económica, como cargar pesos excesivos, trabajar largas horas sin compensación adecuada, tener poco tiempo libre cuando viven en el hogar del empleador y hasta tener que estar disponibles las 24 horas del día. En algunos casos, incluso enfrentan situaciones de maltrato emocional.

En Venezuela no se manejan cifras de trabajadoras que se desempeñan como cocineras,  niñeras, limpieza o que lavan y planchan   ropa,  roles tan necesarios para el funcionamiento de los hogares. Sin embargo, es un hecho que existen y muchas incluso son  profesionales que se han visto obligadas a  dedicarse a estas tareas de forma circunstancial porque fueron despedidas de sus empleos habituales o necesitan ingresos extras.

Lo importante, en todo caso, es garantizarles a todas ellas condiciones laborales seguras y ajustadas a la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), que es el instrumento jurídico que protege los derechos laborales, incluyendo los de las mujeres domésticas. Esta ley iguala las condiciones de las empleadas domésticas a las del resto de los trabajadores en cuanto a horarios, salarios, derecho a vacaciones, prestaciones, entre otros, aunque en muchos casos los patronos ignoran su contenido.

Por ello es crucial fomentar la conciencia de quienes contratan estos servicios para que conozcan los derechos laborales que estas trabajadoras tienen y promover condiciones de trabajo y salarios adecuados. Es necesario respetar las horas de descanso, garantizar la seguridad en el trabajo, entre otros aspectos.

Estas mujeres que tienen salarios que varían dependiendo de la zona donde trabajan, sus responsabilidades y si trabajan por día o están fijas, pueden hacer varias cosas para proteger sus derechos: informarse sobre la legislación laboral que las ampara, buscar asesoría legal en caso de enfrentar abusos o excesos por parte de sus empleadores y denunciar cualquier violación a sus derechos ante las autoridades competentes.

Es necesario reflexionar sobre este tema, ya que aunque algunas personas acogen a las empleadas domésticas como parte integral de su familia y genuinamente agradecen todas las responsabilidades que ellas asumen, en otros casos su trabajo no siempre es valorado ni remunerado adecuadamente.

Es fundamental reconocer la importancia de brindar un trato digno a las trabajadoras del hogar o domésticas. Así como se les exige cumplir con sus deberes, también es necesario garantizarles todos sus derechos y tratarlas con empatía evitando cualquier forma de abuso o explotación.

El comportamiento ético y respetuoso de los ciudadanos es vital para la transformación de la sociedad, por ello es  importante  recordar que el respeto en el ámbito laboral a estas trabajadoras, crea un ambiente seguro y cordial, mejorando la calidad de vida en el trabajo y contribuyendo al bienestar colectivo.

Diannaly Muñoz: Abogada. Directora del Centro de Asesoría Legal Padre Olaso. Profesional con un gran sentido de la justicia, alto nivel de experiencia en materia procesal, hidrocarburos, Derechos Humanos de las mujeres y equidad de género y un verdadero interés por asesorar y orientar a particulares para la solución de problemas legales así como su acompañamiento en trámites ante instituciones públicas o privadas, habilidades para redacción de documentos y recopilación de documentación e información.

diannalymunoz@yahoo.com

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1 comentario

  1. Este artículo es excelente porque nos hace ver qué estás mujeres que hacen el trabajo del hogar son personas que merecen un buen trato y consideración . Ante los ojos de Dios todos somos iguales. Dios no hace acepción de personas.

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